
Sosperiodista.
Mientras hacemos la entrevista en el patio de una precaria casa levantada en el lugar, una camioneta de la Guardia de Infantería -con cuatro policías en el interior de la cabina- nos vigila intimidante desde unos cincuenta metros. "Nos buscan amedrentar, como si no supieran que si de algo se caracteriza nuestro barrio es por no tenerle miedo y respeto a la Policía", dice Sergio Castigliolo, uno de los vecinos que lidera a un grupo de familias de barrio Villa El Libertador que acaban de demarcar unos lotes que, si bien pertenecen a la Provincia, reclaman como propios a partir de una promesa hecha por el gobernador provincial.
Los vecinos afirman que Juan Schiaretti les prometió que la Provincia le cedería las tierras colindantes al futuro Hospital Municipal de la Zona Sur para que construyan viviendas sociales. El Hospital ocupará un predio de cinco hectáreas, que fue expropiado por la Provincial a través de la ley 9347. Esa ley -publicada en el Boletín Oficial del 21 de diciembre del 2006- establece en su artículo 2 que el terreno expropiado se parcelará para: a) la construcción de un hospital de complejidad intermedia y b) la ejecución de planes de viviendas y edificación de las mismas, que se realizará por intermedio de cooperativas constituidas con ese objeto. Esto es lo que piden los vecinos que el gobierno cumpla.
Hoy, lo único que se construye en el terreno, es la futura comisaría para la zona. El rumor es que la construcción del hospital comenzaría a fin de este mes o a comienzos de agosto. Pero el gobierno no resolvió aún qué va a hacer con las viviendas prometidas. Los vecinos de la cooperativa Camoatí (literal significa: panal de avispas negras; en término figurado, reunión clandestina) afirman que ellos son los únicos con derechos adquiridos. Pero el gobierno todavía no larga prenda. Entre lunes y el martes los recibiría el ministro de Acción Social, el bioquímico Carlos Massei. Era hora.
Pero los vecinos no quieren perder tiempo. Ya salieron a demarcar los terrenos con improvisadas estacas de madera y acero, lo que movilizó al gobierno, que envió a la fuerza pública para advertirles que si cavan un cimiento, serán reprimidos. "El jefe policial del distrito vino el miércoles a decirnos que nos van a cagar a palos si edificamos. Vos vieras el despliegue...", cuenta Sergio.
Esta es la entrevista que mantuvimos ayer mientras los vecinos protagonizaban una improvisada reunión, como hacen a diario:
¿Cuándo y cómo comienza esta historia?
Sergio: A mediados del 2003 un grupo de vecinos decidió ocupar las tierras en función de una necesidad. Ese fue el único motor de la toma. "Estoy harto de vivir como vivo, hacinado con mi abuela, con mi tía, con mis padres, adonde no poder pagar mas el alquiler o vivir en una piecita al fondo de la casa de mi viejo", era la queja. Todo este terreno inmenso, de cinco hectáreas, lleno de yuyos, basural, inseguro, que no sabemos de quién dijimos, bueno: nos metemos, marcamos y nos vamos a vivir aquí. El Tula (hoy privado de la libertad) fue quien hizo punta. Después vino la organización. Se transformó en una toma genuina. Aparece la policía, las amenazas de desalojo, y luego el supuesto dueño. Un señor del Banco Roela dijo que el predio pertenecía al banco. Había sido dado como parte de pago de una deuda contraída por una empresa constructora. Entonces dijimos que había que empezar a negociar con el gobierno para que éste se hiciera del predio.
¿Entonces ustedes piden la expropiación?
Sergio: Exacto. Los primeros que nos apoyaron fueron dos diputados de Izquierda Unida, Pablo Alvarez y Liliana Olivero, que presentaron un proyecto pero no les dieron bolilla. Igualmente, la ocupación comenzaba y surgía la discusión si convenía expropiar o ingresar en un plan de viviendas. Mucha gente empezó a movilizarse. La toma duró cinco meses. Cuando la cosa empezó a enfriarse y el gobierno a dilatar su decisión, pasamos a una toma virtual, a estar permanentemente alertas ya que somos vecinos del lugar.
¿Cómo se organizaron?
Sergio: Armamos un proyecto de vivienda y formamos la cooperativa porque sabíamos que iba a ser una herramienta importante al momento que tuvieran que cedernos las tierras.
¿El gobierno qué les decía?
Sergio: En ese momento, nos recibía Marcelo Falo (por entonces, secretario general de la Gobernación; hoy, legislador provincial). Siempre nos recibió bien, muy amablemente, pero nunca nada en concreto. Hasta que surge la posibilidad de hacer un hospital zonal, la comisaría y el resto del predio destinarlo a viviendas sociales. Cuando el vicegobernador hace el anuncio del hospital zonal en el Pablo Pizzurno (sede del ministerio de Acción Social) dijo que esas tierras estaban destinadas para viviendas sociales y cooperativas de la zona. Cuando dijo cooperativas -eso está registrado- pedí la palabra y le aclaré que no eran cooperativas sino una sola cooperativa, un grupo de vecinos que presentó el proyecto de expropiación. Allí fue cuando hizo la promesa de otorgar estos lotes.
¿Fue una promesa verbal?
Sergio: Verbal, sí. Porque nosotros creemos en el valor de la palabra, es que exigimos las tierras. Pero hace veinte días, en una reunión con el gobierno, nos dijeron que no tenían nada pensado para estas tierras.
¿Con quién estuvieron reunidos?
Sergio: Con José Maldonado, de Hábitat Social de la Provincia. Cuando nos dijo eso nos dimos cuenta que inmediatamente debíamos tomar medidas, porque hasta que se pongan de acuerdo... los tiempos de los funcionarios son distintos a los nuestros. Nosotros estamos ya con órdenes de desalojo, con gente casi en la calle, que ya no puede pagar más el alquiler, entonces acordamos marcar las lotes como primer paso para la cesión de tierras.
¿Cuántos lotes marcaron?
Sergio: Tenemos 86 familias empadronadas, la mayoría desocupados, con planes sociales... La Policía nos dijo que nosotros no podemos cavar cimientos porque nos van a cagar a palos. Esa es la orden que tienen. A pesar de esa orden, va a llegar el momento que por asamblea vamos a decidir empezar a cavar los cimientos. Alguien va a tener que pagar el costo político.
¿Cuál es la solución?
Sergio: Cedernos las tierras, que pertenecen a la Provincia, a la cooperativa para que ésta la distribuya entre sus socios. No es nada de otro mundo.
Martín Ceballos: Teniendo en cuenta que el gobernador ha empeñado su palabra ante la gente, no es nada descabellado lo que reclamamos. En momentos en que la palabra del político está tan devaluada, que el gobernador pudiera cumplir sería fantástico. Queremos que él responda con la promesa que asumió con nosotros. En base a eso, nosotros hemos venido laburando. Pero no creemos que sea necesario que antes nos mande los móviles del CAP, la Infantería para que nos custodien porque somos un grupo de vecinos que lucha por la vivienda para sus hijos.

¿Los lotes para viviendas avanza sobre el terreno donde se levantará el hospital?
Sergio: Está todo perfectamente mensurado. No hay un lugar donde uno haya puesto una pata afuera al lugar que le corresponde a la vivienda social. Nosotros no tocamos la parte del hospital porque también hemos luchado por el hospital, también es una reivindicación y una necesidad nuestra porque todos vivimos en Villa El Libertador y todos necesitamos del hospital. Nosotros a esa parte no la tocamos, sería contradictorio. Pero sí queremos dos cuestiones: tenemos derechos adquiridos a través de años de lucha por este predio y segundo, queremos revalorizar el valor de la palabra.
¿Qué explicación da el gobierno de su negativa a ceder los terrenos?
Sergio: El gobierno no dice ni sí ni que no. Dicen que entienden "pero hay que seguir los pasos"... ¡Ya no sabemos más qué pasa! Porque formamos la cooperativa, hicimos el proyecto, tenemos el padrón con las personas que ocuparían estos lotes, somos todos vecinos de la Villa, todos con hijos. Lo que pasa es que no toman una definición, ni siquiera por oportunismo lo hacen. Hay una indiferencia total que ya habla de insensibilidad.
¿Ofrecieron reubicarlos en un plan de viviendas?
Hugo Vázquez: Ya hubo un rechazo a una propuesta similar cuando se construyó Ampliación Cabildo, un barrio ciudad.
Sergio: En ese momento Marcos Galán era el secretario de vivienda. Nos ofreció ir allá al fondo (del barrio)
¿Ustedes de acá no se van?
Sergio: No, nos interesa otro lugar. Menos a ese concepto de barrios-ciudades. Nosotros queremos pagar la vivienda, hacerla con esfuerzo propio, acá somos gente con cultura de trabajo, no queremos subsidios, probablemente ese sea el problema de ellos. Y si esto fue expropiado al sólo efecto de hacer viviendas sociales, ¿cuál sería el argumento para querer enviarnos a otro lugar? Salvo que por ahí, algún funcionario puntero de la zona, le haya ofrecido a más de uno estas tierras. Hay vecinos que nos dijeron que andaban ofreciendo. Lo lamento, porque nosotros no nos movemos con esos parámetros.
¿Cuándo comienza a construirse el hospital?
Hugo: Suponemos que va a ser en agosto. Porque hace un mes que se ha terminado el papeleo y todo lo demás. En teoría está todo para comenzar.
¿Quién les dio la orden de no edificar?
Hugo: El mismo miércoles vino el jefe de policía del distrito a decirnos que tienen orden de no dejar construir nada. De hecho tampoco, querían dejar poner la estacas para marcar los lotes.
Sergio: En este momento acordamos un impasse. Nosotros vamos a seguir marcando pero de acuerdo a la respuesta del ministro... vamos a empezar a cavar.
¿Van a resistir?
Sergio: Aquí la gente no le tiene miedo a la Policía, ni respeto ni nada. Demasiados balazos de goma tenemos encima, uno más o uno menos...
¿Quiénes apoyan su lucha?
Sergio: Es una de las cuestiones que manejamos con mucho cuidado para que no se complique. Tenemos el apoyo de todas las fuerzas políticas del barrio. Acá trabajan todas las fuerzas piqueteras, políticas, sociales. En el barrio está el Polo Obrero, la Aníbal Verón, el Teresa Vive, el Centro Cultural, está la agrupación de Castells, la gente de la Pastoral Social...

¿La Iglesia los apoya?
Hugo: Sí, el cura (por Oscar Audicio, de la parroquia de la iglesia católica) viene a hacer una oración casi todos los días.
¿Con el gobierno municipal hablaron o piensan hacerlo?
Martín: No nos interesa por ahora, porque la solución debe darla la Provincia.
Hugo: Si se pone pesado esto, vamos a ir a golpear todas las puertas.
¿Qué le dicen los vecinos que no están en la lucha?
Martín: El otro día un amigo me decía que nos habíamos encaprichado con el predio. Y no es así. Lo que sucede es que este predio fue durante años un basural, infeccioso, donde se escondían los ladrones, hubo muertes y violaciones. Los vecinos han padecido todas estas situaciones, y no es que nos hayamos encaprichamos, sino que al ser víctimas de estas cuestiones nos sentimos con derecho porque fuimos nosotros quienes lo hemos cuidado.
¿Hay pícaros u oportunistas que buscan aprovecharse de esta situación para hacerse de un lote?
Sergio: Está bien controlada la situación por nosotros. Quien quiera hacerlo, no tendría forma.
¿Mantienen una guardia permanente?
Sergio: Sí. Además, vivimos cerca, vamos y venimos.
¿Hay mucho nerviosismo?
Sergio: En realidad, hay mucha necesidad, ese es el aglutinante. La necesidad es real.
¿Qué tamaño tienen los lotes marcados?
Sergio: Son de 9 por 18 metros cuadrados. Están dentro de las medidas reglamentarias habituales. Hay barrios del gobierno que son 7 por 15.
¿Qué creen: que el gobierno accederá al reclamo o no le dará los terrenos?
Sergio: No creo que llegue a eso. Sería una torpeza y el costo político alto al vicio, siendo un gobierno debilitado que llegó muy mal, que tiene una situación muy complicada (igual está el gobierno municipal) No creo que quiera ganarse un conflicto en un barrio como Villa El Libertador donde va a salir todo el mundo a repudiar eso, donde está el 17% del electorado, sería realmente ingenuo. Lo mejor que pueden hacer es solucionar esto para cuando vengan a inaugurarlo todos aplaudamos en vez de que no dejemos inaugurarlo.
......
Una de las frases de cabecera, a modo de eslógan, que Schiaretti adoptó como eje de su gestión habla de "cumplir con la palabra empeñada". Es lo que desean los vecinos.
13/7/08
Recomendar esta notaSergio Castigliolo,representante del grupo de familias del Barrio Libertador,de acuerdo a la nota usted LIDERA a los vecinos que reclaman el DERECHO a construir las VIVIENDAS PROPIAS,para mi queda un solo camino:Marchar a los domicilios particulares de los "funcionarios" todos los dias..pero todos los dias de verdad!!..A reclamar los que les corresponde por la Constitucion de la Nacion Argentina,UNA VIVIENDA DIGNA.¿porque hacerce cagar a palo con la policia?.el LIDER TIENE QUE SER INTELIGENTE EN LA LUCHA.
adhiero y felicito a los tenaces cooperativistas que se esfuerzan por tener una vivienda (vida) acorde a los avances tecnologicos y sociales. Esta lucha deberia (seguramente lo es) enmarcarse dentro de el gran desafio de los argentinos de construir definitivamente una sociedad donde por el efectivo accionar de las instituciones haya INCLUSION SOCIAL PARA TODOS, empleo, salarios distribucion equitativa. no mas planes socia les,dadibas (tal lo expresado por Sergio Costigliolo), paternalismos, caudillismos, . que tanto atraso nos han producido. Adelante!!!!
Estas demostrado ,que las prioridades de este gobierno no son precisamente la mejora en la calidad de vida de estas familias ,y por supuesto de ninguna otra que este en condiciones similares .ya lo demuestran los compañeros del hogar clase media ,ellos tambien son victimas de las mentirosas promesas del nuestro gobernador. Es por ello ,que convocamos a todas las personas a que hagan valer sus derechos . soportar la injustica es solo un signo de la cobardia , y nosotros desde nuestro lugar vamos a luchar para que la injusta forma en las que viven nuestros compañeros sea un poco atenuadas con una vivienda digna.
felicitaciones y fuerza
el gobierno se nos ríe en la cara, ya no tienen verguenza. entregaron las casas de vicor a punteros políticos o a personas que ya tienen vivienda yo misma lo corrobore e incluso a funcionarios, y tienen el descaro de no darles esos terrenos a gente que los necesita, ojala y tengan suerte. yo pedí una vivienda porque no puedo alquilar mas porque gracias a este gobieno vamos perdiendo estavilidad economica,y cada ves peor, soy madre soltera y tengo 2 hijas y no pude conceguir nada, es una verguenza
yo vivo en laguna larga , pcia de cba, y el gobierno municipal no ha construido ni una casa, tengo una hija con tres nenas que no tienen donde vivir, y sin trabajo, y otra que el esposo tiene osteonecrosis y sobreviven en dos piezas con 4 hijos. el gobierno esta contruyendo un centro cultural? y una ciudad de los niños? pero de las viviendas nada,y son el latiguillo de mas mentiras de este gobierno corrupto que usa al pueblo para su beneficio en las campañas politicas. debemos defender a los mas debiles a que aprendan a defenderse
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