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Derrota del delegado díscolo /

Derrota del delegado díscolo

Ariel Quiñone (foto), el delegado municipal que tuvo en vilo al gobierno de Daniel Giacomino desde su misma asunción, parándole un área estratégica para la recaudación, por lo que resultó sancionado y su gente con salarios a ser descontados, sufrió hoy una derrota cuando la mayoría de los delegados municipales le dieron la espalda en el plenario. Sólo siete direcciones acompañaron su planteo de endurecer el conflicto con medidas de acción directa, pero será el gremio el que negocie con el intendente, quien por ahora, celebra.


Mario Albera.

El delegado del área municipal de Recursos Tributarios, Ariel Quiñone, se retiró derrotado y pegando un portazo en el plenario que el gremio de los empleados municipales llevó a cabo hoy para debatir el rumbo a seguir en el conflicto con el gobierno de la ciudad.

Cuando advirtió que el mandato que la mayoría de los delegados había llevado al plenario pasaba por facultar a la Comisión Directiva del gremio a retomar las negociaciones con el gobierno de Daniel Giacomino, Quiñone pidió la palabra para anunciar su retiro con críticas a la conducción por su “falta de firmeza y contundencia” para repudiar la decisión oficial de descontar las horas de asambleas.

Quiñone y un grupo pretendía que el plenario resolviera una medida de acción directa contra el gobierno comunal (ya sea, seguir en estado de asamblea o decretar un paro) y que se declarara al secretario de Gobierno, Walter Nostrala “persona no grata e interlocutor no válido por desconocer el rol de los delegados en el ámbito municipal”. Esto, traducido, significa que los delegados puedan seguir siendo interlocutores válidos con el Ejecutivo, como en la época de Luis Juez.



Pero sólo siete de los 62 delegados aceptaron ser “halcones”, es decir endurecer el conflicto en vez de apaciguar los ánimos para encontrar una solución por la vía del diálogo. 55 votaron porque mañana se regrese al trabajo y porque sea la conducción del gremio (y no los delegados) los que negocien con el Ejecutivo. Esto enojó de tal modo a Quiñone y a su grupo, que se levantaron con vehemencia de la reunión y se fueron haciendo denuncias.

“Entreguistas”, “burócratas”, “manga de cagones” "que Daniele (el secretario general de licencia) dé la cara"; fueron los insultos y cuestionamientos escuchados en el pasillo de la sede gremial mientras Quiñone hacía declaraciones periodísticas, en pose victoriosa.

“Hacemos responsable a esta comisión directiva de las decisiones que tome”, afirmaba. “Ahora hay que ir por el gremio”, lo alentaba Osvaldo Pereyra, un delegado del área de Señalamiento, que había sido uno de los más enérgicos del plenario. “Hay que denunciar a estos hijos de puta (por Giacominno y compañía) a la Secretaría de Trabajo”, llegó a decir, levantando el timbre de voz para intentar persuadir al resto.

Ya en la calle, y ante una consulta de Sosperiodista, Quiñone destacó la labor del ex intendente Juez al señalar que Giacomino “como no tiene gestión para vender ante los ciudadanos, amedrenta a los empleados municipales tratando de eliminar el rol de los delegados y las asambleas en los ámbitos de trabajo. Para esto –continuó- cuenta con una ventaja que no contó el ex intendente: en el romance que tiene con el gobierno provincial, Giacomino puede levantar el teléfono y lo puede atender un fiscal o tener la Guardia de Infantería, cosa que no pudo contar el intendente anterior”, destacó el delegado.

Recordemos que el conflicto recrudece cuando el gobierno municipal resuelve el viernes pasado continuar con el descuento de haberes contra –se dijo ayer- 65 empleados de la Dirección de Recursos Tributarios que protagonizaron tres días de paros encubiertos. A esto hay que agregar los cinco días de suspensión aplicados a Quiñone, líder de la protesta.

Además de Recursos Tributarios, las otras áreas díscolas son: Obras y Mantenimiento, Centro de Cómputos, Cementerio San Jerónimo, Cementerio San Vicente, Higiene Urbana y Medio Ambiente.

Desde este sector, denunciaron en el plenario que mientras la Municipalidad subsidia con 9 millones de pesos a la Tamse, tiene deudas por bonificación por 2 millones.

Héctor Cedrón, integrante de la comisión directiva del Suoem, acuerda con la decisión de Giacomino de ignorar a los delegados como interlocutores del Departamento Ejecutivo. Fundamentó su opinión en que la función histórica de los delegados no es ésa sino llevarle los problemas al director del área y si éste no los resuelve, plantearlos en el gremio para que éste la eleve a los cargos jerárquicos.

No ocurrió así cuando Juez gobernaba. Es conocido que aquél resolvía en forma directa y personal las cuestiones con los delegados. Hasta los visitaba en sus lugares de trabajo. Este trato inorgánico del Ejecutivo anterior, consentido en silencio por el gremio, hizo germinar a personajes como Quiñone, que ahora –a decir de un ex legislador juecista- se “han cebados” y se sienten con derecho a todo.

Pero para que haya un derrotado, debe haber un triunfador.

Por estas horas, ése es Giacomino, aun cuando su medida de terminar con las asambleas en el ámbito de trabajo, no nos resulte muy clara y simpática desde el punto de vista de los derechos laborales.

Ocurre que cuando los reclamos y las acciones, de la que se supone es la parte más débil, parecen a todas luces desproporcionados, no es fácil tener la exacta medida de las cosas.

21/1/08 - 16 15 horas

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