El camino de la segunda oportunidad está plagado de optimistas, meláncolicos, ilegales, indignados y gente contenta como nuestro cronista. De lo que se trata, es de conseguir algo para llenar la olla. En Europa como en Argentina.
Ni vencedores ni vencidos. Ni buenos ni malos. La guerra es atroz siempre, y no hay justificaciones para iniciarla. Tampoco hay razones valederas que impidan ponerle fin.
Al final, lo de Italia fue pura cháchara. Hace una semana atrás descendían de división Lazio, Fiorentina y Juventus, acusados de arreglar partidos, pero ayer un tribunal modificó todo condenando sólo a la Vecchia Signora. Como un bochorno bien nuestro.
Entrevista con Carlos Escarrá Malavé, diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, asistente a la Cumbre de Presidentes del Mercosur.
La locura de la guerra vuelve a sacudir al mundo. Las tropas terrestres de Israel ingresaron al Líbano y se baten con los guerrilerros de Hezbollah. El autor de esta nota plantea que la desmesurada reacción del ejército israelí, ante el secuestro de sus soldados, termina siendo funcional a los grupos terroristas.
De la exposición de Sergio Berensztein

Escuchábamos decir el otro día a un periodista, a propósito del incidente que mantuvo el hijo del intendente Daniel Giacomino con inspectores municipales que le terminaron secuestrando el auto por no pasar el test de alcoholemia, que el muchacho no debía comportarse como se comportó, que "debía ser modelo para otros". Quizá lo que éste periodista quiso decir es que siendo un joven con portación de apellido, al menos debería tener más cuidado en la forma de comportarse en público. Actuar con respeto y moderación. Con eso basta. Usar la palabra modelo, para un adolescente de este siglo, es algo menos que tramposo. Los chicos no quieren ser modelos de nada, sino todo lo contrario. Se afanan por ser políticamente incorrectos. Sí debe serlo el padre de Maximiliano Giacomino, que está ejerciendo un cargo público y se debe a quienes lo votaron y confiaron en su capacidad para cambiar las cosas. Justamente, la falta de políticos que sirvan de arquetipos o puntos de referencia para ser imitados, es lo que no abunda. Por eso el sanfrancisqueño no debería dejar pasar esta oportunidad que el pueblo de la ciudad de Córdoba, le brinda.