
Romina Degiorgis y Juan Ferrín.
Antes de empezar les recomendamos a quienes tienen esa concepción errónea sobre el tango y la tristeza, que vayan a la Plaza San Martín los sábados a la noche, para bailarse una pieza o simplemente mirar a quienes gastan las baldosas, las mismas baldosas que cuentan tantos desganados y rutinarios pasos durante la semana.
El protagonista de Balada para un Loco (de Horacio Ferrer) se pasea con todo su amor por las calles de Buenos Aires, pero cada uno lo puede ubicar en la ciudad que desee, va desnudo, absolutamente sincero. Enamorando a quien transita su normal e insulsa vida. Son siempre las mismas caras grises, el mal humor de siempre. Pero si de atrás de un árbol se te aparece el amor, la cosa cambia rotundamente. De eso habla esta canción.
Como es nuestra costumbre elegimos una canción que trata de hacer, cosas lindas, cosas locas, pero que siempre tiene como premisa "jugarse". En este caso por un amor.
Ese que vive enamorado te ofrece su locura, no teme reconocerlo. Es una invitación a vivir a cinco centímetros del piso, cuando llega es un estruendo de alegría. Imaginate por un momento, un corso de astronautas y niños, con un vals, sólo falta tu propio permiso a enloquecer.
La declaración de amor se manifiesta en un poema y un trombón para alertar tu corazón. El compromiso de pasión se vuelve más poético aún: Como un acróbata demente saltaré, sobre el abismo de tu escote hasta sentir que enloquecí tu corazón de libertad ¡Ya vas a ver!
La propuesta de este soñador plantea salir, jugarse por el sentimiento. Seguramente tanto cariño será avalado Nos sale a saludar la gente linda. Son los locos enamorados que tiene la ciudad, todos aquellos que creen en el amor (es adorable ver a los viejitos caminar juntos tomados del brazo).
Este tangazo termina cantado a media voz, susurrado íntimamente, el amor flota en el aire, hay mucho baile y pasión. En la unión se dará nuevamente la vida, esa es la convicción del protagonista quien le pide a su amada que se abra a los amores, que vamos a intentar la mágica locura total de revivir.... El final es un pleno al amor conquistado ¡Vení, volá, vení ¡Trai-lai-la-larará!¡Viva! ¡Viva! ¡Viva! Loca ella y loco yo!

Balada para un loco
Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué se yo ¿viste? Salís de tu casa, por Arenales. Lo de siempre: en la calle y en vos... Cuando, de repente, de atrás de un árbol me aparezco yo. Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano. ¡Te reís! Pero sólo vos me ves. Porque los maniquíes me guiñan; los semáforos me dan tres luces celestes, y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares. ¡Vení! que así, medio bailando y medio volando, me saco el melón, para saludarte, te regalo una banderita, y te digo…
Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!
Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!...
el loco berretín que tengo para vos:
¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.
¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
¡Ya vas a ver!
salgamos a volar, querida mía.
subite a mi ilusión súper-sport,
y vamos a correr por las cornisas
¡con una golondrina en el motor!
De Vieytes nos aplauden: "¡Viva! ¡Viva!",
los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña
nos dan un valsecito bailador.
Nos sale a saludar la gente linda...
Y loco-pero tuyo- ¡qué sé yo!,
provoco campanarios con la risa,
y al fin, te miro, y canto a media voz:
Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepáte a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!
Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!
¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!
Loca ella y loco yo!...
¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!
¡Loca ella y loco yo!
Horacio Ferrer 1969
Foto: blog.ya.com
11/10/06

Recomendar esta notaEse amor tranquilo, paciente,totalmente natural de una pareja que camina por la peatonal.Una pareja y la ciudad.Si logramos ser tocados por la magia del AMOR, que no se escape.
La minera rechazada por Famatina llegó a relocalizar un barrio en Canadá para poder explotar el oro
Otra mirada sobre el subterráneo
La Resolución de la Unión Europea que prohibió la megaminería con cianuro
A favor de la reforma para gravar la renta financiera
Ahora la discriminación viene de barrio Juniors

En La Décima de febrero, la zona sur después de la tormenta del 30 de enero. La emergencia expuso las deficiencias estructurales,la responsabilidad y la desidia estatal y la consecuencia del desarrollo inmobiliario descontrolado. Además: Mujeres hartas de la violencia: en sólo tres meses, huno 500 exclusiones de hogar. Y Más. Ingrese y baje La Décima en PDF.