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Descendientes de los barcos, del Africa Colonial /

Descendientes de los barcos, del Africa Colonial

Desde el período colonial, Córdoba funcionó como centro distribuidor del comercio de negros para el resto del Virreinato. La mayor parte de este grupo racial pereció combatiendo en las luchas por la independencia aunque es poco probable que los afrodescendientes –y su cultura- hayan desaparecido totalmente. Es un mito racista considerar a la Argentina una nación forjada sólo por inmigrantes europeos, pues alrededor de la mitad de nuestra población desciende de pueblos indígenas. Y la mezcla racial también incluyó a los africanos, olvidados por la historia oficial. En el Día de la Raza acordémonos que los argentinos –así como muchos cordobeses- descendemos de los barcos, también de los que zarparon del África colonial.


Sebastián Gago.

Traídos en condición de esclavos desde el África, los negros fueron a parar a distintas ciudades del Virreinato del Río de la Plata para servir a familias adineradas. Otros se sumaron a las faenas rurales, donde ya trabajaban millones de aborígenes.

Desde el período colonial, la ciudad de Córdoba funcionó como centro distribuidor del comercio de negros para el resto del Virreinato y, según se desprende de los censos de la época, hacia mediados del siglo XIX más del 60 por ciento de la población local descendía de africanos.

La historia cuenta que la mayor parte de este grupo racial pereció combatiendo en las luchas por la independencia, las guerras civiles y en conflictos desatados con países vecinos. Baste revisar los registros históricos para observar que el último censo donde figuró esta raza se publicó en 1850. A partir de allí, y coincidentemente con la instauración en Argentina de un proyecto político de Modernidad, los negros desaparecieron súbitamente de los registros poblacionales.

Que los afrodescendientes -junto a su cultura- hayan desaparecido totalmente de Argentina resulta poco probable, pues no todos fueron carne de cañón de los gobernantes de turno ¿Qué sucedió con las negras y sus niños?  

Más lógico sería preguntarse por nuestros orígenes, aún vigentes. Es un mito racista considerar a la Argentina una nación forjada exclusivamente por inmigrantes europeos, pues alrededor de la mitad de nuestra población -algunos más directamente que otros- desciende de pueblos indígenas.

Ello es producto del mestizaje que tuvo lugar en el país a lo largo de décadas. Pero la mezcla racial y cultural también incluyó a los africanos, quienes fueron olvidados por la historia oficial.

Actualmente, aunque lo ignoremos, cientos de miles de rostros terrosos que componen nuestro curtido paisaje social están pintados con una mezcla entre el blanco europeo y el cobre de la América India, como así también otros tantos llevan fundidas pinceladas de un lejano barniz negro.

Por eso, sería oportuno recordar en este nuevo Día de la Raza que los argentinos –y muchos cordobeses en particular- descendemos de los barcos. Pero no sólo de los navíos venidos del viejo continente, sino también de los que zarparon del África colonial.


Imágen: dsame.com

12/10/06


 


 

 

 

 


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Lucio Fernandez Deu

Me gustraìa saber con mas precisiòn cuàles eran esos "centors de distribuciòn de esclavos" en la Còrdoba colonia, y cuàles las "familias adineradas" favorecidas ...???



Sebastian Gago

Estimado Sr. Deu: No conozco los apellidos de las familias adineradas de la época (las hay ahora también, pero ya no hay esclavos). Desde los inicios de la colonización, Córdoba funcionó como centro distribuidor del comercio de negros para el resto del Virreinato (Nota: aunque yo no sepa especificarle a Ud. un lugar público o institución en especial donde se los comercializaba... estimo que era un mercado, claro). Esto en virtud de que, durante el siglo XVII y parte del siglo XVIII, Córdoba era la capital de la Provincia Jesuítica del Paraguay. Esa Provincia comprendía los actuales territorios de Paraguay, Brasil, Uruguay, Bolivia y Argentina, conformando una red social, económica y cultural que convirtió a Córdoba en uno de los centros de desarrollo más importantes de Sudamérica, que perduró incluso después de la expulsión de los jesuitas. Los esclavos eran indispensables para las tareas de artesanado, faenas rurales y el servicio doméstico en hogares de la clase social alta. Así lo indican los censos realizados en 1778 y 1813 en Argentina. Además, la esclavitud en Córdoba, propia de sociedades coloniales o con sistema de castas, es posible de corroborar en los análisis de los testamentos o legajos realizados a obras pías o los justiprecios de herencias, donde junto a los bienes materiales aparecen negros. El valor que tenían estos esclavos en muchas ocasiones superaban con creces a los bienes inmuebles, revelando la importancia que tenían en la economía familiar los trabajos realizados por los negros. Saludos cordiales




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