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Córdoba

Frivolidad militante /

Frivolidad militante

La agrupación Megafón convocó a sus seguidores a dejar testimonio de su compromiso militante y su amor incondicional a la presidenta.

Sosperiodista.

Desde Megafón, un sector del peronismo que reinvindica la corriente nacional y popular del movimiento y que naturalmente apoyan al gobierno K, enviaron a esta redacción un mail acompañado con una foto de una inscripción hecha en la arena que dice "Cristina 2011".

Luego, el mail agrega: "¡No hay mar que borre esto! Cuando estemos de vacaciones, aquellos que podemos, no olvidemos de dejar nuestra huella. En las playas, las montañas, los cerros, los bosques, los valles: Cristina 2011. Después nos mandan sus fotos y las subimos a Megafón. ¡Entre todos cubriremos el territorio para llevar a Cristina a la reelección en primera vuelta! ¡La militancia no se toma vacaciones compañeros!", alardean los militantes de Megafón.

En una de las columnas que escribe todos los sábados para el diario Perfil, el filosófo argentino Tomás Abraham criticaba hace poco la "tendencia a fanatizarse" que existe hoy por parte de muchos sectores juveniles que pasaron a apoyar el gobierno de Cristina Fernández con mucha más fuerza luego de la muerte de Néstor, su esposo.

Responsabilizaba por ese fanatismo a la falsa o tergiversada interpretación de los setenta que se hace desde el poder y lo criticaba por peligroso debido a lo mal que terminó esa década.

La convocatoria de Megafón a sus militantes para que no se olviden de hacer campaña por Cristina en sus vacaciones suena simpática, pintoresca, aunque la frivolidad y extravagancia de la misma vuelve algo incrédulo tanto supuesto compromiso y trabajo militante. 

Los imaginamos escribiendo en la arena, al lado del pibe que pacientemente está construyendo su castillito, "Cristina 2011" y enojándose con los distraídos turistas que sin ninguna consideración, barren con sus pies la huella militante. Relájense un poco, muchachos.

12/1/11
  


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juan c.olmos

¡CHAUUUUU ANIBAL FERNANDEZ!



juan c.olmos

El Kirchnerismo quiere aniquilar al Dr.Eduardo Duhalde:Hoy es la barrera mas firme para impedir la reeleccion de la Señora Presidente de la Nacion,Dr,Cristina de Kirchner,con el Dr.Duhalde,hay 2° vuelta.



Ramiro

Aguante Cristina estoy con vos por la reelección, pero por favor!!! No pinten las piedras en las sierras. Da pena ver en el camino a las altas cumbres las pintadas con diferentes leyendas. Preservemos y respetemos el patrimonio natural.



Eduardo Planas

La liviandad de algunos conceptos deja atónito. He señalado en este mismo sitio que el kirchnerismo- y nadie lo ha refutado- no es una "obediencia debida" a Nestor Kirchner y Cristina Kirchner, ni tampoco un seguidismo a ultranza. Se ha dicho que " El kirchnerismo es una experiencia nacional y popular que todavía no logró una conceptualización que precise sus rasgos particulares, rasgos diferentes a los movimientos previos a la dictadura que respondían a esta identidad, y también, claro, distintos al primer peronismo".( dixit Sergio Tagle) Vale decir que el kircherismo es un nuevo movimiento politico surgido dentro del peronismo que:1) es distinto a los movimientos que existieron en la década del setenta 2) Y es distinto tambien del primer peronismo, el del 45 /55. Para llegar a conceptualizarlo debe tenerse en cuenta que en él se entrecruzan argumentaciones de los años ‘60/’70 (revolución), con las de los ‘80 (intentos de síntesis entre liberación y democracia institucional), de los ’90 y del 2001: años de los movimientos sociales, la autonomía, la participación, de una militancia más descontracturada en relación a las anteriores. Si logramos extraer lo mejor de cada período, me parece, nos acercaremos un poco más al nuevo paradigma liberador que necesitamos. Un paradigma que no esté regido por las modas intelectuales, que no reniegue del pasado ni lo idealice. En fin, que logre articular estas tres palabras o conceptos claves, que marcaron a cada una de estas generaciones: revolución, democracia institucional y democracia participativa con protagonismo de movimientos populares. Esto, hasta que la historia no diga lo contrario. Pero, me parece, que con esta triple articulación tenemos para rato…" ( Sergio Tagle). Es decir que es un nuevo paradigma que busca rescatar lo mejor de cada período mencionado. El kirchnerismo viene a ser un gobierno que expresa una voluntad de continuar un proceso de nacional y popular de signo liberador, derrotado, pero no vencido en 1976. ¿Esta mal se fans de alguien?. No creo.Todos los peronistas somos "fanáticos" de Peron y de Eva Peron. "Muerto el perro se terminó la rabia", dijeron algunos. Pero no. Nosotros somos la rabia y los jovenes seguidores seran la nueva rabia de Nestor Kirchner, mal que les pese a algunos. Aparte algo si muy importante: Es recurrente la politica de los medios de volver a la ya vapuleada y perimida "teoría de los dos demonios", levantada por el alfonsinismo reinante en su momento,Sabatto mediante. La la decada del 70 es muy rica en matices y problemas como para pretender sintetizarla en pocas letras. Pero si "termino mal" no fue por culpa de los movimientos nacionales y populares, sino por el accionar de la derecha oligárquica aliada al partido militar, que hicieron elgolpe genocida aquel nefasto 24 de marzo de 1976. Tenian miedo del pueblo en la calle, de los obreros enla calle, de los obreros tomando las fábricas en Villa Constitución, de los trabajadores que marcharon a Plaza de Mayo y exigieron la renuncia del Brujo...Es decir tenian miedo de la efervecencia social que habìa en 1975. No de,la "guerrilla" que para ese entonces no contaba (ni contó nunca), con estructuram, poder de combate y de fuego,fuerza y envergadura como para tomar el poder en Argentina. Los jovenes de la noche de los lapices son una demostraciòn concreta de la FALACIA DE LA TEORIA DE LOS DOS DEMONIOS. Como lo fueron los sacerdotes palotinos, las monjas francesas secuestras y tantos casos mas. La Teoria de los dos Demonios tiene un mensaje subliminal sumamente peligroso, yo diría reaccionario, retrógrado. Es el del "no te metás". El de la NO PARTICIPACION. No participes porque sino te puede pasar lo que le paso a la generación del 70.El kirchnerismo, al contrario, reivindica la militancia, la militancia de los jovenes, de los trabajadores, de los intelectuales en pos de una causa noble y justa. Expresa tambien una revaloriazación de la politica como instrumento transformador de la realidad. Eso y mucho mas. Lo de los jovenes de Megafon me parece positivo. Estan militando aocrde a los nuevos tiempos. Son la militancia de siglo 21, pero tienen fe, tienen esperanza, tienen confianza que participando se construira una sociedad mas justa y mas libre. Son lo contrario al "no te metas".



Ricardo O

Con Néstor Kirchner reaparecieron las palabras y arengas a favor de la Nación y del pueblo. Es interesante leer lo que decía la vanguardia o parte de la vanguardia de la derecha y del poder real en la Argentina. Me refiero al diario La Nación. Clarín y todos los medios privados, por supuesto, son trincheras culturales del modelo a superar. Pero en este caso, fue La Nación quien empezó a alertar cuando Kirchner arrancó hablando de “patria y pueblo”. Ellos, los enemigos, saben lo que dicen y hacen. Kirchner, en ese momento, no tenía ninguna necesidad de rescatar este “viejo” lenguaje nacional y popular. Cuando asumió, la lengua hegemónica hablaba de “gente” y de “ciudadanos”. Y él irrumpió con estas palabras que tienen otro filo. Para ellos son palabras cargadas de amenazas. ¿Por qué? Porque eran palabras que anticipaban lo que ocurriría inmediatamente después, con la 125, las AFJP, la ley de medios. Lo que la ideología leve del periodismo llama “crispación”, “dividir a los argentinos”. A esa fractura y a esa belicosidad verbal bien puede llamársela de otra manera. Bien puede ser (y creo que es) el conflicto histórico nación-pueblo/oligarquía-imperialismo (hoy podés ponerles otros nombres) puesto en palabras y superficie. La explicitación del conflicto social con dos bloques enfrentados que pugnan por la hegemonía de diferentes proyectos de Nación. Decía que en ese momento no había pueblo sino gente. “Gente” somos todos. Desde la revista que lleva este nombre, desde las personas que aparecen allí fotografiadas, hasta vos, yo, el trabajador, el desocupado. Biolcatti y Grondona. Gente no tiene antagonistas. No existe el concepto político “anti-gente”. Tampoco la idea descafeinada de ciudadanía que se pronunciaba hasta entonces y que sigue circulando en la oposición y los medios. Es el paradigma que expresa y construye al mismo tiempo un ciudadano individual e individualista, que vota, trabaja y paga impuestos y que por estos modestos méritos se siente con derecho a pedir la pena de muerte, a solicitar la renuncia de la Presidenta y la asunción del Vicepresidente opositor ¿Por qué? ”Porque yo, nosotros, la gente lo solicitamos y nosotros les pagamos el sueldo con nuestros impuestos”. Esta noción de gente, esta idea tributarista de democracia, de ciudadano pre-político fue redefinido por Cristina Fernández y por Néstor Kirchner. La Presidenta se hizo cargo de politizar/repolitizar el concepto de ciudadanía. Pronuncia un discurso en el cual el ciudadano es portador de derechos sociales y tiene un oponente: los poderes fácticos (medios, Sociedad Rural, jerarquía eclesiástica) que impiden el establecimiento de una democracia plena. Kirchner inició su mandato con dos palabras que, más que oponentes, tiene enemigos. Decís pueblo y, además de referir a un colectivo de sujetos con derechos a reparar, en el caso de la tradición nacional y popular, te estás refiriendo a trabajadores, pobres, desocupados, e implícitamente estás sugiriendo un antagonista: el anti-pueblo. No existe la anti-gente pero sí el anti-pueblo: fue el “régimen falaz y descreído” para Irigoyen, fue la “alianza oligárquico-imperialista” para el peronismo. Y no es lo mismo decir país que decir “patria o Nación”. País es una descripción geográfica. Cuando empezás a hablar de patria o nación ya le vas poniendo el sol de guerra a la bandera azul y blanca. Ya estás informando que sabés que existe un actor “anti-patria” o “lo antinacional”. Afuera y adentro. Al de afuera, llamalo imperialismo, neoimperialismo. Y a los aliados de adentro buscalos en todos los medios privados, en todas las corporaciones, por error o por mala educación, también lo encontrás en la pequeña burguesía urbana…



Guillermina Tissera

No creo que la juventud Megafón sea fanática y/o frívola. Creo que son jóvenes que tienes necesidad de confiar, de apostar a este cambio que estamos viviendo. Ellos y tantas otras agrupaciones juveniles no son hijos de la dictadura sino de la democracia y como tales discuten de política sin miedo, deseosos de una profundizar este modelo nacional y popular. Bienvenida sean las discusiones, los intercambios de ideas, las propuestas por recuperar la dignidad que creíamos perdida.




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