Urkupiña. (Los residentes bolivianos estuvieron ayer de fiesta. Como todos los años, se celebró en Villa el Libertador la Fiesta conmemorativa a la Virgen de Urkupiña, patrona de la integración nacional. Hubo misa, una procesión por el barrio en donde desfilaron 13 vírgenes hijas de la Santa Madre, bendición de los "cargamentos" (autos decorados), baile de danzas folclóricas y comidas típicas. Todo en los alrededores de la Plaza 12 de Octubre y frente a la Iglesia Nuestra Señora del Trabajo. Inolvidable) Foto: Mario Albera.
Jeremías. ("Jeremías, apretado de colores,sonreía; desgajado de sollozos, convirtiendo, trozo a trozo,la tristeza en alegría", Juan Carlos Baglietto, autor:Jorge Fanderrmole) Foto Marcelo Nicolás Romero.
Píldora. (Una manifestante del Movimiento de Mujeres Córdoba protesta frente al palacio de tribunales contra la prohibición judicial para repartir la píldora del día después en los hospitales y centros de salud provincial) Foto: Mario Albera.
¿Legislatura o comisaría? (La legisladora de izquierda Liliana Olivero dijo hace unos días, a propósito de los incidentes protagonizados entre la Policía y los manifestantes por el recorte a las jubilaciones, que la Legislatura se parecía a una "comisaría" por la cantidad de efectivos que la custodian a toda hora.) Foto: Mario Albera.
Cuidado que viene el tren. (Ansiosos, este par de motoqueros esperan al filo de las vías que el tren carguero del Nuevo Central Argentino les despeje el camino para seguir la marcha. Casi que se le escapa a uno un lagrimón cuando ve, de tanto en tanto, una locomotora con vagones atravesar la ciudad) Foto Mario Albera.
Villa la Tela. (Dos changuitos de Villa la Tela, barrio ubicado al sudoeste de la Ciudad de Córdoba y que sufriera hace cuatro años y medio atrás un devastador tornado, regresan a casa luego de otro día en la escuela) Foto: Mario Albera.
Limpieza (Miércoles 30, ciudad de Córdoba. "Limpiando la represión") Foto y texto: María Consuelo Cabral.
Todo bien. (Los disturbios terminaron pero estos dos personajes aprovechan la calle convertida en peatonal -producto del operativo de seguridad- para hacerse un descanso. "Todo bien", parece decirle el muchacho al periodista ciudadano) Foto: Lucas Neira.
Los disturbios de la semana retratados por el periodista ciudadano Lucas Neira El manifestante que es llevado detenido; el otro de pelo enrulado y con un cartón como escudo que tira piedras a los uniformados en la plaza San Martín; el choripanero que no sabe si quedarse o irse; las piedras "besando" los borceguíes; el herido; el delegado gremial municipal Ariel Quiñonez que le abre camino a la ambulancia; la plaza sembrada de cascotes; el papá que le muestra al nene un cartucho; y el símbolo de la paz entre las ruinas.
Pum. (Subidos sobre uno de los maceteros en las afuera de la confitería El Ruedo, para encontrar el mejor ángulo, estos dos personas le apuntan con el mortero a la Guardia de Infantería que responde con balas de goma y los Bomberos con chorros de agua a la agresión salvaje protagonizada por un grupo de vándalos que se adueño de la protesta del miércoles con la complicidad de algunos dirigentes gremiales) Foto: Mario Albera.
De la exposición de Sergio Berensztein

Escuchábamos decir el otro día a un periodista, a propósito del incidente que mantuvo el hijo del intendente Daniel Giacomino con inspectores municipales que le terminaron secuestrando el auto por no pasar el test de alcoholemia, que el muchacho no debía comportarse como se comportó, que "debía ser modelo para otros". Quizá lo que éste periodista quiso decir es que siendo un joven con portación de apellido, al menos debería tener más cuidado en la forma de comportarse en público. Actuar con respeto y moderación. Con eso basta. Usar la palabra modelo, para un adolescente de este siglo, es algo menos que tramposo. Los chicos no quieren ser modelos de nada, sino todo lo contrario. Se afanan por ser políticamente incorrectos. Sí debe serlo el padre de Maximiliano Giacomino, que está ejerciendo un cargo público y se debe a quienes lo votaron y confiaron en su capacidad para cambiar las cosas. Justamente, la falta de políticos que sirvan de arquetipos o puntos de referencia para ser imitados, es lo que no abunda. Por eso el sanfrancisqueño no debería dejar pasar esta oportunidad que el pueblo de la ciudad de Córdoba, le brinda.