
Sosperiodista.
No pasó sobresaltos en su visita de hoy a la Legislatura el presidente de la Epec al ser interpelado por los legisladores por la crisis energética que pacecen los habitantes de esta Provincia.
Usamos el tiempo presente porque todavía, pese al restablecimiento del servicio con la colocación del nuevo transformador, hay barrios que siguen denunciando la falta de energía y porque hasta que no se ejecuten las inversiones programadas para sumar más energía al sistema, no hay garantía de nada.
Un matutino de la capital auguraba un día complicado para Daniel Bonetto porque iba a tener que “atajar a cuatro manos los pelotazos opositores”. Pero, siguiendo la jerga futbolística, esos pelotazos fueron erráticos, anunciados y demasiados fáciles para el guardavalla oficial.
Bonetto fue a recitar el relato urdido por el gobierno de Juan Schiaretti de que la culpa de la crisis es de Transener, por no prever la rotura del transformador. “Tampoco nosotros pensamos que podría suceder algo así”, reconoció Gustavo Gatoni, funcionario técnico de la Epec, admitiendo lo vulnerable que es el sistema.
Todavía no se sabe la causa de la rotura del transformador, pero se descarta que se debe a una falla de funcionamiento interna, con lo cual, dijo Bonetto, esto acrecienta las dudas sobre la eficacia del mantenimiento que hace Transener.
Bonetto y compañía –asistió a la casa de las leyes acompañado de varios funcionarios de primera línea de la empresa- insinuaron que fue insólito que el transformador se averiara un día de baja demanda eléctrica (a las 2:50 horas de la madrugada del sábado), cuando acumula sólo 10 de los 40 años de vida útil y cuando venía trabajando a la mitad de su potencia (140 megavatios contra 300 megavatios) Todo esto desmiente, dijo, la versión difundida por algunos medios de que la causa de la rotura fue por una sobreexigencia.
“Estos aparatos están fabricados para trabajar al máximo las 24 horas del día”, explicó Gatoni. Similar explicación había brindado a este diario un ingeniero.
Esto dejó sin argumentos a los legisladores de la oposición, algunos de los cuales fueron a la interpelación del funcionario convencidos de que el transformador se rompió por fatiga, es decir por un exceso en su uso.
Desinflado este argumento, la oposición giró su crítica en la falta de concreción de obras claves (Arroyo Cabral y Central Pilar) para sumar energía al sistema, pero mucho no pudo decir para quebrar el cerrojo informativo oficial. Se dedicó así a preguntar cuándo van a estar terminadas las obras, frente a lo cual Bonetto precisó que la de Pilar estará funcionando a comienzos del mes de abril.
En un momento la legisladora Silvia Rivero sacó del libreto al funcionario al preguntarle sobre una cantidad de máquinas (identificó cada una de ellas, demostrando precisión en la información) que están fuera de servicio y que componen el parque generador propio de la Epec. Algo de esto publicamos en este sitio digital ayer.
Bonetto reconoció que las máquinas en cuestión están obsoletas y que están fuera de servicio, no por falta de mantenimiento, sino porque “este gobierno apostó a la nuevas tecnología”.
La nueva tecnología –aclaró- son la futura central Pilar y Arroyo Cabral.
Se destacó entre los miembros opositores la ausencia de legisladores radicales, apenas se vieron algunos, los de siempre, no los que caminan despachos del poder de turno. Fueron mayoría los juecistas, que insistieron con la renuncia del funcionario. Bonetto admitió que jamás pensó en dar ese paso.
Si al oficialismo le sobra cierto cinismo informativo, a esta oposición le falta ingenio y coraje para denunciar a los que también actúan como cómplices del funcionariato de la Epec.
¿O acaso el sindicato de Luz y Fuerza no sacó un primer comunicado el 21 de enero denunciando la falta de inversión en la empresa y a los siete días sacó otro destacando la inversión que se está haciendo en mano de obra y equipamiento y acusando a Transener, en sintonía con la estrategia oficial? Ningún legislador opositor dijo nada sobre esta voltereta comunicativa.
4/2/10
Recomendar esta nota¡Pero todo está clarito amigos del presente medio!. Los radicales no pueden y no deben abrir la boca, dado que son parte principal del estado actual de EPEC. Simplemente me remito a la opinión vertida por José Cmet y de otros, en la cual Ramón Mestre en su reindado o gobernación nos metió a todos en un barro cloacal, al propiciar los retiros del personal calificado de la empresa y de un costo altamente excesivo, que hoy nos cuesta sudor y lágrimas a los cordobeses. Por favor, radicales, no hablen, no digan nada, a mandarse a guardar y los peronistas del oportunismo, dejen de versear. No existen inversiones en generar electricidad. Prefieren la transimisión por los lindos negocios paralelos.
Las declaraciones públicas del Presidente de EPEC, Daniel Bonetto, ante los legisladores provinciales, a causa de su desempeño en el Directorio de EPEC frente a la crisis eléctrica de estos días, procuran tapar los errores propios. Clásica treta del truco en el circo criollo. Pero ocurre que en la industria eléctrica, de aquí y de todo el mundo, todo se transforma. Nada se pierde, como dijo Lavoisier. El Sr. Bonetto ha dicho que no le interesa la generación de EPEC y que apuesta a la nueva tecnología, seguramente siguiendo la “recomendación” de algún ingeniero de ventas conocido, consagrando pues un nuevo “modelo eléctrico” para Córdoba, por su cuenta y cargo, el que nos pone al borde de un colapso diario en energía eléctrica innecesariamente. Pero – por si fuera poco – el Sr. Director avanza temerariamente en su discurso y llega a declarar a los medios, alegremente, que la generación NO ES NEGOCIO, que no es rentable. O Bonetto está confundido o no sabe de lo que habla. Cualquier persona con estudios secundarios en Córdoba reflexiona ante esta afirmación y llega a la conclusión de que el Director Bonetto se ha metido en una canoa que le queda grande, técnica y empresarialmente hablando. Precisamente en la actualidad ocurre lo contrario a lo que él sostiene, cuando se refiere a las nuevas tecnologías. Los modernos sistemas eléctricos prescinden de la improvisación, aplican la planificación por programas, previenen la demanda en forma estadística, recurren a los mejores ingenieros especialistas y fundamentalmente asignan partidas importantes para re-potenciar centrales y generadores a bajo costo en cortos, medianos y largos plazos, precisamente para neutralizar situaciones de colapso como las que él ha provocado a precio muy caro e irresponsablemente. Decíamos que todo se transforma, pero debe ser para mejor. Si EPEC tiene 1415 MW de potencia instalada en generación, la mitad de ella debe estar en perfectas condiciones operables todos los días del año y durante muchos años. La importación de energía desde Transener con sus EETT 500-132 kV es lo nuevo, pero esto no quita que la generación existente sea la reserva idónea y más barata ante emergencias y no sea vendida como chatarra. Por demás, parece que el gobernador escucha este sofisma de Bonetto y queda más confundido, porque ambos no recurren a los especialistas en sistemas eléctricos para mejorar EPEC. Parece que ambos han desembarcado a EPEC como en una mesa de dinero, pero sin acciones ni estrategias para el pueblo. Y esto es muy grave. EPEC es del pueblo y las centrales eléctricas son patrimonio exclusivo de la sociedad cordobesa, que paga bastante caro por ello. Es oportuno ahora recomendarle a Bonetto que de un paso al costado definitivo, puesto que si no puede hacerse cargo del servicio público de electricidad de la provincia de Córdoba en forma responsable, nos estará dañando gravemente a los cordobeses y a nuestro patrimonio por varios años.
¡Qué mala calidad de los legisladores, sean del los escribanos del oficialismo y los de la oposición!. Los radicales no existen y no pueden hablar. Debo reconocer que en el recinto de la casa de leyes, Ricardo Fonseca fue un destacado, por su capacidad oratoria y conocimientos (agrego que no simpatizo con tal partido). Juez debió darle la oportunidad en su re-elección, pero sucede con los casi todos los petizos agrandados y soberbios, que no pueden ver mas allá de sus pestañas.
A nadie le preocupa la deuda odiosa

Salió La Décima de marzo que ahora llega puerta a puerta a más barrios. En esta edición: Qué hizo el Ersep durante la crisis energética. Cómo la desidia de algunos vecinos en barrio Jardín y la ausencia de políticas municipales puede complicar el tránsito peatonal de los discapacitados, En Santa Isabel III sienten que les declararon la guerra y la opinión de un grupo de investigadores sobre Villa El Libertador… y más. Ingresá y bajá La Décima, igualita que en el papel, pero en PDF.