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Pagar más para vivir peor /

Pagar más para vivir peor

"En esta ciudad y en esta provincia, tan gustosa últimamente de andar a contramano de la historia, nos han azotados con aumentos terriblemente dolorosos para los bolsillos obreros y sin embargo la calidad de vida del ciudadano es mucho más pobre que antes", afirma, con razón, el periodista.

Martín Menditto.

La lógica indica que cuando uno paga más por un servicio, ese servicio debe mejorar o al menos mantener la calidad que prestaba antes del aumento. Es un contrasentido pagar más para vivir peor. Bueno, en esta ciudad y en esta provincia, tan gustosa últimamente de andar a contramano de la historia, nos han azotados con aumentos terriblemente dolorosos para los bolsillos obreros y sin embargo la calidad de vida del ciudadano es mucho más pobre que antes.

En los ejemplos me voy a remitir a casos absolutamente personales, por ser los que más conozco, pero sé que la pena es de muchos, como diría Yupanqui. Para no abundar en exposiciones muy largas que involucraría el aumento de los alimentos, los combustibles y tantas otras cosas que hacen que la gente común vea cada vez más cercana la línea que marca el límite de sus posibilidades económicas para acceder a esos productos, y por ende caer en la misma solución de siempre: rebajar el nivel de vida, empobrecer las opciones de la canasta familiar.

En este artículo prefiero centrarme en el aumento de impuestos y servicios públicos que no han mejorado la calidad de la prestación al usuario.

Podemos empezar por el brutal impuestazo municipal que a pesar de quintuplicar, o más, la base impositiva inicial, el caudal de esa recaudación no se ha reflejado en los servicios comunales. Por ejemplo, en barrio Bialet Massé, la calle Los Hornillos está completamente a oscuras desde hace tres meses. Se hicieron los reclamos pertinentes e incluso una concejal intermedió para hacer un nuevo trámite, pero seguimos sin alumbrado público, lo que ya ha derivado en que algunos aprovechen la situación para cometer delitos contra la propiedad, e incluso, según algunos rumores, contra la integridad sexual de una mujer.

Siguiendo con los problemas de iluminación, otro que ajustó fuerte su facturación fue EPEC. Sin embargo, los ciudadanos, al menos en mi barrio, estamos sufriendo tres y hasta cuatro cortes de energía diarios, que obviamente perjudican a los particulares de menos recursos y a los pequeños comerciantes que no tienen generadores propios.

Otro arrebato al bolsillo trabajador fue el cospelazo aprobado a fin del año pasado. Por más que la ficha pasó de 1,50 a 2 pesos, el servicio de colectivos no mejoró en nada, y la escasa calidad del servicio se siente más en los corredores cubiertos por la empresa Ciudad de Córdoba. Que un A10 llegue a destino sin romperse en el camino es una suerte comparable a ganarse el pozo acumulado del Telebingo. Ni hablar de las frecuencias torturadoras que obligan al sufriente pasajero a esperar bajo el insoportable calor de esta época, sobre todo si es fin de semana.  

Queda claro que a todas la soluciones las buscan exprimiendo los bolsillos más flacos, pero jamás hay recompensa para quienes hacen el enorme esfuerzo de achicar sus ambiciones con el fin de pagar tarifas más caras. Eso sí, cuando el usuario no cumple hay castigos de toda índole, ¿pero qué pasa cuando el estado o las empresas prestatarias de servicios públicos no cumplen?

22/1/10 


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ROMAN

Estimado Martín: Atahualpa Yupanqui, sabedor el hombre, imaginaba un país más justo, más independiente y más soberano. Pero la dura realidad de los años 1950 lo desencantó y tuvo que cantar sus verdades y penas en otros rodeos ajenos. Si él volviera a vivir en estos años, bajo el mismo signo de aquellos 1950, volvería a cantar sus verdades imaginando nuevamente que la independencia, la soberanía y la justicia social son un recurso indispensable perteneciente al pueblo y no a un partido político o a una facción. Pero lo real es que la República Argentina del siglo 21 carece de independencia, de la soberanía y de la justicia social. ¿Será que al pueblo de la Nación Argentina le estarán faltando administradores probos, representantes honestos y jueces verdaderos? Nos faltan administradores probos e independientes, representantes de nuestra soberanía popular y no de agencias de colocación política y jueces con vocación social (leer: con la ley en la mano) para no dejar pasar un solo abuso ni maniobras de intereses egoístas y anti-populares. La lección es dura pero hace falta saber que en dos años más debemos elegir a mejores representantes, a quienes puedan cantar como Atahualpa sus verdades y hagan sus deberes como nuestros próceres nacionales, conscientes de que deberán construir una nueva Nación más justa, más sabia, más independiente y más soberana.



Martín Menditto

se agregó una nueva, para cagar aún mas la situación, hace poco aumento el agua y esta mañana no salia ni una gota por el pico.



juan c. olmos

Me encanta leer opiniones como la de Roman.Felicitaciones.




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