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A los besos con Las Pelotas /

A los besos con Las Pelotas

Presentaron Basta, el disco número once en Córdoba. Llenaron el estadio de barrio Juniors, cantaron las canciones nuevas, las viejas y no tanto. La gente contenta y a los besos. Bueno, no todos.

Sosperiodista.

Público de diversos estilos y edades se juntaron en el estadio Juniors en la ciudad de Córdoba el sábado por la noche para disfrutar el show de Las Pelotas. Esperando el Milagro, es tal vez el disco que causó -no milagrosamente sino por efecto de la armonía y belleza melódica- esa diversidad.

Los chicos y no tanto escucharon respetuosos y contemplativos los temas de Basta, el disco que Las Peloo, las peloo lanzó en marzo y presentó este fin de semana en Córdoba. La excepción fue- claro por efecto de la difusión- “Como un buey”, coreada y celebrada por todos.

“Qué hacés cualiao”, arrancó Alejandro Sokol como para contextualizar. Y largó con La Clave, para rematar señalando que La clave del éxito “es no pensar en ello”.

Siento, luego existo. El éxito de un recital bien podría medirse por la cantidad de besos que las parejas tienen ganas de darse mientras transcurre. Según se vio, todo salió bien.

El dato curioso. Si alguien tenía fobia a quedar encerrado en un baño químico debía cruzar hacía la derecha del estadio para ir al sanitario. En ese punto cardinal el humo era más espeso y la explosión más fuerte cuando arrancó el momento reggae de la noche con Si supiera. Parecía que el centro del salón dividía a los de siempre de los nuevos.

En las gradas adonde accedían los que tenían entradas de garrón, se veían las chicas babear con Germán Daffunchio entonando la balada “Tratando de pasar ese desfile creyendo como siempre, buscando te sigue amando como tu veneno profundo, como siempre llegando sin embargo todo lo que fuiste...”, con el agua azul de fondo de pantalla.

La misma pantalla recordaba a los desaparecidos durante la dictadura. También Sokol recordó a Julio López (y es bueno que eso ocurra en cada circunstancia, en cada oportunidad...)

Al rescate. “Hijos de puta”, disparó Daffunchio con tres documentos de identidad en la mano. Eran los DNIs que fueron a parar al piso una vez que los ladrones se quedaron con lo importante de la billetera. “Boludos, córtenla, ya está”, retó Sokol a un grupo de pibes que se peleaban, previo “parar todo”.

Después de casi dos horas y media el final llegó con Debede de Sumo, a puro disco baby.

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25/06/07

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