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La deshumanización de ciertos médicos /

La deshumanización de ciertos médicos

El artículo propone una reflexión sobre la relación médico paciente a partir de la experiencia de la periodista ciudadana. Ante un diagnóstico adverso, su hermana prestó consentimiento para un tratamiento experimental que fracasó. Hasta allí llegó la tarea del médico/ investigador de quien recibió un trato impersonal. "Antes, había un médico de cabecera que acompañaba a sus pacientes hasta el final", rescata.

Graciela M. Barretta (Buenos Aires)

A comienzo del siglo XXI la complejidad de la cibernética, la tecnología y la ciencia, etc.. avanzó a pasos agigantados, aparentemente para mejorar nuestra calidad de vida. Pero, ¿dónde queda posicionado el ser humano frente a estos logros? ¿y las relaciones entre unos y otros? Concretamente me preocupa la de los profesionales de la salud con sus pacientes.

Los médicos quienes supuestamente han desarrollado el intelecto, beneficiándose con una formación especial y enriquecedora, se diferencian de todas aquellas personas que no han elegido esa profesión, pues no han tenido la posibilidad de hacerlo o de estudiar una carrera universitaria. Eso no significa la obligatoriedad de construir una relación asimétrica y omnipotente con el otro. Ya sea su paciente, los familiares del mismo o simplemente allegados.

Esta conclusión deriva de un hecho paradójico que me sucedió en el 2001. Fui testigo del maltrato, que incluyo en la mala praxis de un médico oncólogo, de unos treinta y pico de años, frente a su paciente, una mujer de setenta años perfectamente lúcida, familiar directo mío.

Todo comenzó cuando en un hospital público, especializado en vías respiratorias, mi hermana se realizó un chequeo de rutina anual y la sorprendió un diagnóstico dramático: un tumor en el pulmón con ramificaciones en las suprarrenales. La médica que la atendía era amiga de la familia y le presentó a un colega, investigador en oncología.

El médico le propuso hacer un tratamiento gratuito, de experimentación de una nueva droga, en un sanatorio "cinco estrellas".

La evaluación era seguida por análisis periódicos. Esto le dio una perspectiva de optimismo sobre la reversión del cuadro. El procedimiento se inició en mayo. Al principio ella se veía más repuesta.

Todos habíamos alimentado una esperanza, pero lamentablemente sólo fue una ilusión. Los análisis no devolvieron el mismo resultado y el 6 de enero del 2002, el mismo especialista, después de haberle hecho conjuntamente el procedimiento de una serie de medicación por boca más una serie de quimioterapia, le dijo: “el tratamiento fracasó”.

Como familiar sólo atiné a abrazarla sin sospechar que lo peor vendría después. En un momento mi hermana le preguntó al médico sobre los órganos afectados porla metástasis. Más allá que el paciente quiera saber la verdad sobre su enfermedad y sobre su cuerpo, conjuntamente con su derecho a saberla, está el derecho de ser contenido cuando se le informa un diagnóstico actualizado tan cruel. El doctor comenzó a enumerar los diversos órganos afectados. Nosotras sabíamos los resultados de los primeros estudios, pero ella necesitaba saber dónde estaba parada. El médico sin ningún reparo comenzó a enumerar una lista de esas partes del cuerpo afectadas. Indolente e impávido, con un tono indiferente. Como si se tratara del relato de elementos inertes, como si frente a él no estuviera un ser humano, un semejante, un prójimo...

Cuando mi hermana preguntó cómo seguía el tratamiento, él médico manifestó que no podía atenderla más y le extendió la derivación a la obra social que le correspondía. En su desesperación ella seguía insistiendo. La pregunta era, ¿cómo, me va a dejar así? El profesional le dijo que no se preocupara que ella podría consultarlo en el hospital público y que debería seguir con las sesiones de quimioterapia. Pero que, principalmente, se atuviera a las indicaciones del médico de cabecera de su obra social.

Más allá de que haya sido una experimentación y con aviso, se hacía con un ser humano. Quiere decir que si la misma hubiera prosperado se hubieran quedado acompañando al paciente, por el rédito que se recibiría. Entonces ¿cuál es la responsabilidad del sanatorio, del médico y del laboratorio que hacen estas pruebas? ¿Cuál es la autoridad máxima que fiscaliza este tipo de propuestas de tratamientos?

Me pregunto: y sí al especialista se le propusiera un cambio de roles y fuera el paciente ¿Qué sentiría al respecto? Después de atravesar esta experiencia, ¿volvería a tratar a su paciente de la misma forma? Ciertos médicos son incapaces de acompañar al paciente terminal hasta el final. La pregunta es, ¿será la falta de formación profesional, que nunca contempló esta parte del tratamiento en ninguna materia?

O bien, como sostienen Maslach y Jackson (1982), padecen el “Síndrome de Burnout” que se manifiesta con un estrés crónico, propio de los profesionales de servicios de salud, cuya tarea implica una atención intensa y prolongada con personas que están en una situación de necesidad o de dependencia. El Burnout es una respuesta a un estrés emocional cuyos rasgos principales son: agotamiento físico y psicológico, actitud fría y despersonalizada en relación con los demás, y un sentimiento de inadecuación con respecto a las tareas a realizar.

¿Cuánto hay de profesional y de personal en la falta de contención del paciente en este tramo final de la vida?; ¿Hay previsión del daño psíquico de familiares y del personal del equipo, relacionado con la esperanza y el duelo?; ¿Qué ocurre con el vínculo? Se ignora que puede fortalecer o debilitar psicológicamente al enfermo. Más allá de la distancia óptima necesaria e imprescindible que se requiere para ejercer una profesión, hay una cercanía que se olvida a la hora de decir un diagnóstico, por ejemplo.

Yo sigo preguntando: si la vocación de un médico es curar a un ser humano ¿qué pasa frente a la muerte del mismo, que no se lo puede acompañar hasta su último suspiro? ¿Las leyes de la economía o el sistema son los responsables? Quizás, las mismas que dictaminan que no hay camas que alcancen, ni en los sanatorios ni en los hospitales públicos…

Una vez que las soluciones médicas se acaban y la muerte sólo es una cuestión de tiempo, ¿se abandona al paciente, sin más?¿Será que se sienten fracasados en las terapias que implementaron, ignorando otros designios que no dependen de ellos y abandonan el barco antes de que se hunda?

El paciente y sus allegados, frente a la enfermedad, se entregan en confianza plena al profesional. Sin dudar, ni analizar qué pasa si la medicina no alcanza y no sirve para remediar el mal o curarlo. ¿Acaso el paciente no merece una calidad de vida digna hasta el último minuto?

Antaño había un solo médico. Se lo llamaba “de cabecera”. Sin mayores pretensiones de especialización, daba con un diagnóstico certero, porque en principio “escuchaba” a su paciente, lo acompañaba en todo momento y si terminaba internado en un hospital, hasta allá se iba para verlo. Era su paciente hasta el final. Hoy avanzó todo. Hay especialidades que cubren desde el pie, hasta la coronilla. Pero llegado el momento de la partida definitiva, no hay médico que contenga.

Desde el Estado ¿qué protección hay para estas situaciones específicas que se reiteran sucesivamente? Acaso ¿sería necesaria la implementación de áreas que puedan contener estos reclamos y darle una solución viable? ¿Sería necesaria la inclusión de psicólogos clínicos y sociales para hacer una labor interdisciplinaria y abordar el ámbito vincular “médico-paciente”?

El médico ocupa un lugar de poder, porque siempre se lo ha idealizado y el paciente en su posición, se atiene a las consideraciones del profesional sin cuestionamientos. Pero es un error tomar la relación entre ambos como algo ajeno a la terapéutica, la forma de trato hacia el paciente es parte del servicio del médico y es pertinente a las áreas sociales y gubernamentales del sistema de salud.

Mi dignidad mueve al reclamo y desde un profundo dolor escribo, para que pueda ser escuchado y así prevenir situaciones similares.

12/11/07


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Martin Menditto

ni hablar de muchos médicos del pami que hacen negocios con sus pacientes ofreciendoles tratamientos por afuera de la obra social, a mi madre una medica le hacía un tratamiento pero por fuera de pami le quería vender una dieta, o venderle productos para adelgazar tales como batidos o pastillas.



joseluisplanas

Yo ,en mi caso particular, solo tengo palabras de agradecimiento para los médicós/as, denfermeras y personal del hospital Neonatal de Córdoba, por el trato que dieron a mi nieto, en el año 2001, que nació prematuro y ellos le salvaron la vida . Estuvo 45 dias internado en Terapia Intensiva y luego fué dado de alta ,y seguido por mas de un año, con mucho afecto, dedicación , y además luego estuvo una semana internado en el Hospital de Niños de Córdoba, en donde también lo atrataron muy bién.- Asimismo, frente a la enfermdad de mi cuñado, hace casi 3 años un cáncer terminal de intestino, puedo dar mi agtradecimiento y reconocimeinto al Hospital San Roque, de laCiudad de Córdoba, po5r todo lo humanamente posible que hicieeron para acompañarlo en los ultimos trances de su joven vida. Falleció a los 43 años, y el último mes, lo pasó internado en ese nosocomio público.- Muchas veces en los Hospitales Públicos, que algunos los critican, se recibe un trato mucho mas humanitario y una atención mas personalizada y un mejor tratamiento médico que en las costosas clínicas privadas, que, por experiencia, dejan mucho que desear .- Cuando mi nieto estaba internado hemos dormido en el Hospital Neonatal, y en el de Niños, también días y semanas enteros, viendo como los médicos se desesperan a veces, para atender a tantos pacientes, terminales algunos ... Se ir semanalmente al Hospital "Aurelio Crespo"de Cruz del Eje, a buscar turnos, a bucar medicamentos, y siempre me atendieron bién, con amabilidad, con mucho amor, y con humanidad.- Estuve internado 4 días en Terapia Intensiva del Hospital de Cruz del eje, por un Infatro sufrido hace ya 6 años ,en plena crisis en aquel nefasto año 2002,y agradezco al Dr. Gudiño, al Dr. Bustos, a todos los medicos que me trataron y también a las enfermeras/os, y demaspersonal. Una atención muy buena y un trato de primera, de dedicación y amabilidad .- Pero de algo hay que morirse, y pienso que en ese caso, que sea la voluntad del universo, no forzaré para nada mi permanencia entre los mortales ... Hasta el mas Alla ...!!!!!! ... y acuerdensen de poner el Cd de "La Mona" Gimenez con la canción " QUIEN SE HA TOMADO TODO EL VINO "...!!!! Nada de anda llorando por los rincones , ni atorándose con cafés y sandwiches, a divertise con el "tunga-tunga", y leugo ,eso sí, me ponen "La Marchita ... a todo volumen ...!!!!!!!!!!



adri

La crónica de la periodista ciudadana, refleja una denuncia, que puede expresar después de tanto tiempo, porque el dolor es así. En forma inevitable me lleva al inicio de la Medicina a Hipócrates, un médico que curaba en forma natural. Como bien dice la Dra. Etchegoyen "el juramento nos inviste como médicos, y es un compromiso que tomamos por decisión voluntaria...resulta fundamental rescatar los sueños que guiaron nuestra vocación. Se debe refundar la práctica desde el discurso médico" y el juramento en uno de sus pasajes dice así EN CUALQUIER CASA QUE VISITE, ENTRARE PARA BENEFICIO DEL ENFERMO. Prometo consagrar mi vida al servicio de la humanidad, la salud de los pacientes será mi primer objetivo.Seré respetuoso al máximo de la vida humana. Parece que los seres humanos nos disociamos del origen magnánimo de la vida, y la profesión se transforma en lucir un guardapolvo o chaquetilla blanca y tener fama y ser reconocidos y muchos títulos y especialidades.El joven médico que atendió a la hermana de Graciela debió sostenerla, y derivarla en forma correcta pues en el hospital público existe la medicina del dolor, un cuerpo interdisciplinario que aborda esta situación tan difícil para la paciente como para su familia. Y de alguna manera decirle que los médicos iban a protegerla y aplicar la terapeutica que en su caso necesitaba para que no sufra. No encuadra en una mala praxis, pero de alguna manera lo es, porque Hipócrates fue olvidado. Es una forma de violencia, como bien lo expresa la periodista, pues el médico ejerce poder sobre una persona que está gravemente enferma. Aprendamos de una vez a cuidar al que está al lado, al extraño, al extraño conocido, al paciente y a cada persona que se nos acerca. A veces una palabra de aliento hace volar la esperanza.-



América V.

Por lo general, los profesionales no hemos sido preparados para las relaciones humanas, y todo queda librado a lo que se ha recibido desde la cuna. Y no debe ser así. Es demasiado delicado lo que un médico, un psicólogo, un educador, un abogado, etc. atiende a diario como para que las cosas queden libradas a lo que ha asimilado en su niñez. La preparación para las relaciones humanas justamente debe abrir el espacio para la reflexión, para ir constituyendo desde allí el vínculo futuro con el paciente, el educando, el cliente, etc. Una reflexión que no sólo considere el valor de la persona que se atiende sino que pondere el uso de la profesión como medio de vida. Porque hay apóstoles de la profesión, que se entregan por completo sin medir costos o beneficios, pero también están los mercaderes o los vividores, que por codicia o por pereza viven la profesión únicamente como medio de hacer dinero, o de hacer algo que les permita mantenerse o mantener a los suyos.



José Luis

A eso me refería precisamente, a que en los Hospitales Públicos hay un Equipo de profesionales, psicólogos, médicos, enfermeras, de la Especialidad Medicina del Dolor, que tratan de ayudar al paciente a aceptar su situación, a prepararse para su Destino, en el caso de enfermedades termianels, cáncer con polimetástasis,Leucemias, etc., para poder abandonar este mudno, si así nos toca, ( porque en algún momento nos va a tocar... ELLA siemre gana todas las batallas ), en paz consigo mismo y con los demás ... Dudo que en la actividad Privada, Clínicas y Sanatorios, haya un Equipo de Profesionales de tanta dedicación, preparación y amor al prójimo, y muchas veces sale un dineeral, solamente prolongar el sufrimiento del ser querido, prolongar una agonía ,sin el mayor de los sentidos ...solamente para que la Clínica facture a la Obra Social o al Particular sobreviviente. Es cierto que hay mucho comercio en la medicina,como entodas las profesiones, pero en esta, que debería ser ejemplo de servicio humanitario, se nota muchas veces la diferencia entre los medicos con rostro humanos y los simples comerciantes que lucarna y hasta especulan con el dolor y el sufrimiento ajenos .- Lsamentblemnte me ha tocado presenciar algunos casos concretos, de este tipo de comercio, en algunos nosocomios privados, en donde lo único que se escuchaba era la palabra "dólar"...!!! Y se trataba al paciente como una cosa mas. ..." "Estaciónelo ahí...", supieron decir, cuando estaba haciendo "cola" en la camilla ( una atrás de la otra, como en una Playa de Estacionamiento), para un Estudio Especializado del Corazón , en la cola, al último, en caso de Extrema Urgencia, y también discusiones sobre quién paga al Médico Acompañante de la Ambulancia de Tralado , a otro Centro, si la Obra Social, si la Clinica, si el paciente ,etc.etc...!! Y todo eso mientras uno está luchado entre la Vida y la muerte ...!!! Vaya mi agradecimiento para los medicos y personal de los hospitales publicos citados en mi nota anterior. De los demás, prefiero olvidarme ...!!!



Marcelo Antonacachi

Cuando acontecen ciertos hechos, algún médico,puede decir:y bueno somos seres humanos también,nos podemos equivocar..y es ahí donde decide el gran error!!! UN MEDICO NO ES IGUAL QUE CUALQUIER PERSONA,SI GUSTA DEL BENEFICIO QUE LE DA EL PRESTIGIO DE SU PROFESIÓN,DEBE SER HONESTA E INEXCUSABLEMENTE COHERENTE CON LAS OBLIGACIONES DE LA MISMA.UN MEDICO, POR VOCACIÓN,ES CAPAZ DE SALVARLE LA VIDA A UN ASESINO...QUEDA BIEN CLARO QUE UN MEDICO NO ES UN SER HUMANO QUE PUEDE EQUIVOCARSE...CUANDO DEJA DE AMAR LA PROFESIÓN....DEBE RETIRARSE



Carolina

Despues de leer esto me quedo tranquila que no fuí la única a la que le pasan cosas, ya que a mi Papá le diagnosticaron cancer,y en menos de dos meses, lo internaron, lo operaron como quisieron sin preguntarle nada a nadie. Nosotros, su familia clamo por información y quién lo operó tardo mas de 48 horas, en encontrarnos y eso que estabamos en el mismo hospital. Cosas que pasan, y espero que a esos tipos que se creen superiores algun día les muestren que son tan iguales a nosotros, salvo que el error de ellos se tapa con tierra.



Jorge Marceillac

A la Señora Graciela M. Barretta : Es imposible que hoy exista un Medico de Cabecera.La Medicina de antaño,hacia que el Medico fuera el amigo de la Familia,y asi como en muchos casos daba un buen diagnostico,tambien se equivocaba.En ese caso,la Familia no le hacia un juicio de mala Praxis,sino que junto a ese Medico de Cabecera buscaban otro referente. Hoy en dia los Pacientes se atienden a traves de su O.S.,no pagan la consulta,y estan dispuestos a realizar un juicio millonario al Medico ,ante el minimo error. El Medico se ha despersonalizado,porque el sistema lo ha llevado a eso,y cuando revisa a un Paciente no se dedica ciento por ciento a la plena revisacion,pues esta pensando en el juicio que pueden hacerle si se equivoca,y solo tiene 15 minutos,pues por cada consulta cobra menos que un peluquero de barrio. Ante este panorama,no nos asustemos en lo que se ha transformado la Medicina. Puede existir la excelencia medica,si al Medico no se le paga? Puede exisitir la excelencia medica ,cuando al OS le paga a los tres meses con suerte? Por favor,seamos adultos. Porque como periodistas no se ponen a averiguar,como al Medico se le toma siempre de tonto . No olvidemos que Favaloro se suicido porque las OS no le pagaban y temio por su Fundacion Gracias




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