
Martín Menditto.
Cuando una institución aspira al crecimiento sostenido en base a un proyecto serio, del cual espera que fructifique en un tiempo determinado, lo primero que hace es plantear objetivos, y conjuntamente lineamientos de conducta internos tendientes a respetar dicho proceso, es decir, especificar una actitud de compromiso hacia lo planeado.
La posibilidad de cumplir con lo estipulado será un fuerte pilar para que crezca la institución de forma mantenida, solidificada.
El Club Atlético Lanús, en los últimos años, ha actuado con obediencia hacia esos principios básicos de organización, esto le ha posibilitado estar muy cerca de conseguir su primer campeonato nacional de fútbol. Aun cuando Lanús no logre coronarse en este Apertura 2007, seguirá siendo un ejemplo de planificación institucional digna de ser imitada.
El club granate se ha planteando objetivos escalonados según sus necesidades momentáneas, pero siempre manteniendo una coherencia en el accionar, que le ha servido de hilo conductor para solventar aspiraciones verdaderamente ambiciosas, incluso más allá de los resultados deportivos.
En el Torneo Apertura 2005, cuando Ramón Cabrero asumió la dirección técnica de Lanús, en reemplazo de Néstor Gorosito, el club situado al sur del Gran Buenos Aires militaba en los últimos puestos de la tabla del descenso, peleando por mantenerse en la máxima categoría. Lo primero que se proyectó fue asegurar la permanencia; esto se hizo apuntalando a una generación de jugadores jóvenes, provenientes de las inferiores, entre los que se contaban Aguirre, Leto, Romero, Archubi, Biglieri, Fabbiani, Acosta, entre otros. Ellos formaron la base del plantel, acompañados con experimentados jugadores de categoría reconocida como Bossio, Graff, Graieb, Velázquez.
Sólo dos años después encontramos que aquella base de jugadores es prácticamente la misma que hoy está a un paso de consagrarse campeón, salvo contadas excepciones.
Incluso se mantuvo el orientador táctico durante tres temporadas, algo desacostumbrado en el fútbol doméstico. El cuerpo técnico encabezado por Ramón Cabrero es el que lleva más tiempo trabajando en un mismo club en la categoría mayor. Antes de llegar al banquillo de la máxima divisional, Cabrero cumplió sus funciones en las divisiones formativas de Lanús, es decir, se reencontró en primera con una camada de jugadores a los que había formado en las inferiores.
El equipo granate ha sido tan prolijo en los últimos años, que ha previsto ciertas situaciones y las tiene resueltas de antemano, cuando Cabrero se retire de la dirección técnica de Lanús, su reemplazante será el joven Luis Zubeldía, actual ayudante de campo y entrenador de la reserva, con esto se aseguran la continuidad de un modelo de conducción, como así también de un estilo futbolístico, lo que reafirma la identidad de la institución, tanto dentro como fuera de la cancha.
Además, es posible que Zubeldía llegue al banco de la primera acompañando a una nueva generación de jugadores, formados por él en la cantera granate. En cierta medida repetirá lo ocurrido con Cabrero hace poco más de dos años. Eso es coherencia en la dirigencia, y tiene mucho que ver con este presente dulce que vive el club del Gran Buenos Aires.
Lanús consiguió armar una estructura basada en ciertas puntualidades que suelen propiciar el éxito, por ejemplo, mantener la base del equipo; vender solamente uno o dos jugadores por temporada; hacer escasas incorporaciones, pero seguras y de categoría; lograr la continuidad de un cuerpo técnico, o al menos de una identidad futbolística. Estas prolijidades fueron posibles porque Lanús nunca condicionó la continuidad del proceso por la suerte de un partido, cuyo resultado, a veces, se define por situaciones fortuitas. Hubo una actitud de responsabilidad institucional, que permitió ver más allá de los ocasionales traspiés deportivos. Los dirigentes confiaron en sus planes, logrando transmitir esa confianza a los demás sectores del triángulo formado por autoridades, técnicos y jugadores.
Lanús es un gran campeón, independientemente de la posición final que ocupe. En este caso, la grandeza del triunfo no reside solamente en la cantidad de unidades cosechadas, sino en su convicción de mantenerse fiel a un proyecto. Lanús puede lograr el Torneo Apertura 2007, o no, de igual modo ya es un ganador en todo sentido, deportivo, institucional, económico, y lo seguirá siendo mientras se mantenga coherente con los valores que lo ayudaron a posicionarse, en el terreno de juego y también más allá de las líneas de cal.
Foto: infobae.com
29/11/07
Recomendar esta notaNo es una casualidad que sean Lanús y Tigre quienes hayan llegado hasta la última instancia del torneo, en la que se dirimirá al primero, porque como bien decís Martín, Lanús es un digno campeón por el modelo de equipo e institución que es y lo es también Tigre, cuyo técnico Diego Cagna, creo que nos ha asombrado a todos por su buen gusto para elegir los jugadores y plantarlos en la cancha y su humildad y austeridad de palabra. Lo mismo da para Cabrero. Por eso decía que aquí no hay casualidades sino causalidades: Tigre y Lanús confirman eso de que jugando bien al fútbol, con una propuesta audaz y agresiva jueguen de local y visitante, uno siempre estará más cerca de ser campeón. Por eso no podría serlo Boca, porque no juega bien, porque este equipo de Russo se viste de amarrete y porque simplemente, hubo dos tapados que se destaparon a fuerza de goles y juego colectivo. Sólo un dato: Passarella estuvo en River casi tanto tiempo como Cabrero, y hasta el último partido por la Sudamericana con Arsenal, no había encontrado el equipo. Jamás lo encontró, aún lo anda buscando. Lo que quiero decir es que el tiempo es un factor clave para el trabajo y la planificación, pero no es garantía de nada. Hay que saberlo usar.
lo de River es un caso particular hace tres años o más que no encuentra el equipo, no lo halló passarella, ni merlo, ni astrada en su último tiempo como dt de river, el millonario se parece mucho al boca de los 90 pre bianchi, un equipo sin rumbo, ni aspiraciones, que trae jugadores caros para amontonarlos, sin ninguna idea de equipo. por otro lado, sea lanus o tigre el ganador del apertura 07, cualquiera de los dos va a salir campeón por primera vez en su historia. algo que no ocurre desde 1984 cuando argentinos juniors debutó en esto de campeonar. hace 23 años que un equipo no sale campeón por primera vez.
¡Muy enojada! LANUS CAMPEON y publican fotos hasta de los pajaritos pero ni una, del Tècnico mas famoso en estos dìas y que es todo un señor RAMON CABRERO (De Granate siempre!!!
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