escribi tu nota

publica tu articulo

el surprensa red

Córdoba

Qué esconde el subsuelo de Córdoba /

Qué esconde el subsuelo de Córdoba

El Concejo Deliberante aprobaría hoy una serie de ordenanzas para levantar la prohibición de construir en el subsuelo del casco histórico de la ciudad. Esto beneficiaría, en primer lugar, a la UTE Miterra-Edisur que construye un shopping y torres de departamentos en la Manzana del Banco Córdoba. El autor de esta nota ilustra que este cambio normativo abrirá el negocio de las cocheras no sólo en el Centro Histórico sino en toda la ciudad. "Me pregunto si no estamos ante otro ardid legal para posibilitar negocios inmobiliarios que casi siempre tienen como beneficiarios a los mismos", plantea el autor.

Arquimedes Federico.

Durante casi un año nuestros concejales han estado conversando tres proyectos de ordenanzas que modifican a su vez otras tantas ordenanzas y que ante la inminente aprobación de las mismas han tomado interés  público.

Dichas modificaciones que habilitarían construcciones en el subsuelo urbanizado: a) Carecen de Estudios Técnicos que permitan evaluar correctamente el impacto urbano de las mismas, b) Desconocen la particularidad de las distintas zonas de la ciudad especialmente cuando se toca el Centro Histórico, c) Se pretende normar el subsuelo y negar o desconocer su correspondencia con el espacio aéreo y d) Que con este paso normativo se estarían “blanqueando” construcciones existentes.

Refiriendo algunas particularidades de las modificaciones propuestas, por caso para el Centro Histórico (unas 32 manzanas) se autorizaría construir en su subsuelo, sin especificar destino o uso, hasta 2 niveles o 6 metros por debajo del nivel de cota del predio.

Para los barrios que circundan el centro y aquellos otros de fuerte identidad residencial y de baja o mediana densidad como el Cerro de las Rosas, Villa Belgrano o Urca, se propicia ocupar el subsuelo para la construcción de cocheras sin restricciones de niveles o metros debajo de cota de predio.

También y como moño de regalo, estas intervenciones no se considerarán como parte de la superficie a construir y que las actuales normas limitan para las distintas zonas de la ciudad.

Así planteado el nuevo marco normativo que se trata de poner en práctica y desde una curiosa interpretación del sentido común, nuestros concejales, atendiendo al fuerte crecimiento del parque automotor, han descubierto como solución profundizar el caótico sistema de movimientos y la creciente y alarmante contaminación ambiental de la ciudad.

Pero han “olvidado” algunas cuestiones que tienen que ver con el Centro Histórico a las que se deberían subordinar como la vigencia de distintas leyes y postulados constitucionales sobre el cuidado que merece nuestro patrimonio cultural. Por caso la Ley de la Nación N° 25743 promulgada en junio del 2003 sobre “Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico” y su Decreto reglamentario que determinan en su “Artículo 1°.- Es objeto de la presente ley la preservación, protección y tutela del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico como parte integrante del Patrimonio Cultural de la Nación y el aprovechamiento científico y cultural del mismo.”

También han “olvidado” qué pasa en otras latitudes como si lo que sucediera fuera de los límites de nuestra ciudad perteneciera al período jurásico.

La semana pasada se desarrolló en la ciudad de Rosario, aquella a la que debíamos tomar como ejemplo o al menos parecernos, la Conferencia de Transporte Sustentable, Calidad del Aire y Cambio Climático con la presencia relevante del arquitecto Jaime Lerner y en la cual prevaleció entre los especialistas en transporte consideraciones que demonizarían la mirada de nuestros concejales. Entre ellas, cobrar una especie de peaje; cuanto más alto mejor para desalentar el ingreso de vehículos en las zonas centrales de las ciudades, tarifas muy caras para estacionar y desalentar la construcción de playas. Además, los expertos desaconsejaron el subte para Rosario porque el mismo funciona ante un número muy alto de demanda, condición que dicha ciudad no reúne. Consideración que quizás para Córdoba nuestros “profetas del futuro” no han tenido en cuenta.

No fueron las únicas e importantes consideraciones que se pueden extraer de dicha Conferencia y que es posible que alguno de la generosa plantilla de asesores que tiene el Concejo Deliberante tuvo tiempo de participar en la misma y que por estas horas habrá pasado su informe para que nuestros concejales salgan del “subsuelo” y los alumbre el sol.

Ahora bien.

Si estos “olvidos”, sumados a los pedidos de las autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba y de ciudadanos profesionales que han  solicitado tiempo para que se estudien como correspondería la factibilidad de las modificaciones propuestas y se bajen a la consideración pública para que ésta se involucre, no hacen mella en el manifiesto “entusiasmo y empuje” que han puesto una mayoría de nuestros concejales en sacar a cualquier precio su aprobación. 

Me pregunto si no estamos ante otro ardid legal para posibilitar negocios inmobiliarios que casi siempre tienen como beneficiarios a los mismos y que se caracterizan por capturar el suelo mejor ubicado, o dicho de otra forma, apropiarse de la atractiva plusvalía de los mismos para luego penetrar en la letra chica de las ordenanzas con la pretensión de sumar metros a construir más allá de lo que las ordenanzas determinan.

Un caso a la vuelta de la esquina: quienes han resultado adjudicatarios del manoseado proyecto de la manzana del Banco Córdoba. Proyecto que su desmesurada rentabilidad económica e inmediata, demanda y “a cualquier precio”, dotarlos con cocheras, “preferentemente” en subsuelo.

26/5/11


Recomendar esta nota





Jose A. Cmet

Arq. Federico: ¡brillante su nota!. Nos ilustra con gran valor y coraje (otros no se animan, quizás no pueden, no quieren o no saben) y en especial, con la mejor calidad del conocimiento en su disciplina.




Completa este formulario para recomendar esta nota:

Tu email:

Tu nombre:

Email de tu amigo:


escribi tu nota