
Juan Pablo Martinez Ghirardi.
¿Irán, tierra de la antigua Persia, pondrá fin a su programa de enriquecimiento de uranio? Este proceso puede tener fines civiles, pero también es necesario para el desarrollo de armamento nuclear. Continuar pareciera ser su intención, al menos así lo expresa su gobernante. Como respuesta a la pregunta formulada obtenemos un mensaje inequívoco; seguirá hasta, por lo menos, sentirse capaz de erigirse como una potencia nuclear en Oriente Medio.
Pero debiéramos preguntarnos si el programa en sí es lo reprochable. Definitivamente no lo sería. Ya que según el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) es un derecho que tienen los países. Claro, esto es así, si el objetivo final conlleva fines pacíficos.
Sus críticos, con Estados Unidos a la cabeza, apuntan sus acusaciones señalando que el gobierno iraní ha ocultado al ente contralor -esto es la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA)- su programa de enriquecimiento de uranio, o lo que sería peor, un desvío ilícito.
Por lo tanto el problema se traslada de ámbito, lo que en definitiva se está juzgando y evaluando es a Irán y su credibilidad como nación, como país inserto en el mundo. Por lo que el conflicto surge de su régimen gobernante, que no otorga señales, salvo las verbales, de desear la paz global. Ahmadinejad, Presidente iraní desde el 2005, no goza de la confianza mundial, no sólo occidental.
Esto es claro si miramos con detenimiento el mundo del Islam. Irán es el país chiíta por excelencia, en él confluyen todos los signos que esta rama escindida de la línea original del profeta Mahoma brindan.
A su alrededor se observa a la gran mayoría de los países sunitas, que abrumadoramente superan en fieles a los primeros, y representan la línea conservadora del Islam. Esta división religiosa ha llevado
a diferentes facciones al enfrentamiento armado, hecho que revela su innegable problemática.
Por eso es importante subrayar los intentos de acercamiento que Ahmadinejad realiza con los principales referentes sunitas, como es Arabia Saudita, que advierte la poca conveniencia, para sus intereses de liderazgo, una avanzada chiíta regional. Influencia chiíta que podemos observar en países como el Líbano, Irak o el mismo conflicto palestino. Mencionamos esto último sin ingresar en la pantanosa cuestión de para quien, o a qué intereses responden las diferentes facciones armadas como Hezbolá, Al Qaeda o Hamás, productos, en algunas circunstancias, de la batalla intestina que se lleva por el poder dentro y hacia fuera del mundo del Islam.
Entonces no es extraño, afirmar que el mundo tiene miedo; y mira recelosamente cada uno de los movimientos de Teherán. Igualmente, si hacemos una lectura simple y cotidiana podemos afirmarlo, basta ver el resultado de la última votación del Consejo de Seguridad de la ONU, esta resolución –la 1747- promovida y llevada adelante por potencias occidentales ha tenido éxito en el total de los miembros del Consejo; más allá de las enmiendas propuestas por algunos países de los denominados miembros no permanentes como Qatar, Indonesia o Sudáfrica, que exigieron se incluyan una serie de aclaraciones al texto final de la resolución. Incluimos, asimismo, a China y Rusia, potencias y miembros permanentes del Consejo con derecho a veto que continuamente se muestran reticentes a ejercer presiones asfixiantes sobre el país persa.
No obstante, Irán continúa con sus actividades instalando nuevas centrifugadoras que permitirían producir el combustible nuclear necesario para una eventual bomba atómica, esto si sus fines no fueran pacíficos. Al conocer las nuevas sanciones de la ONU reaccionó anunciando el cese de las cooperaciones con la OIEA, que como dijimos, es el organismo responsable de las inspecciones.
En este escenario, donde Teherán desoye los pedidos, podemos evaluar el real impacto, o que alcance tienen estas sanciones. Cuánto afectan a los iraníes. Y nos encontramos, con una nueva resolución que no incluye artículos de la carta de las Naciones Unidas que permitan, al menos por ahora, el inicio de un conflicto bélico. Se limita a crear cercos financieros a las operaciones que puedan estar involucradas con armamento, y a personas relacionadas con la actividad nuclear. En su avanzada primaria no incluye actividades relacionadas al petróleo, ni intima militarmente a Irán, sí genera un cuello de botella que probablemente –y aquí puede estar el principal objetivo- tenga como eje central debilitar al régimen gobernante y sus colaboradores de influencia.
A este panorama ya de por sí conflictivo, sumamos los roces con Gran Bretaña por sus soldados, y los despliegues militares norteamericanos en el Golfo Pérsico. No sería aventurado decir, que el Presidente Ahmadinejad se encuentra en un momento clave para su gobierno, ya que debe además, convencer al Ayatolá Jamenei -que es quien ejerce el liderazgo religioso- y a su pueblo, del éxito. Estados Unidos, ya sea Bush o los demócratas, y Gran Bretaña deben, por su parte, demostrar los caminos para una diplomacia efectiva. El mundo y la paz, están en juego.
En la foto, el presidente Ahmadinejad (www.igadi.org)
15/04/07


Graciela Virginia Savickas (San Luis)
Se observa entre los niños de estas últimas generaciones un cambio brusco con respecto a las anteriores: es mucho menos frecuente verlos disfrutar de los acostumbrados juegos infantiles cambiando el tiempo que le dedicarían a ellos, por tiempo sentados frente a la pantalla del televisor o la computadora.
Son llamativos también otros cambios como la disminución de la creatividad, y la voluntad de hacer, entre otras. Como también se ve a veces una cierta dificultad de insertarse en la realidad que nos rodea diariamente. Sin embargo, (y esto nos llena de admiración), nos sorprenden con habilidades tecnológicas que a menudo, si no estamos debidamente preparados, nos superan.
Aunque estas características parezcan muy disímiles son todas parte de una sola situación.
Al entregarse nuestros infantes a la fascinación de los dibujitos animados, toman fácilmente una actitud pasiva, receptora, dejando en segundo lugar su voluntad de hacer. No nos olvidemos que durante el juego se da un proceso muy rico de creación, ya que con el auxilio de la rica imaginación infantil, van formando situaciones nuevas a cada paso y hasta a veces recreando situaciones de la vida adulta.
En la pantalla no es necesario crear. Todo está dado. El universo está formado. En el caso de los jueguitos permite al niño actuar eligiendo circunstancias, pero circunstancias predeterminadas por otro. Todo esto lleva a una disminución de la gimnasia mental que estimula los procesos creativos y volitivos. No nos olvidemos que el juego es fundamental para aprender a vivir.
El niño, y el adulto también, vive en el ambiente del cual se rodea. Es una conclusión sobreentendida. Entonces no debe parecernos raro que nuestros pequeños vivan dentro de la realidad que le brinda la pantalla, usando su lenguaje, y viendo las cosas según su perspectiva. Esto trae como consecuencia que a veces nos hagan preguntas de temas que nos parecen obvios, o comentarios que nos parecen algo disparatados, y en casos extremos, pero no tan raros, algo de confusión entre realidad y ficción.
Como contraparte resulta lógico que posean los conocimientos muy desarrollados sobre la realidad que frecuentan. Y así nos sorprenden con un manejo tecnológico que nos hace decir “¡qué inteligentes!”, con orgullo. ¿Y que otra cosa podemos esperar? Son criaturas capaces. Lógico que se especialicen en el medio que frecuentan y disfrutan.
Concluyendo
No podemos dejar de tener como punto de mira que nuestros niños serán quienes manejen el mundo a partir de dos décadas más. Y estas pasan muy pronto. Si se han acostumbrado a vivir en un mundo va a ser difícil insertarse en otro.
Tampoco debemos privarlos del placer de disfrutar de la tecnología, en un mundo cada vez mas tecnológico.
Como siempre, vuelve a tener vigencia el antiguo refrán:”El camino del medio es el camino de oro”. Y esto significa que los adultos debemos dar a nuestros hijos el placer de la tecnología en dosis cuidadosamente medidas.
Algunos psicólogos que han investigado el tema opinan que debemos limitarlas a cuatro horas diarias. Otros son mas severos y afirman que mas de dos pone en riesgo un equilibrado desarrollo de la psiquis infantil. Sea cual fuere nos exige una actitud mas activa a los padres y no quedarnos tranquilos que nuestro hijo “está en la compu” o “está viendo tele”. Pero con esto no me refiero tan sólo al tiempo de permanencia. Los creadores de programas y juegos para niños no siempre respetan su sensibilidad, su integridad. Por tanto allí somos necesarios para cuidar que su juego o programa le dé lo que nosotros queremos que el niño reciba. Y sobre todo no permitir “que vea tele”, sino ese programa de la tele.
No nos olvidemos que los niños son joyas de incalculable valor, pero en bruto, puestas en nuestras manos. Nuestro es el deber, y sobre todo el placer, de pulirlas y transformarlas en algo extraordinario.
17/5/09
Recomendar esta notaLos juegos de mi generación fueron las bolitas tanto para niños y niñas, las figuritas, la rayuela, el viejo, la escondida y jugados con una intensidad a perecer. También estaban los juegos con los padres y abuelos esas juntadas del siete y medio, campeonatos de taba por centavos, el truco y luego vinieron los juegos de mesa el ajedrez, las damas, el ludo, el teg y otros tantos donde podíamos pasar horas tratando de matar al adversario y luego seguir siendo tan amigos. La llegada del televisor también fue un acontecimiento familiar, la cosa cambió con la irrupción de las pc donde nos dijeron si no aprenden a manerjarla serán los neoanalfabetos del 2000. En el rol de padres o abuelos, está bien que los chicos manejen la tecnología mejor que nosotros, es indudable que el código genético es otro y nos superan ampliamente. Pero me parece fundamental en toda casa crear, inventar un tiempo lúdico, con acuarelas, con títeres, con tela, porque son impresiones que permanecen para siempre en el alma y nos calientan como la fogata de San Pedro y San Juan. Por ahí es un poco cómodo dejar que los niños estén horas frente a una pantalla consumiendo cualquier cosa y esos video juegos donde las nenas arman la casa, pero comprando,consumiendo invirtiendo en ropa, en la mucama, en los dueños de la casa con un vértigo propio de la felicidad capitalista. Esta nota de alguna manera replantea el vínculo, porque está bueno jugar con los hijos, inventen algo che! o llevarlos a la plaza,si de por sí el niño lo que quiere es jugar y reirse y revolcarse en el pasto.
¿Jugar a la escondida? que recuerdos!! Desde chico fue el juego que mas me gusto,yo me "escondia con una amiguita", para encontrarnos hasta la policia de Quilino nos buscaba!!
Un artículo s que nos lleva a reflexionar sobre el futuro de los niños. Desafortunadamente son niños que se convierten en pasivos, sentados frente a un computador, viendo muñequitos animados que la gran mayoría de veces no les aportan nada. Los adultos de hoy tenemos anécdotas que contar cuando jugábamos con otros niños, cuando a través de los juegos llegabamos a los deportes, los adultos del mañana que podrán recordar: ¿programas de televisión?... Creo que muchos padres quizas cansados de trabajar les conviene que los niños estén sentados frente a un computador sin importar luego las consecuencias.
Es preferible que los chicos vean muñequitos animados y no a "Nestor" y a "Cristina",si no seran mentirosos!!desde chicos..
Graciela, me ha parecido de lo más acertado el tema que planteas, mis sobrinos tienen 11 y 5 años y son expertos en juegos, les encantan los de violencia y andan pateandose entre ellos, que es un regalado gusto. La niñera más barata es el videojuego. Dosificar es la clave, pero, la presencia de un adulto responsable y vetador es inobjetable. Suelo ir al cine o ver DVDs con mi sobrino de 11 años, suelo invitarlo a ver historias fanntasticas, pero, blancas. A él le gusta el cine fuerte, "El Abogado del Diablo", la Serie Matrix, "Constantine" etc, sus padres se lo permiten si hay un adulto responsable, así que las he visto todas y varias veces, cuando lo veo muy concentrado, le hago preguntas "Me encantaría ser Neo y parar las balas con una mano" o "¿Cómo harán ese truco, para que parezca salir un engendro de esa persona? o "¡Uf! he visto tanta sangre que deben haber agotado la producción de salsa de tomates?", esto lo ayuda a reposicionarse y recordar que es una película. ¿Soy una tía muy mala? Cordiales saludos de Loreto.
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En La Décima de febrero, la zona sur después de la tormenta del 30 de enero. La emergencia expuso las deficiencias estructurales,la responsabilidad y la desidia estatal y la consecuencia del desarrollo inmobiliario descontrolado. Además: Mujeres hartas de la violencia: en sólo tres meses, huno 500 exclusiones de hogar. Y Más. Ingrese y baje La Décima en PDF.