Pablo de la Vega.“En un mundo cada vez más competitivo y globalizado…”, sentencia alguna publicidad desde el televisor, mientras frente a la computadora pienso en lo rápido que
cambia la relación de las personas con su entorno de la mano de la tecnología.La actividad periodística “en el campo”, o sea en la calle, donde pueden verse las imágenes más jugosas de la realidad, cambia vertiginosamente, y con el apoyo de reproductores de mp3, cámaras digitales y celulares, el trabajo se facilita (debo decirlo) y a veces se enriquece.
Cualquier periodista con un
reproductor de mp3 y grabador de voz puede realizar alguna entrevista sobre algo que considere mínimamente interesante teniendo como límite su sagacidad para preguntar y obviamente la capacidad de almacenamiento del dispositivo. Después sólo hay que descargar el archivo de audio de la entrevista en la computadora y subirlo como audio a un programa de radio, de TV, en una pagina web, traducirlo a un archivo de texto…
Lo mismo ocurre con los
celulares con cámara, que aunque sirvan para registrar un asado con amigos, también demostraron su importancia en hechos como los atentados terroristas de Londres (para poner un caso extremo), donde los pasajeros del metro londinense grabaron los momentos previos y posteriores a las explosiones.
Incluso, esta posibilidad de transportar a donde sea la actividad que uno realiza va más allá todavía. Por ejemplo al usar una PC que no es la personal viene en mi ayuda un
pendrive con programas “portables”. Estas soluciones informáticas no son nuevas, ya tienen un tiempo rondando por la red, pero tienen la principal ventaja de que no necesitan instalarse para funcionar, así que se pueden usar en cualquier computadora en la que podamos conectar el pen drive. Además, en su mayoría son programas gratuitos, lo que elimina otra excusa para no probarlos.
Ejemplo para el amigo lector: podemos navegar con Firefox (con nuestros favoritos e historial), o recibir nuestros correos electrónicos con Tunderbird desde cualquier PC.
Desde el programa de mensajería instantánea Messenger hasta Winamp para escuchar nuestros archivos de mp3, pasando por el Foxit Reader (para leer archivos PDF) el conocido Nero que permite grabar CD´s o el Photoshop de Adobe para la edición de imágenes… todo puede manejarse desde la memoria USB.
Obviamente cada uno tiene sus preferencias, y existen otros programas similares a los que mencioné (Opera, Pegasus, Gaim, Media Player Classic, etc.), pero dependerá de cada uno utilizar el que resulte de su agrado.
Existe una amplísima entrada en Wikipedia sobre las
aplicaciones portátiles y también una
página desde donde se los puede descargar y probar.
Foto: Journalism.utexas.edu.
29/08/06