
Román Ballesteros.
Todo el mundo sabe que en la Ciudad de Córdoba, desde el 10 de diciembre de 2011, ya tenemos un nuevo intendente. Ya asumió el nuevo intendente y se fue otro que no debió asumir jamás. La sola mención del sainete de la aberrante salida del anterior intendente Giacomino nos produjo repugnancia no sólo por el malestar institucional que provocó la actitud del citado funcionario sino porque encerraba una trampa mortal para los cordobeses.
Nada más y nada menos que esta abrupta situación anticipaba una brutal realidad controvertida. Una municipalidad como la de Córdoba ha quedado en la bancarrota. ¡Quien hubiera imaginado esto!.
El intendente entrante (Mestre) encuentra las arcas vacías y la ciudad totalmente desordenada. No atina a saber de dónde sacar dinero público para encarar los sueldos, servicios, compromisos financieros y obras públicas prioritarias. Y el ex que se fue (Giacomino) no habla ni da señales para explicar el desquicio administrativo que ha causado en sus 4 años de administración, pese a las advertencias que tuvo por parte de todo el vecindario y la sociedad de Córdoba.
Este administrador (hoy protegido por fueros parlamentarios) iba por muy mal camino en todo lo que emprendió. En el campo de los impuestos actuó en el colmo de un Estado corrupto. Todo el dinero público recaudado fue a parar a la dilapidación más vergonzante que se tiene memoria. La justicia ya debiera citarlo para que rinda cuentas de sus despropósitos.
Frente a esta adversa realidad de Córdoba, los vecinos incautos debemos soportar ahora una amarga disyuntiva. O enjuiciar de oficio y en forma sumaria a Giacomino por malversación de fondos públicos y su pésimo desempeño en el cargo de intendente o protestar firmemente ante el nuevo intendente por su modo de querer resolver el problema de fondo. Un impuestazo (como el que se aprobaría hoy) dictado en forma forzada, extorsiva y desmesurada como único remedio administrativo no alcanza a esta altura de las circunstancias.
El pueblo de Córdoba no merece ser víctima de la exacción de los administradores de turno, a causa de la impericia, ineptitud o del error de sus intendentes. Actuar con justicia no le hace mal a nadie, muy al contrario: resulta saludable que se haga justicia, para no caer en otra cruel epidemia de malgasto y de desorden público en nuestra ciudad. Y es necesario que la justicia sea correctiva al fin.
Bueno sería pues que el intendente Mestre reduzca su demanda de dineros públicos del pueblo que ya fue esquilmado irresponsablemente por el malversador Giacomino. Dicho en buen cordobés básico: que sea prudente el intendente Ramón J. Mestre y maneje la emergencia como debe ser razonablemente. Por otra parte, que sea enjuiciado Daniel Giacomino como debe ser justo.
El dinero del pueblo es uno solo y no es lícito pagar los platos rotos, sino que sirva para costear los servicios públicos una sola vez. Hoy se habla de un presupuesto municipal para la ciudad de unos 3.200 millones de pesos (con unos 600 millones que nadie sabe adónde fueron a parar).
La justicia debe ser justicia igual para todos. Así como se enjuicia a Luciano Menendez (causa III), debiera ser enjuiciado también Giacomino, por haber causado tanto daño social y material con la misma perversidad.
30/12/11
Recomendar esta notaEsta tarde se comentaba la noticia de las declaraciones de Ramón Mestre (h) en el programa ESTAMOS DE VUELTA de radio Mitre Córdoba. Escuchamos los comentarios del ex intendente sobre este asunto que lo tiene como culpable en primer grado. Aquí dejo expresado el total repudio y repugnancia a estos comentarios de quien debiera estar ya procesado por malversación de fondos y mal desempeño en la función pública, además de falso testimonio en el juramento de ley. Este corrupto ex intendente ha demostrado ser además de un inmoral un hombre deshonesto y sinvergüenza
¿Nadie votó al innombrable ex - Intendente saliente?. Al que lo propició, conocido como ex - Lord Petizo, tampoco?. Nadie convoca al gran escarmiento en los domicilios de éstos!. Bueno, si no es así, sigue la fiesta y que debemos hacernos cargo los vecinos!. Ahora pretende el nuevo Intendente que todos asuman en pesos los desmanejos públicos en rojo, gravando en forma inequitativa a todos por igual, no aplicando tributos a los que ostenta poder adquisitivo, entre ellos a los propietarios de los nuevos inmuebles, a los nuevos proyectos constructivos en cabeza de sus desarrollistas, a los rodados particulares de alta gama, a los barrios cerrados. Simplemente analizan un mapa barrial y aplican subas a todos por igual, desconociendo que estas zonas, por décadas, viven muchos vecinos y que sus ingresos no son iguales a los que provienen de los beneficios de la soja, del usuero sistema bancario, sueldos y jubilaciones de privilegio, etc. En síntesis, el año 2012 no será feliz para muchos. Tengan amigos, la certeza que los radicales no se distinguen en aplicar justicia y equidad en las cuentas públicas (espero equivocarme). Don Arturo Illía dejó testimonios de humildad, pero eran otros tiempos.
debe ser record. en diez dias de asumido nadie acepta haber votado al intendente portador de apellido asesino. de tal palo tal astilla, acaso los que lo votaron no sabían que un radical al gobierno lo unico que hace es apretar el bolsillo ciudadano? es siempre igual aumentos impuestazos y recortes lo hizo el padre y ahora su hijo.
Mendito: okey tal cual.falta que reprima y mate a 30 personas como hizo el padre el 20 de diciembre de 2001. Recordar que era el Ministro del Interior del inepto de DE LA RUA
Tarjeta de control de barras bravas
Indignación, transporte público y las enseñanzas de Sthépane Hessel
En el reino del Ramón, un botón sirve de muestra

El municipio insiste en provincializar el Hospital del Sur. Intervención, robo y asamblea en el centro vecinal de Villa El Libertador. ¿Por qué la Caja de Jubilaciones es deficitaria? responde un especialista. Un club busca recuperar el nombre que la dictadura censuró. Un muro de tierra separa un asentamiento de un barrio cerrado. Un experto indica cómo deben proceder los trabajadores comunitarios en salud. El problema de la vivienda en la ciudad. Y más: ingrese y descargue La Décima de mayo 2012.