Candidato. (El ex ministro de Salud y aspirante a intendente de la ciudad, Roberto Chuit, no dudó en ponerse la camiseta del club Libertad, a pedido de sus seguidores. Fue en el acto de apoyo a De la Sota, su jefe).
Poeta. (Dice llamarse Rubén Orlando y ser escritor. Aquí posa para sus lectores y los que no lo son). Foto Camilo Rojas.
De compras. (En este almacén no hay delivery, pero hay mucha paz cuando se compra, y sobre todo, tiempo). Foto Mercedes Vila, desde San Marcos Sierra.
Una moneda. (Dos pequeños músicos alegran la tarde en la peatonal, apenas por una pequeña colaboración) - Foto Inés Mazas, desde Carlos Paz.
Tregua. (El pocillo de café, un símbolo en la esquina de las avenidas Colón y Vélez Sárfield, en el microcentro de la ciudad de Córdoba). Foto Gustavo Moreno.
Prueba. (Recibo de sueldo de una maestra de grado con 10 años de antigüedad, $ 1.030, 200 pesos de los cuales son percibidos en negro).
Reciclable. (La figura de un hombre gigante hecho con cajas de cartón, emergiendo de la Cañada, sorprendió el viernes a los cordobeses)
Cóndor. (Tomás Migliore, en la peatonal de Córdoba, a metros del Paseo de las Flores y del monumento al patrono Don Jerónimo Luis de Cabrera)
Caciques. (Carlos Caserio y Hermán Olivero lideran el ingreso a la Plaza del Sí, el 25 de mayo pasado. Atrás, los muchachos de la JP) - Foto Nicolás Albera.
Reflejos. (Olga Riutort, ex esposa de De la Sota, compra La Luciérnaga) - Foto Mario Albera.
De la exposición de Sergio Berensztein

Escuchábamos decir el otro día a un periodista, a propósito del incidente que mantuvo el hijo del intendente Daniel Giacomino con inspectores municipales que le terminaron secuestrando el auto por no pasar el test de alcoholemia, que el muchacho no debía comportarse como se comportó, que "debía ser modelo para otros". Quizá lo que éste periodista quiso decir es que siendo un joven con portación de apellido, al menos debería tener más cuidado en la forma de comportarse en público. Actuar con respeto y moderación. Con eso basta. Usar la palabra modelo, para un adolescente de este siglo, es algo menos que tramposo. Los chicos no quieren ser modelos de nada, sino todo lo contrario. Se afanan por ser políticamente incorrectos. Sí debe serlo el padre de Maximiliano Giacomino, que está ejerciendo un cargo público y se debe a quienes lo votaron y confiaron en su capacidad para cambiar las cosas. Justamente, la falta de políticos que sirvan de arquetipos o puntos de referencia para ser imitados, es lo que no abunda. Por eso el sanfrancisqueño no debería dejar pasar esta oportunidad que el pueblo de la ciudad de Córdoba, le brinda.