
Norma Ferreyra.
La periodista ciudadana denunció supuestas irregularidades en la administración de la Sociedad Argentina de Letras ante la Dirección de Inspección de Personas Jurídicas vinculada al manejo de subsidios.
Durante la Feria del Libro estuve en el stand de la Sociedad Argentina de Letras Artes y Ciencias y me sorprendí de escuchar comentarios sobre irregularidades en el manejo de la misma y de los subsidios que dicha asociación recibía.
Entonces, recordé que en el 2010 yo había asistido a un Festival Internacional del Tango organizado por esa institución, que resultó un total fracaso, ya que durante los días que duró sólo habían asistido aproximadamente 30 personas. Además la organización resultó pésima.
Así me fui enterando que habían recibido para ese evento, más de 7000 pesos del Fondo Nacional de las Artes, otras sumas que solicitaron a la CONABIP y a la Secretaría de Turismo de la Provincia, pero cuyo monto no supieron precisar.
Inmediatamente, me dirigí por nota al presidente Rubén Pasino y a la tesorera de la institución de la que soy socia para indagar sobre estas supuestas irregularidades en forma directa. Me respondieron la tesorera y el vocal primero, a cargo interinamente de la presidencia, que son quienes trabajan en la sede, debido a que las máximas autoridades viajan constantemente a las filiales y corresponsalías extranjeras. Por la misma tesorera, supe más tarde que la mayoría de esas filiales serían sedes fantasmas. O sea, una burbuja para obtener subsidios.
Mientras tanto, la galería donde funciona la sede central, en Humberto Primo 150, está clausurada por la Municipalidad, por recomendación de Bomberos. Sin embargo la banda de clausura habría sido quitada en violación a tal disposición, a pesar del peligro que corren las personas que circulan por allí.
Así fui descubriendo otras irregularidades que se reflejan en las actas de la Comisión Directiva, cuya lectura resulta bochornosa para una institución cultural sin fines de lucro y cuyas fotocopias me fueron cedidas por el vocal primero para presentar en la de Dirección de Inspección de Personas Jurídicas.
El tema es para reflexionar en cuanto a los subsidios que hoy están en el tapete. Porque algunos de ellos, se otorgan y no se controlan eficientemente y entonces no sirven a las instituciones sino a quienes las dirigen, quienes los usan para su propio beneficio, como por ejemplo, realizar viajes en representaciones estériles que nadie autorizó y que no aportan nada a la institución.
La entidad gira en torno de algunos socios que están al día y que no han sido declarados “ personas no gratas" unilateralmente por el presidente Pasino. Por otra parte, a los socios se les cobra por la gestión de derecho de autor una suma excesiva, ya que el formulario cuesta la cuarta parte del monto que se nos cobra.
Creo que a todos estos subsidios también hay que reverlos y si se otorgan, hay que controlarlos muy de cerca. Realmente, es una pena que bajo la apariencia de ingenuas instituciones culturales, se cobijen algunas personas sin escrúpulos, salvaguardando el prestigio de la institución que de ninguna manera se puede confundir con las personas que la representan. Todo lo contrario.
Es mi deseo que quienes la dirijan en el futuro, estén a la altura de las circunstancias.
Recomendar esta notaComparto la excelente opinión de Norma y ante tan objetiva realidad, aprovecho la oportunidad en agregar, con el respeto de todos ustedes, mi experiencia ante la función pública, que toca los subsidios y préstamos dados a entidades civiles. En el año 1996 fuí convocado en la estructura organizativa-funcional en la fusión del ex INAC (Instituto Nacional de Acción Cooperativa) y el ex INAM (Instituto Nacional de Acción Mutual) y que a partir de tal unión, el organismo se denomió INACyM (Instituto Nacional de Acción Cooperativa y Mutual) y que hoy se conoce como el INAES (a partir del año 2000). Al crearse la misma, fuí designado como responsable profesional del área Administrativo y Legal del ente y observé "in situ" la inmensa cantidad de operadores lobistas en la búsqueda de subsidios y préstamos al sector de estas sociedades sin fines de lucro y que por ley y otras normativas, se las deben asistir. Son instituciones de bien en su mayoría. Los subsidios se conceden, previa invocación de sus destinos (adquirir equipamientos, muebles, cursos de aprendizajes, etc.), como una aporte a éstas entidades de bien común. Las normas que existían, son simples y se basan en solicitudes, exponiendo en la misma, las necesidades de tal asistencia, completando formularios acordes a sus realidades. Por supuesto que la "raza política y las no del grupo" de todas las provincias, hacen sus aportes para tal otorgamiento. Me llamó la atención, que el pago de los subsidios de hasta setenta mil pesos de entonces (o dólares de aquella década) se entregaban con un simple recibo que percibía el titular designado o apoderado en su cobranza, con cargo de rendición de los fondos aplicados, que nunca se ordenaba su verificación o existencia. Con presentar facturas, remitos, presupuestos, etc., se consideraba como suficiente. Comencé al seguimiento contable de algunos casos acordados, en la cual se presentaban facturas por importes que triplicaban los valores del mercado (computadoras, impresoras, etc.) o cursos de enseñanza técnica que superaban valores racionales. Intenté instrumentar un sistema de contralor independiente y cruzado, proyectando la participación de los Tribunales de Cuentas de las jurisdicciones provinciales, con más un sistema de auditoria independiente, a cargo de los profesionales en ciencias ecónomicas de la zona, designados por extricto sorteo entres sus postulantes, simplemente en verificar el ingreso al ente y la aplicación de sus fondos, que se ajusten a las normas contables y con precios de mercado. Es más, la acreditación del subsidio, debía concretarse por cuenta bancaria de la mutual o cooperativa y nunca, con pago en ventanilla, con el seguimiento de las salidas de la cuenta especial bancaria. Qué sucedió?. Mi función solamente duró siete meses o sea no fuí "compatriota" al sistema. Estimo que estas operatorias subsisten, dado que de tanto en tanto, se conocen denuncias por irregularidades en estas aportaciones. En el caso de los préstamos, la operatoria era distintas, puesto que se garantizaba la misma con garantías (prendarias o hipotecarias), previa comprobación de su existencia. Por lo tanto, el sistema de subsidios debe ser corregido, caso contrario continuará siendo una "cajita de brillantes sorpresas". No veo ningún sistema de control apto como el apuntado. Largo la idea y que los nuevos caminantes en las funciones públicas, tenga a bien de instrumentarlas o que siga....¡la caja disponible para los amigos del oportunismo! (como dice un amigo: "soja" hay por varios años....).
Prof. Cmet: sigue usted participando en la Fundación Madre Teresa de Calcuta? o no sabe "calcular" los porcentuales a favor de la política?. Es un misterio que nadie lo convoque (políticos y la prensa restante al presente medio) para deleitarnos con sueños bondadosos de la gestión pública?. Qué panel o debate nos merecemos junto con el carita de bueno de Las Heras y usted! (pero no le tire tantas verdades al hoy legislador del oportunismo...y que usted bien conoce..se ofende o se oculta).
Tarjeta de control de barras bravas
Indignación, transporte público y las enseñanzas de Sthépane Hessel
En el reino del Ramón, un botón sirve de muestra

El municipio insiste en provincializar el Hospital del Sur. Intervención, robo y asamblea en el centro vecinal de Villa El Libertador. ¿Por qué la Caja de Jubilaciones es deficitaria? responde un especialista. Un club busca recuperar el nombre que la dictadura censuró. Un muro de tierra separa un asentamiento de un barrio cerrado. Un experto indica cómo deben proceder los trabajadores comunitarios en salud. El problema de la vivienda en la ciudad. Y más: ingrese y descargue La Décima de mayo 2012.