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Un pliego que genera desconfianza /

Un pliego que genera desconfianza

El millonario pliego de la basura que está en tratamiento en el Concejo Deliberante fue sometido ayer a la opinión de la ciudadanía durante una audiencia pública que se extendió por varias horas y que contó con más de cincuenta expositores. Vecinos y organizaciones explicitaron sus dudas sobre varios aspectos del voluminoso pliego que significará una onerosa erogación para los capitalinos. Los más preocupados son los carreros, cartoneros y cooperativas, que viven del reciclado y que no saben qué les espera con este proyecto.

Sosperiodista.

Una primera conclusión que resulta de la audiencia pública en la que se discute el pliego para la licitación del servicio de higiene urbana para la ciudad de Córdoba, es la desconfianza que el pliego genera en vecinos y en representantes de organizaciones de la sociedad civil que ayer fueron a exponer sus puntos de vista.

Parte de esa desconfianza tiene su razón en el servicio de higiene que reciben hoy los cordobeses. Basta un paseo por el centro o periferia de la ciudad para comprobarlo. La gente siente estar “quemada con leche” y cuando escucha una promesa de mejora como ahora “llora”, que es lo mismo que desconfiar.

La ciudad creció sin haber tenido un correlato ideal en materia de servicios. Precisamente el representante del gremio de los recolectores de basura apuntó ayer que “es imposible” cumplir con el nuevo pliego cuando la misma cantidad de personal de la empresa Cliba (la concesionaria) no varió desde 1998.

“Hay compañeros que barren 50 a 70 cuadras diarias”, ejemplificó. El obvio interés del gremio por sumar más afiliados, no debería invalidar el diagnóstico.

También hay ciudadanos que ¡mama mía!: no les importa nada. Arrojan los residuos en cualquier lado y sacan la basura a cualquier hora tentando a perros vagabundos.

Casualmente, si de educación se trata, algunos de los expositores se preguntaban ayer porqué el pliego sólo incluye acciones educativas e informativas para alumnos de la escuela primaria y secundaria y no para preescolar o escuelas especiales.

Dijeron también que se dispone un 3% para solventar acciones publicitarias pero no se precisa si ese dinero es para engordar la pauta publicitaria de los grandes medios de comunicación o para llevar a cabo verdaderas acciones educativas.

Porque, como bien dijo el biólogo Federico Koopta, “no se trata esto de convencer a la gente de que está recibiendo un buen servicio cuando no lo recibe”. ¿O sí?

Una tarea educativa, planteó una trabajadora social, podría ser apoyar desde el Estado y el privado el trabajo que organizaciones de base realizan en escuelas barriales, como el reciclado de envases de plástico, para generar conciencia.

Una vecina de la zona sur planteó que las empresas que finalmente resulten adjudicatarias del negocio “cumplan por igual para no dividir la sociedad entre ricos y pobres”.

El proyecto –con media sanción legislativa- divide la ciudad en dos zonas, cada una con una prestataria distinta, por un plazo de siete años. Insumirá un costo mensual estimado en 16 millones de pesos, el doble de lo que se paga actualmente.


Pero el aspecto más valorable del pliego, el deseo de incorporar a los carreros y cartoneros, es el que más dudas e incertidumbre genera.

El proyecto propone que estos sacrificados recicladores urbanos de a pie o en vehículos de tracción a sangre, se asocien en cooperativas para administrar depósitos de residuos o centros de acopio (“puntos verdes”, los llama el pliego, a montarse en ocho puntos de la ciudad).

Resulta que el pliego de miles y miles de páginas le asigna sólo un anexo al asunto y ni siquiera nombra a los cartoneros por su nombre. Carlos La Serna (foto principal), del Instituto de Investigación y Formación en Administración Pública (Ifap) de la Universidad Nacional de Córdoba, sostuvo ayer que “se está cometiendo una inequidad por el bajo nivel de consideración” que el pliego le otorga a un sector que “es el único que recolecta en forma diferenciada la basura. Ni la concesionaria hace esto”, dijo.

En este contexto, propuso que el municipio garantice la adquisición de los residuos a los carreros a un precio de mercado. “Inclusión social, transferencia tecnológica y política económica para un recurso ultramillonario”, planteó el académico.

Héctor González, de Carreros Unidos de Córdoba, reclamó ser “incluidos” para no tener que construir más cárceles en un futuro. “Cuarenta mil bocas dependen de siete mil carreros”, estimó. “La basura es un negocio para muchos pero para nosotros es el pan de cada día”, dijo. Pero la que habló con el corazón fue Doña Chirino, de la Cooperativa Unida de Villa Urquiza: “Soy quinta generación de carreros. Escuché decir que es triste ver morir a los caballos (minutos antes, una sociedad protectora se había quejado por el maltrato a los equinos) pero más triste es que se mueran de hambre los chicos. Yo lo he visto. Si no pedimos ayuda es porque somos orgullosos. Es un tema que nos preocupa”, relató.

Juan Carlos Torres, de una cooperativa de recicladores de plástico, miró a los concejales diciendo: “Está en ustedes promover la inclusión social y una economía solidaria”. No obstante criticó al Estado municipal por optar por un servicio privado. Alberta Varela, de la Cooperativa San José, dijo crítica: “Necesitamos el compromiso del Estado al que sólo vemos cada cuatro años”. Y una joven que habló en nombre de los cartoneros de Parque Las Rosas expresó sus temores con el pliego: “¿Qué va a pasar con nosotros? ¿Estamos incluidos o no? ¿Los que ganamos bien podremos seguir trabajando en forma independiente?”, planteó.

Los concejales miraban sin decir mu. Carlos Vicente, a cargo de la conducción de la audiencia, explicó que la audiencia es para que sólo hablen los vecinos. De todos modos, en los rostros de algunos concejales podía intuirse la falta de respuesta.

“Me desespera que no surja del pliego el tema de los recicladores”, afirmó crítica Susana Pare, profesora adjunta derecho administrativo de la UNC.

También habló Juan Luppi, intendente de Bouwer, para pedir en nombre de sus representados el cierre del enterramiento sanitario de Cliba en Potrero del Estado. “No queremos más basura en Bouwer”, afirmó. Horas antes, lo mismo habían hecho los vecinos en silencio, vestidos de negro en la calle, en señal de repudio por tener que convivir con los desperdicios que generan 1,3 millones de personas.

Para destacar. La nutrida concurrencia, no contaminada por la presencia de punteros, habitués en este tipo de eventos para inclinar la opinión para un sector u otro. Esto ayer, no se vio.

17/4/08


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juan c. olmos

En esta audiencia publica los expositores hablaron de la educacion para los alumnos de la escuela primaria y secundaria:A LA ESCUELA SE VA A ESTUDIAR Y LA EDUCACION LA TIENEN QUE REALIZAR LOS SEÑORES PADRES CON SUS HIJOS.La solucion es poner empresas que resiclen la "BASURA" y la seleccionen y las vendan despues como materia prima para el campo,o industrias.Como se hace en los paises occidentales.Pasa que se necesita seguridad juridica y planes a largo plazo que este gobierno municipal no garantiza.



Rolando

Las audiencias públicas sirven para que algunos, creyendo que pueden influir en la "decisión ya tomada", se pongan a tierra. "El negociado por parte de oficialistas y oposición ya está hecho", los políticos además de estar donde están por obra y gracia nuestra nos toman de B..U..S. (si alguién quiere interpretar que nos toman de "bondis" puede hacerlo porque nos CARGAN permanentemente).



Argentino D. Veras

Cada día que avanza mi calendario en mi tercera edad, parte de mis dientes postizos, me indican, que en estos tiempos lo válido son los "piquetes" y/o "las movilizaciones de verdad" (en paz) y no estas payasadas de audiencias públicas (nadie convoca a los miles de vecinos a participar en las mismas, claro con transporte y comida para tal evento, como una elección partidaria), que sirve para ilustar a uno de los tantos ediles. No debemos olvidar para las próximas elecciones, en votarlos nuevamente. Un fraternal abrazo a todos.



Rolando

ARGENTINO "DENDEVERAS": Coincidimos en los comentarios, la tercera edad y hasta en nuestros dientes postizos. Mis saludos a ust.



Lucía Serra

Las audiencias públicas pueden ser espacios para expresar nuestras opiniones. También los piquetes y las manifestaciones en las calles, es a nuestro cargo hacer uso o no de estos ámbitos. Desde el sólo descreimiento no cambiamos nada. Es necesario incluir a los cartoneros y cartoneras en el manejo de "la basura" que generamos, es un negocio millonario y ellos son los unicos que se ocupan del curso de cartones, vidrios, etc. viviendo de eso.



Carlos D Litin

Está muy bueno el comentario, habría que añadirle sobre el porque de no reciclar toda la basura en forma ordenada, higiénica, ecológica y económica. ¿no se puede hacer biogas como el que se genera en varias ciudades importantes de Europa,quedando residuos sólidos reutilizables?, por ejemplo y hay muchas variantes para que sea tomada por los propios cordobeses. Es penoso ver la acumulación de "mugre" en distintos lugares de la ciudad.-




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