
Recomendar esta notaVolver con la frente florecida... La verdad es que la expresión original era "...me "hirve" la cabeza..." y surgió de un personaje de la novela o serie de televisión que se llamaba "Jacinta Pichimahuida", interpretada por Evangelina Salazar, a la sazón tía de Luciana. Esta serie/novela consistía,(para los más jóvenes les cuento) en una escuelita, particularmente un grado y las distintas historias de los alumnos, que, siendo una escuela pública nacional como las de esa época, concurrían niños de familias de todas las clases sociales o de distintas posibilidades económicas. Quizás por eso es que se entremezclaban tanto algunos hechos que se nutrían de dichas diferencias. El caso de un alumno que se llamaba en la ficción "Palmiro Caballasca", porsupuesto no muy aplicado y algo duro de entendederas, afable, solidario y dicharachero, es quien utilizaba esa muletilla del epìgrafe, cuando debía pensar (según él) mucho, y decía:"Me hirve la cabeza..." Lo cierto es que estaban bien caracterizados y desarrollados los personajes, tenía un dejo ciertamente costumbrista. La verdad para mí, representaba a mi escuelita de barrio, tal cual yo la veía, la Nacional 190 de Alto Verde (grande...) que luego la "pasaron" a la provincia. Todavia está parecida. Me asaltó la nostalgia, me acordé de la petisa Argüello, del negrito Quinteros, del buchón Ceballos, del "sinfo" Chocobares, de Noly Zanudio, a la que hoy llamarían "la nerd" o algo así. También recuerdo a Carmencita Moro, Emelina Correa, el quirquincho Tosti, el Quique Sosa, el loquito Macario, Eudoro Valdivia y tantos otros que se me han "escapau" de la memoria. Pero les juro que estoy haciendo memoria y no estoy "copiando". Ellos me eligieron el mejor compañero de ese hermoso séptimo grado, medallita de mis recuerdo que aún conservo y le muestro orgulloso a mis hijos, y los plomeo diciendoles:"...vea m´hijo ahi tiene cómo se debe comportar en la vida con sus semejantes, y se lo predico con el ejemplo, que creo que es lo ideal. Pero a todo esto veo que me zarpé. Ah luego se hicieron varias "remakes" de esa novels con otras actrices, incluso Cristina Lemercier hizo de Jacinta. Cómo será que en la primera de ellas, junto con la Salazar, estaba María del Carmen Valenzuela quien hacía el personaje de una niña de séptimo grado, corrían los 69/70 si mal no recuerdo. Pero che como se mezcla la realidad con la ficción, creo que una vez llevé la bandera, mi bandera celeste y blanca, la adorada, la idolatrada, que siempre debemos respetar y seguir, era yó? o era Palmiro el que fue abanderado una vez, no me acuerdo, de tanto pensar"...me hirve la cabeza..."
Volver a la tele bonita... Siguiendo con el tema de Jacinta, el nombre estaba bien, pero el apellido mapuche, que pertenece a un cerro de la patagonia, el cerro Pichimahuida, no pegaba mucho con esta rubia de ojos claros. No voy a decir celestes, porque en esa época la tele era en blanco y negro. Pero en las fotos de "Radiolandia" cuando se casó con Palito, cafetero/cantor, cineasta de la dictadura, luego devenido en "político"(¿?) se veía que eran claritos. Lo que si recuerdo, es que era rarísimo o, mejor dicho imposible escuchar una mala palabra en la tele(como ahora viste?) Los que me conocen saben que soy bastante mal hablado y no es esa la queja, si no que esas expresiones a veces muy fuertes como la c...de tu madre, se usan todo el tiempo en novelas o series que ven los niños de ahora, y en un horario en que se supone estarían protegidos. Che que no me pongo en ultramoralista, pero parece que es lo que pega, la falta de originalidad en las ideas la reemplazan con esto? Y a veces esas expresiones quedan fuera de contexto, lo cual es peor. El lenguaje corriente o vulgar, no se nutre de malas palabras, sino de expresiones populares que bien utilizadas, le dan una fuerza increíble a lo que se quiere expresar, como Caballasca, pero insisto, bien utilizadas en el texto. En esa época nunca se nos hubiese ocurrido levantarle la voz a la señorita, además porque lo que te esperaba en casa si le contabas que habías firmado el libro de disciplina...uuuuyyy mamma mía. Ahora está difícil esto de ponerle los límites a los niños, terde o temprano se lo pondrá la vida y de manera brutal. Así que era bueno cómo nos enseñaron nuestros viejos, en casa no podía decir ni "joder", que para nosotros queía decir molestar, no como lo que significa para los españoles eh? Pero no tengo la cabeza hervida, la tengo cansada de tanto pseudoarte visual televisivo, carnico, sanguíneo, brutal y pseudoerudito que ocupa nuestros espacios hogareños, incluso hasta en la hora de comer, esa hora en donde nos vemos las caras, en donde nada se puede pasar por alto, en donde saltan los problemas y se resuelven, en donde se comparte todo. Demonio electrónico devenido en educador, evangelizador, que te hace parar de sufrir, que te sana y que te salva, devenido en padre, devenido en madre y en hermano, con las ilustres vidas de los "artistoides", "modelos" de virtudes cuyas elevadas discusiones devoran horas y horas de aire, horas y horas de vida, habrá que salir de la contaminante telealienación, podremos? Volvé Jacinta, volvé, esta tele de hoy, más que la cabeza, me hace hervir la sangre. Mejor me voy para la plaza Colón a mojarme el "mate" como ese muchacho de la foto.
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