
Juan Manuel Vanadía.
“Calle 9 de Julio esquina Rivera Indarte, corazón elegante de mi docta ciudad …”. Así dice la canción que la realidad se empeña en desmentir cada día. Como todos los días, la ausencia de la municipalidad se palpa, aún en esa y otras esquinas, cuando los vendedores ambulantes de anteojos, cd’s, muñequitos, mascotas y una larga lista de etcéteras, ocupan los espacios reservados para el deambular de los peatones (¿o ya no son más peatonales?) disputando palmo a palmo, los lugares de mendicantes y la remanida forma de publicitar mediante folletos de los mas diversos rubros.
A esta altura de las cosas, poco me preocupa la visión del turista. Como ciudadano, me agrede la desidia municipal, la ausencia de inspectores o su absoluta inacción ante casos de flagrantes infracciones cuando no, agresiones a los comerciantes frentistas.
Escuchaba a algún Concejal opinar sobre el criterio que aplicarán cuando les llegue el proyecto de aumento de las tasaciones de inmuebles o la modificación de las alícuotas que gravarán nuestros inmuebles, el próximo año. Sin embargo, y por lo que se palpa a diario, no hay quien se preocupe por éstas pequeñas cotidianeidades que aflijen a miles de vecinos cuando concurren al centro de la ciudad y deben afrontar una carrera de obstáculos al realizar sus gestiones.
Por si no se dieron cuenta, el espacio, ya reducido por canteros, bases de pérgolas y concesiones al uso de la vía pública (bares), sin contar con el calamitoso estado de aceras y solados, convierte en pesadilla el más breve de los trayectos.
Se comenta que en el próximo presupuesto, alrededor del cincuenta y dos por ciento de los ingresos, deberá ser destinado al pago de sueldos y se descuenta la disminución de las asignaciones para obra pública. El interrogante que nos planteamos es: ¿existe una repartición encargada del contralor de cuestiones como la limpieza, ocupación de la vía pública o acaso son todos jefes? ¿Será que los afecta el sol y sus rayos uv? Y por eso no salen a cumplir sus obligaciones.
O tal vez, sólo nos ven como contribuyentes, sostenedores de su ineficacia y hasta torpeza para el desempeño de sus tareas.
Foto: Juan Manuel Vanadía.
20/11/08
Recomendar esta notaEL INTENDENTE Y SU COHORTE DE ASESORES,ASI COMO LOS INTEGRANTES DEL CONSEJO DELIBERANTE,PADECEN DE UNA CEGUERA SELECTIVA.--ESTA ENFERMEDAD ESPORADICA DENOMINADA TECNICAMENTE COMO: "HAGAMONOS LOS PELOTUDOS",YA FUE DESCRIPTA INICIALMENTE Y DE MANERA CLARIFICADORA POR EL CAPO DE LA A.F.A CUANDO DIJO " TODO PASA".-- ES DE DESTACAR,QUE LA ENFERMEDAD SE PRESENTA ACOMPAÑADA DE OTRA LA CONOCIDA " EXPLIQUEMOS TOTAL LOS OTROS SON ESTUPIDOS",CUYA SINTOMATOLOGIA ES UNA TENDENCIA A HABLAR TRATANDO DE JUSTIFICARSE CON ARGUMENTOS INSUSTANCIALES, EN LA CREENCIA QUE LA AUDIENCIA SE COME EL SAPO QUE INVENTAN.---EJEMPLOS: 1) EL INMEDIATO Y QUE DA ORIGEN A LA NOTA,LO QUE SUCEDE EN EL CENTRO DE LA CIUDAD.(Un clasico de HAGAMOS LOS PELOTUDOS).--2)EJEMPLO DE LA PRESENCIA DE DOBLE DOLENCIA:LA CONCEJAL QUE PRESIDE LA COMISION DE TRANSPORTE,QUE DICE:"TRAS EXHAUSTIVOS ESTUDIOS HEMOS LLEGADO A DETERMINAR EL......BLA,BLA".--SINTOMATOLOGIA DE:(Expliquemos total....estupidos),Y CON RESPECTO A LA PRIMERA DE LAS DOLENCIAS LA CONCEJAL PADECE CEGUERA DE TAMSE,NO VE LA CANTIDAD DE DINERO QUE SE PONE PARA UN MAL FUNCIONAMIENTO.---LOS CORDOBESES, BIEN GRACIAS
Funcionarios Enfermos:"HAGAMOS LOS PELOTUDOS".Muy bueno!!!
Escriba de nuevo:Funcionarios Enfermos:"HAGAMONOS LOS PELOTUDOS"Muy Bueno!!!
sabes lo que pasa.... la mayoria de los trabajadores municipales estan ahi solo para cumplir horario... y obviamente para cobrar el sueldo... no cumplen sus funciones como vos decis... pero cuando hay una persona que quiere hacer bien las cosas, y trabajar para decirlo de una manera como corresponde, les ponen todas las trabas en el camino que puedas imaginarte... todo tipo de trabas!!! y no es joda...
De la exposición de Sergio Berensztein

Escuchábamos decir el otro día a un periodista, a propósito del incidente que mantuvo el hijo del intendente Daniel Giacomino con inspectores municipales que le terminaron secuestrando el auto por no pasar el test de alcoholemia, que el muchacho no debía comportarse como se comportó, que "debía ser modelo para otros". Quizá lo que éste periodista quiso decir es que siendo un joven con portación de apellido, al menos debería tener más cuidado en la forma de comportarse en público. Actuar con respeto y moderación. Con eso basta. Usar la palabra modelo, para un adolescente de este siglo, es algo menos que tramposo. Los chicos no quieren ser modelos de nada, sino todo lo contrario. Se afanan por ser políticamente incorrectos. Sí debe serlo el padre de Maximiliano Giacomino, que está ejerciendo un cargo público y se debe a quienes lo votaron y confiaron en su capacidad para cambiar las cosas. Justamente, la falta de políticos que sirvan de arquetipos o puntos de referencia para ser imitados, es lo que no abunda. Por eso el sanfrancisqueño no debería dejar pasar esta oportunidad que el pueblo de la ciudad de Córdoba, le brinda.