Carlos A. Pereyra Mele.En el mes de marzo de este año analicé la escalada que venía realizando la “Republica Imperial”, con relación a la Republica Islámica de Irán, y decía que dicha acciones se enmarcaban básicamente en su afán de mantener su hegemonía planetaria (1).
El plan de guerra no se cumplimentó por tres razones: primero, por el desgaste del conflicto iraquí; segundo, por el empantanamiento del aliado de Estados Unidos en la región, Israel, que no pudo derrotar a las milicias pro-iraní en el Líbano; y tercero, por una hábil diplomacia de Irán que logró cobertura diplomática en potencias regionales como como Rusia y China.
Hoy este proyecto vuelve a ponerse en marcha pero en un marco más complicado para la hegemonía. Pero ello no significa que en su afán de conseguir los objetivos que se trazara realice una huida hacia delante y para ello recurra al único elemento que todavía tiene y es la solución militar para tratar de mantenerse en su cenit.
Lo que sí ya es de público conocimiento es que los datos macroeconómicos de EE.UU son preocupantes: un desmesurado déficit por las guerras, crisis recurrentes en su sector financiero, caídas reicidentes de la bolsa y quiebra de la burbuja inmobiliaria, y por su esto fuera poco, debilidad del dólar con relación a otras monedas, lo que pone en duda su papel de moneda patrón en el mundo. Para decirlo piadosamente. A esto hay que agregar, además,
una administración que tiene cada vez menos credibilidad en su propia población a partir de una mayor resistencia ciudadana a las aventuras en el extranjero. Pero donde la debilidad es mayor es en su frente externo ya que la proyección de esa política diseñada por los
neocons, a través de la implementación y utilización del recurso militar, hasta la fecha no logró estabilizar las regiones ocupadas y no saben como salir del pantanal en que por decisión propia se sumergieron. Son ejemplos Afganistán e Irak. Todo esto se volvió en contra del proyecto del siglo XXI: El siglo Americano
Esto llevó a pensadores, tanques de ideas, intelectuales y políticos norteamericanos a dar las voces de alerta por esta política puesto que está en juego seriamente la posición del país que se pretendió cuando se disolvió el bloque soviético. Y ya lo expresamos en otro artículo: Que ningún Estado es inmortal;
hay sectores en Estados Unidos que ya se preguntan cómo administrarán su declinación, al no alcanzar la hegemonía planetaria.Podemos coincidir en que los grandes poderes terrestres asentados en Eurasia, Rusia, China e India; están en un excelente estado de crecimiento económico, de desarrollo tecnológico emergente y de creciente influencia política. Mientras que los grandes poderes marítimos como Estados Unidos, La Unión Europea o Japón, se encuentran en un proceso de búsqueda de la propia identidad, de crisis doctrinales internas y de carencia de eficiencia resolutiva tanto política como estratégica.
Tampoco debemos dejar de preocuparnos por esa idea de seguir adelante con los planes belicistas por las consecuencias concretas, regionales y planetarias, que esto desencadenaría.
Tampoco nos equivocamos cuando hablamos de que las guerras del siglo XXI serían por los recursos naturales. Por ello coincidimos en que
la idea de agredir a Irán no es por el tema nuclear; todos los expertos hablan de que faltan varios años para que ese país logre el desarrollo suficiente para tener un artefacto bélico atómico.
Es por el petróleo. Reitero: La situación tiende al conflicto, porque básicamente este enfrentamiento es definitivo y decisivo a la hora de moldear un nuevo orden mundial. Si digo esto, es porque está en juego el control geopolítico de Oriente Medio y el de la energía de la zona, y porque otro aspecto geopolítico a tener en cuenta es que
Irán está ubicado en una posición geográfica determinante para controlar el triángulo petrolero (Mar Negro-Mar Caspio-Golfo Pérsico). Esto ya era conocido entre los expertos; no serviles al pensamiento políticamente correcto. Que las guerras de Afganistán e Irak fueron motivadas por el petróleo y el gas (desmintiendo así el falso argumento de luchar contra las armas de destrucción masivas y el terrorismo internacional)
Un miembro del poder financiero norteamericano, al cual no se lo puede tachar de ser un agente del terrorismo internacional o miembro del "Eje del Mal", expresó: "El ex presidente de la Reserva Federal estadounidense Alan Greenspan, causó un revuelo con la edición de sus memorias, en las que asegura que
"la guerra en Irak es en buena parte acerca del petróleo". "Reconozco lo que todos saben", dice.
A confesión de parte relevo de prueba.
Esdecir, siguen adelante los planes belicistas, para tratar de consolidar el cada vez más lejano objetivo de la hegemonía.
Y hoy lo hacen con la ayuda de los nuevos “atlantistas” que han ocupado el poder en
Francia. El gobierno galo, a través de su canciller Bernard Kourchner, anunció en la televisión el domingo pasado por la noche que Francia se debe preparar para una guerra con Irán.
"Nosotros debemos estar preparados para lo peor y lo peor es la guerra", declaró el muy mediático y socialista Kourchner en la TV francesa, cuando todo el país miraba el partido de rugby de Francia con Namibia.
Nadie en esos niveles de poder, hace declaraciones que no están consensuadas previamente, por lo que es evidente que se inicia una nueva escalada con la finalidad última de usar el remedio militar.
Esto es grave ya que Francia se suma al aliado incondicional de Estados Unidos en Europa, el Reino Unido de la Gran Bretaña.
Francia rompe así una tradición de política exterior independiente (2), cuya última demostración fue Jacques Chiraq cuando se opuso en el Consejo de Seguridad de la ONU a la Guerra de Irak. Ahora parece expedito el camino para aplicar sanciones a Irán y profundizar el enfrentamiento. (Esto más que una fortaleza demuestra que Europa carece de posiciones estratégicas para resolver problemas políticos internacionales).
Esperemos que los planes de los belicistas no se cumplan porque realmente el conflicto no será circunscrito a Irán sino a toda la región, y no olvidemos que, en definitiva, este posible enfrentamiento militar afectará los planes de Rusia y China quienes seguramente no se quedarán de brazos cruzados.
Por último, debe recordarse que
cuando se desatan los perros de la guerra el resultado siempre es incierto y peligroso ya que Estados Unidos puede usar armas nucleares tácticas y eso será un nuevo holocausto humano como las 1,2 millones de vidas que se extinguieron en Irak desde la invasión nortemaricana y sus aliados.
Argentina debe ratificar y exigir en el la próxima reunión de la ONU que los diferendos internacionales se resuelvan en el ámbito de la diplomacia y no en el campo de batalla. La tradición argentina de neutralidad y buenos oficios debe ser la base de nuestra política exterior, y no la de sumarse al coro de los belicistas.
(fotomontaje del sitio elproyectomatriz.wordpress.com)Nota de Sosperiodista: El autor pertenece al Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos (CeeS)
http://licpereyramele.blogspot.com/ Licpereyramele@gmail.com
Notas del autor:(1) Vientos de Guerra: http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article3002
(2) El canciller francés habló de "guerra" con Irán y desató un escándalo diplomático
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23/9/07