
Mario Albera.
Hay una cuestión dentro de la polémica por la demolición de la Casa de Gobierno de la Provincia y la consecuente destrucción del patrimonio arquitectónico e histórico cordobés que hasta ahora ha pasado desapercibida pero que estimo igual de controvertida, y es la forma en que se financiará el futuro Centro Cívico.
El 2 de noviembre pasado, el gobernador Juan Schiaretti firmó el decreto 2070 por el que se creó el Proyecto de Contrato de Fideicomiso “Centro Cívico del Bicentenario”. El contrato fue suscripto por la Provincia de Córdoba, en su carácter de fiduciante, representado por el Subsecretario de Infraestructura del Ministerio de Obras Públicos, y el Banco de la Provincia de Córdoba SA, en su carácter de fiduciario.
Este sistema se constituyó a propuesta de la adjudicataria de la obra, la empresa Electroingeniería SA, y es el mecanismo con que se financiarán los 432 millones de pesos que dice el Gobierno que le costará a los cordobeses la extravagancia del hijo del ferroviario.
¿Qué es un fideicomiso? Dicho vulgarmente se trata de cuentas bancarias en las que se coloca dinero para un fin específico, por ejemplo financiar obras públicas. Se constituyen cuando un fiduciante le transmite una propiedad de bienes determinados a un fiduciario, que la administra con un destino (beneficiario).
En el caso del Centro Cívico, es la Provincia la que transfiere los fondos y el banco el que los administra a los fines de hacer la obra.
El fideicomiso se nutre de los millones que obtuvo la Provincia por emitir más deuda, aunque empezó a funcionar con un préstamo puente de 30 millones de pesos aportados por la adjudicataria.
El tema es que a partir del caso Skanska la credibilidad de los fideicomisos como mecanismos de financiamiento de obras pública, quedó en el ojo de la tormenta por ser pocos transparentes al permitir eludir los controles normales del Estado con facilidad.
La causa Skanska reveló el pago de millonarios sobreprecios en la contratación de empresas para la construcción de gasoductos. Por este hecho hace poco fueron procesados dos ex funcionarios kirchneristas y nueve empresarios de la firma sueca Skanska, por los delitos de defraudación a la administración pública y cohecho pasivo (coimas)
Los sobreprecios se pagaron en el marco de la constitución de un fideicomiso que administraba el Banco de la Nación Argentina junto a inversores privados.
Cuando el caso estalló en los medios, arreciaron las críticas por el manejo discrecional que suponen los fideicomisos al estar éstos exentos del control parlamentario o no ser alcanzados por la ley de administración financiera, que es la que regula u ordena el funcionamiento normal del Estado. Se los comparó a una “caja negra” que el gobierno manejaba en forma discrecional.
El economista y diputado nacional Claudio Lozano los cuestionó por ser “una ingeniería financiera que, por vía de los fondos fiduciarios, fideicomisos y el cargo específico, elude el control parlamentario o los controles de la administración pública en la puesta en marcha de las obras públicas”.
¿Significa esto que el fideicomiso que se usará para financiar la construcción de la nueva sede del gobierno de Córdoba no tendrá control alguno?
“Así es”, confirma Salvador Treber, frente a la consulta telefónica. “El fideicomiso es un ente o fondo extrapresupuestario que está ajeno a los controles de la administración pública. Esto quiere decir que está ajeno al control del Tribunal de Cuentas. Por lo que cabría preguntarse por qué se apeló a un fideicomiso para hacer la obra”.
Eduardo González Olguín –otro economista local- arriesga una respuesta. “Quizá porque lo bueno del fideicomiso es que es una figura que no permite desviar la plata a otro objeto y donde el administrador responde con todos sus bienes. Sin embargo, debo decir que tiene como desventaja que sale de los normales controles del Estado”.
Treber explicó que para que un fideicomiso funcione correctamente tienen que existir entre quienes lo componen, “intereses contrapuestos”, algo que no sucedería con el fideicomiso creado por la Provincia y el Banco. “Usted tiene que tener uno que proporciona los fondos y otro que le da destino y los administra pero cuando ambas cosas las hace la misma conducción, esto da lugar a arbitrariedades”.
González Olguín advirtió en este sentido que la figura del fideicomiso “fue pensada para el sector privado, donde los actores son más definidos. Su uso por el Estado, en cambio, lo veo como algo forzado”. Apuntó que “en Argentina fue Lavagna el que usó mucho (la figura del fideicomiso) para darle más ejecutividad a la obra pública y sortear la burocracia, pero esto no implica que no tenga claroscuros y que el manejo de esos fondos no esté teñido de sospechas”.
Al no haber controles, al estar el fideicomiso alejado de los procedimientos de contralor habituales de la administración pública, nada obligaría a Electroingeniería a cumplir con los requisitos de licitación pública a la hora, por ejemplo, de subcontratar un trabajo con la plata de todos los contribuyentes.
Treber -que llamó "despilfarrador" a Schiaretti- señaló que el Gobierno de Córdoba mínimamente debería transparentar y explicitar la operatoria del fideicomiso, con sus reglas y normas de funcionamiento.
Por su parte el vocal por la minoría en el Tribunal de Cuentas de la Provincia José Medina opinó que la figura del fideicomiso “no es óbice” para ejercer el control, pero de todas maneras admitió que es una figura “más compleja e intrincada” a la hora de controlar, dando la impresión de que no está tan claro lo que deparará el funcionamiento del fideicomiso para este órgano de control.
El control del Tribunal se divide en dos partes: hay un control previo, indicó Medina, “consistente en verificar los extremos legales y la correcta ejecución presupuestaria”. Por ejemplo que se haya llamado a licitación y que la misma se haya realizado dentro de los parámetros legales y que lo que se destine a la obra tenga reflejo presupuestario. Y un control posterior que consiste en verificar que lo ejecutado coincida con lo previsto.
5/1/11
Recomendar esta notaCuántos millones que serán invertidos !!! además de las dudas que se plantean,la destrucción de un patrimonio que hace a nuestra historia y todo lo turbio que tiñe esta decisión. Mientras tanto las escuelas públicas siguen destruídas,la clase media frustradas sus ilusiones de una casa propia,los hospitales olvidados, los médicos y maestros luchando por mejores sueldos porque lo que ganan es indigno, por nombrar algo. ¿Alguna vez tendremos funcionarios que nos representen sin burlarse, sin ofender y sin engañar a los cordobeses que los votaron delegando en ellos su confianza?
La casa de las tejas, el Hogar de Ancianos del General, una historia que se derrumba. Y la plata del Banco Provincia de Córdoba, esa simbólica que se usa para las compras en el almacén del barrio, capaz que hicieron un boquete y no nos enteramos.
Hoy 5 de enero escuché por RN al contador Treber quien hizo declaraciones alarmantes referidas a la situación de debilidad en que se encuentra el Banco de la Pcia de Cba y de la irresponsabilidad de destruir la Casa de Tejas. Es de tal magnitud su insesatez que compromete el patrimonio cordobés y dijo que tal vez ni siquiera se levante allí un parque temático y pase luego a manos privadas vaya a saber para qué. Grave ¿Eh? Por eso hoy todos a la marcha de plaza Eapaña. Es una pena que siempre reaccionemos cuando los hechos están casi consumados.Esto no debe invalidar acciones conducentes a evitar tamaño despojo para los cordobeses
DEVLUCION DEL PREDIO A A LA FUNDACION EVA PERON O A SUS LEGITIMOS DUEÑOS ...!!! NO A LA DEMOLICION DE LA ARQUITECTURA DEL PERONISMO ...!!!
Tarjeta de control de barras bravas
Indignación, transporte público y las enseñanzas de Sthépane Hessel
En el reino del Ramón, un botón sirve de muestra

El municipio insiste en provincializar el Hospital del Sur. Intervención, robo y asamblea en el centro vecinal de Villa El Libertador. ¿Por qué la Caja de Jubilaciones es deficitaria? responde un especialista. Un club busca recuperar el nombre que la dictadura censuró. Un muro de tierra separa un asentamiento de un barrio cerrado. Un experto indica cómo deben proceder los trabajadores comunitarios en salud. El problema de la vivienda en la ciudad. Y más: ingrese y descargue La Décima de mayo 2012.