Los canales de Córdoba deberían tomarse más en serio el verano y plantear notas con un criterio verdaderamente periodístico. No enviar reporteras jóvenes, sensuales, aunque chillonas, a transmitirle buena onda y optimismo a los entrevistados.
Mario Albera.
Las notas de verano de los canales cordobeses tienen ese no sé qué... de bodrio.
Anoche veía el programa Policías en Acción, que se emite por Canal 13. La mecánica del programa pasa por reflejar la actividad policial, la más folclórica. Entiéndase por esto correr con la cámara sobre el hombro con los policías mientras efectúan el perseguimiento de un arrebatador, filmar el apercibimiento a un borracho, el llamado al orden de unos umbandas que plantean ritos en la calle, la intervención en una discusión familiar porque el hijo llevó un travesti a vivir a la casa, pedir los bomberos por un incendio deliberado de un vecino al rancho de unos cirujas. En fin, se filman y relatan hechos desopilantes, curiosos, dramáticos, tristes, de seres marginales y no tanto.
Pero de vez en cuando, el programa -excelentemente editado, guionado y producido- se toma una licencia. Resulta que los cámaras se fueron hasta Mar del Plata para la nota del verano, y plantearon una cobertura donde quedaran bien marcados los contrates de clases y sexo, pero editadas y ensambladas las notas de una manera, que fue un tirarse panza arriba de lo gracioso.
La metodología fue sencilla: un camarógrafo se paseó primero por la Bristol, la más popular de las playas, y mientras iba esquivando sombrillas le abría el micrófono a la gente, que hablaba hasta por los codos. Lo mismo hizo cuando se trasladó a las playas del sur, reducto de conchetos, lo más top de Mardel. Entonces surgían los contrastes: se acercaba a una mujer gorda, mayor, con un sándwich de milanga en la mano y le sacaba conversación. Tras cartón, aparecía la imagen de una joven bonita, estilizada y refinada, de la otra playa, explicando que en los paradores se come caro pero rico. Al mismo tiempo las imágenes se mezclaban y una voz en off reforzaba los contrastes diciendo que en la Bristol se juega al tejo y a la paleta mientras en las otras playas lo top son los deportes acuáticos.
Luego fueron a un sector de la playa reservado a la comunidad gay y entrevistaron a dos personajes imperdibles que contaban las formas de levante, los lugares entre las rocas donde se producen los encuentros, la fobia con los travestis. Uno era cultivado y pudiente y el otro humilde y grasa.
Creo que los canales de Córdoba deberían mirar un poco más estos ejemplos. Al menos el criterio periodístico, salvando las distancias que puedan existir a nivel de producción. Sólo el criterio. Claro, eso ameritaría tomarse más en serio las notas del verano, y no caer en el facilismo de siempre, enviar noteras jóvenes, sensuales aunque chillonas, que cuando entrevistan a la gente, los artistas y a los personajes de la calle, sólo derrochan optimismo y buena onda. Sólo eso.
En La Décima de febrero, la zona sur después de la tormenta del 30 de enero. La emergencia expuso las deficiencias estructurales,la responsabilidad y la desidia estatal y la consecuencia del desarrollo inmobiliario descontrolado. Además: Mujeres hartas de la violencia: en sólo tres meses, huno 500 exclusiones de hogar. Y Más. Ingrese y baje La Décima en PDF.