
Martín Menditto.
En estos últimos días, todos los periódicos del mundo hicieron referencia al 40 aniversario de la muerte del médico argentino Ernesto Guevara Lynch de la Serna, quien fue fusilado el 9 de octubre de 1967 en Bolivia. Los kioscos de diarios se adornaron con suplementos especiales, libros de fotos, películas, homenajes musicales, entre muchas otras cosas. Las publicaciones enfocaron al revolucionario cubano de formas muy variadas. Según la línea editorial, el Che pasaba del cielo al infierno en la adjetivación periodística, para algunos fue patriota, revolucionario ejemplar, militar heroico, aventurero romántico y para otros fue vándalo, asesino, terrorista, etc.
Para estas fechas, algunos medios apelan a la mitificación y al elogio grandilocuente, con intereses de posicionar al Che en un altar inalcanzable. Por eso adhiero al verso de una canción de Vicente Feliú que rezaba: “un poeta dijo y sería lo más justo, desde hoy nuestro deber es defenderte de ser Dios”.
Entiendo que la defensa fanatizada, casi futbolera, que hacen algunos admiradores del Che es tan dañina como el ataque ideológico, artero y vil que hacen los más encarnizados detractores. La pelea por mitificarlo o demonizarlo no hace otra cosa que vaciar de sentido al eje real de la polémica, que es la discusión de modelos políticos y de reivindicaciones continentales.
Para valorar en justa medida a la figura de Guevara lo mejor es discutir libremente su pensamiento, las ideas que legó en sus discursos y escritos. Es decir, ser capaces de superar lo anecdótico para introducirse en el análisis profundo de su acción política.
Puede coincidirse o no con su ideología o accionar, pero no puede negarse que Ernesto Guevara es uno de los personajes relevantes del siglo XX, una de las figuras más polémicas y difíciles de analizar.
Su popularidad se ha multiplicado ignorando las geografías hasta convertirse en el rostro mismo de la rebeldía. Un símbolo que muchos mercantilistas aprovechan para transformarlo en logo, en marca, es decir limitarlo a la imagen, vaciándolo de contenido político.
Ayer los diarios hablaron del Comandante Guevara, se extendieron en columnas de tinta, pusieron fotos, hasta le dedicaron editoriales. La mayoría diluyó sus suavizados discursos entre anécdotas y fechas. Hablaban en pasado homenajeando a una figura muerta, acaso sin entender que el Che burló la lógica de olvido que propone la muerte, por eso late en las sierras, las selvas y los desiertos, donde las ansias de rebeldía multiplican abanderados de su rostro que conservan las ansias de ser el grito que destroza el medroso silencio propuesto.
11/10/07
Recomendar esta notaMientras exista la injusticia social, seguirá vigente.
He leído desde hace años relatos de actos criminales que cometió. No creo que falten a la verdad. Nunca quise a este individuo como modelo para mis hijos, pero reconozco como probable que, como dice el autor de esta nota, al demonizar al personaje se esté demonizando la saludable disconformidad con una organización económica y política que nos ha traído hasta este presente sin futuro digno para nuestros hijos. Los crímenes son inaceptables, pero la protesta es atendible. Así me parece.
Yo tuve un hermano. No nos vimos nunca pero no importaba. Yo tuve un hermano que iba por los montes mientras yo dormía. Lo quise a mi modo, le tomé su voz libre como el agua, caminé de a ratos cerca de su sombra. No nos vimos nunca pero no importaba, mi hermano despierto mientras yo dormía, mi hermano mostrándome detrás de la noche su estrella elegida. Octubre de 1967 Julio Cortázar
El legado de l Che, ademáde de su coraje, honestidad a toda prueba, valentía, es haber comprendido cabalmente cual es la problemática de LATINOAMERICA y cual era - yes- su principal enemigo.
Es su parecer, Latino América V. No el mío para mis hijos. Prefiero para ellos la figura de San Francisco de Asís, o la de San Juan Bosco. Latino América V.: Veo que somos parientes, pero lástima que no nos conozcamos.
¿O la de Bush?
¿Y a mi no me pondrán de ejemplo?
Somos latinoamericanos, chico, porque America Latina es un solo país, una sola voz, una sola lengua, desde el Sur del Rio Grande hasta Tierra del Fuego más allá de las divisiones producto de las miopías políticas de las oligarquías de cada uno de los paises que nos balcanizaron en el siglo 19, para el servicio de su majestad británica, y luego para el imperialismo yanqui. Somos latinoamericanos, chico,y latinoamerica unida vencerá...
Estoy de acuerdo con la Unidad Latinoamericana, pero no bajo el signo ideológico del comunismo, sino como una Confederación de Naciones Libres, soberanas, independientes, pero con objetivos estratégicos comunes. Hoy es difícil hacerlo. Latinoamercia está dividida, y mas de lo que se piensa, ni un Mercado Común se ha podido concretar, que sería lo mínimo ecigible para una Integración real . La integración no debe ser ideológica, sino a nivel popular, social, cultural, económica...
¿Quién habló de comunismo?
Por su valentia,honestidad y por su mano vondadosa seguiremos su ejemplo.Ernesto Che Guevara...EJEMPLO DE FIRMESA.
Tarjeta de control de barras bravas
Indignación, transporte público y las enseñanzas de Sthépane Hessel
En el reino del Ramón, un botón sirve de muestra

El municipio insiste en provincializar el Hospital del Sur. Intervención, robo y asamblea en el centro vecinal de Villa El Libertador. ¿Por qué la Caja de Jubilaciones es deficitaria? responde un especialista. Un club busca recuperar el nombre que la dictadura censuró. Un muro de tierra separa un asentamiento de un barrio cerrado. Un experto indica cómo deben proceder los trabajadores comunitarios en salud. El problema de la vivienda en la ciudad. Y más: ingrese y descargue La Décima de mayo 2012.