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Narrar en la era digital /

Narrar en la era digital

¿Puede la técnica en la era digital cambiar la esencia del cine? ¿El valor de la narración como eje temático se encuentra en declive? En el país hay sobradas muestras de que -aun con escasos recursos- es posible contar cosas pequeñas, sencillas o altamente declamatorias. La técnica no puede suplir el campo infinito de las emociones ¿o si?


Eduardo Lacoste.

El reciente desplante efectuado por Norman Polanski en el festival de Cannes, a raíz de suscitarse una pregunta sobre el futuro del cine en la era digital, no es más que una muestra de hastío ante la realidad presente. Por cierto, no es en sí el tono o el alcance legítimo de la formulación en cuestión lo que se discute, quién puede dudar como ya advirtieran Adorno y Eisler que el cine ha guardado una correspondencia histórica entre sus enunciados artísticos y las postulaciones técnicas que lo hicieron posible: Wells, Griffith, Lumiére, Andrei Tarkovski con Edvar Artemiev, Bresson son ejemplo de una correspondencia que no sólo extrajo un discurso del ámbito propiamente literario para situarlo en otras dimensiones, sino muestras ejemplificatorias de una consumación estética con propósitos definidos; la que se valió de importantes herramientas para consumar obras inconfundibles.

Polanski, antes de retirarse de la convulsionada cesión interrogó (y nos) que valor tiene el cine en tanto discurso en el presente. ¿Es cada vez más un juego lúdico para un legítimo entretenimiento de un público fatigado o es acaso el valor de la narración como eje temático la que se encuentra en declive?

Se podría objetar que las formas de narrar hoy adquieren infinitas características, algunas de tinte polifónico, cual mundos paralelos de Leibniz, mas de lo que se trata es de la sustancialidad con la que uno aborda una narración. Un ejemplo: el Solaris de Tarkovski adoptado de los hermanos Strugatski está a años luz de la lectura de que realiza Soderbergh en su película.

El cine argentino, con sus limitados recursos materiales, con productos de mayor o menor nivel, vine a decirnos en esta Argentina post-crisis, que uno puede decir cosas pequeñas, sencillas o altamente declamatorias en tanto prime un sinceramiento genuino de lo que se quiere expresar. La técnica no puede suplir el campo infinito de las emociones, por más que algún programa sofisticado en Java o C++ pretenda lograrlo en su codificación. Al menos por ahora, y menos si todo lo que consideramos constantes históricas de enunciación cultural se hallan jaqueadas por palabras que remiten de manera excluyente al mundo del espectáculo. Este tiene su universo ¡bienvenido sea¡ pero atención cuando una banda de rock sofisticada como Gentle giant elaboraba estructuras polifónicas y rítmicas irregulares, dentro de la órbita del espectáculo, eso en medida alguna se puede mimetizar con simples bases simétricas que agotan su dimensión en la gestualidad del momento efímero.

¿Queremos debatir esto?, ¿nos sigue interesando? O nos sentamos en una silla, colocamos el DVD de turno y dejamos que las imágenes ya piensen por nosotros.

Acerca de narrar en la era digital /

Acerca de narrar en la era digital

En el artículo "Narrar en la era digital" publicado semanas atrás en Sosperiodista, se planteaba ¿Puede la técnica en la era digital cambiar la esencia del cine?. En este artículo el periodista ciudadano reflexiona sobre este punto para concluir que siempre existirán los seres creativos que escriben la realidad más allá de los medios.

Eduardo Planas.

Digitalizar se puede asociar de una manera clara al modo en como las imágenes ( textos, fotos, formas, sonidos, videos) se pueden convertir en un idioma comprensible para los computadoras.

El periodista ciudadano Eduardo Lacoste -en el artículo "Narrar en la era digital"-, tras el desaire del director Roman Polansky a los papparazzi que lo indagaron sobre el futuro del cine en esta era digital en el Festival de Cannes, plantea: “¿Puede la técnica en la era digital cambiar la esencia del cine? ¿El valor de la narración como eje temático se encuentra en declive? La técnica no puede suplir el campo infinito de las emociones ¿o sí?, se (y nos) cuestiona.

El cine fue el primero en adaptarse e incorporar esta tecnología. Hollywood, por supuesto. Según sus cánones mientras una película tenga más efectos especiales tendrá mejor resultado de taquilla.

Pero ¿y el cine? El eterno dilema: el cine como arte o mero entretenimiento. Pensamos que el buen cine va a perdurar siempre. Una cosa es 300, pero ¿vieron El arca Rusa?, fue filmada en una máquina digital, editada y llevada a la pantalla ancha. Bellísima, por cierto. O Hierro 3, la película coreana sin diálogos. No creemos que la animación computada, por ejemplo, reemplace a los actores y escenografías, (¿o sí?).

Ahora se filma con un telón de fondo de color verde, donde luego por animación computada se coloca la escenografía.

La literatura también tiene que lidiar con ella. Hace años que se viene vaticinando el fin del libro, por parte del magnate Bill Gates. Sin embargo se siguen editando por miles. ¿Ustedes conocen a alguien que haya leído un e-book? Por otro lado, Google esta construyendo la Biblioteca digital, en donde han comprometido su participación 12 Universidades de EEUU, para la digitalización de 10 millones de libros. No obstante ello en Canal Encuentro a Andrés Rivera asevera sin cortapisas que “ningún adelanto tecnológico podrá superar al libro”.

Narrar en la era digital. Internet a través de los vínculos y enlaces permite hacer realidad el hipertexto es decir, un texto infinito, el anhelo borgiano (o cuasi infinito, porque Internet tiene un soporte y algunos ya predicen un colapso en un futuro no muy lejano).

La fotografía ha mutado, hay una pintura digital, el teléfono es digital, (están próximos a llegar los celulares multimedia, pequeñas computadores de bolsillo), se habla del cine digital, es decir el reemplazo del celuloide por el proceso digital de reproducción, que ya está en los hogares con el popular DVD, la vida es digital, éste boletín es digital.


Como compatibilizar la tensión inherente a la narrativa, con la cultura de la imagen, de lo efímero, de la inmediatez, del videoclip. Los jóvenes se aburren porque los libros no tienen acción, generación del zapping, se habla ya de una Generación Ipood.

Ahora la onda es You Tube: cualquiera levanta un video y se vuelve famoso en pocas horas. Fomenta la creatividad pero –como siempre- ya lo adquirió Google. Hay cosas hermosas en el mismo, como los poemas leidos por Malevolia, por ejemplo. Dia a dia se suben millones de videos de todo el mundo.

Argentina – como toda Latinoamérica- es un país de contrastes: por un lado, la Feria del Libro pletórica de éstos y de gente que enorgullece a Giardinelli, y por el otro, la realidad del deterioro del lenguaje, de cuatro millones de personas que pagaron llamando en la final de Gran Hermano o el rating del caño de Tinelli, de jóvenes y grandes que no leen salvo deportes y avisos clasificados, del paco, las enormes masas urbanas condenadas a la marginalidad, la desnutrición infantil, la corrupción y el vaciamiento político, económico y cultural de la década del noventa. A propósito, recomendamos la película Memoria del saqueo, de Pino Solanas. En las históricas jornadas desde diciembre de 2001, Pino salió a la calle a documentar con una máquina digital común la presencia de la gente exigiendo sus derechos.

Siempre existirán los seres creativos. Por suerte estarán esas personas que ven "el otro lado de las cosas", que ven la realidad de otra forma, que la escriben, la narran, la esculpen, la pintan, la fotografían, la filman para descubrir en nuestra cotidianeidad la belleza oculta. Bienaventurados sean los artistas. Antes lo hacían con la pluma, luego con la Olivetti, hora con la PC, abren espacios de belleza y luz en la red. Iluminan el ciberespacio con su creatividad.

Narrar en la era digital. Si la información abrumadora satura, siempre esta la imaginación. Se puede concurrir a los cientos de encuentros de poetas y narradores que hay en nuestra ciudad y en el país, y aprender a narrar a viva voz un relato o aunque sea sólo a escuchar. Existen cientos de revistas literarias virtuales. Páginas de poesía. Gente que escribe, que narra, que se comunica, que tiene su propia Websiete, su Blog . El auge de éstos, por ejemplo, propició un Encuentro en nuestra ciudad en pasado jueves ( Birra, Blogs y Cultura - BBC). Hay de todo, como en botica.

La tecnología es un medio al servicio del hombre y no al revés De nuevo, la imaginación aunque no este en el poder, es el recurso. Cortázar escribió sobre una gota de lluvia sobre un vidrio y Bauer la filmó. Es todo un desafío.

Será que como dice Saramago estamos en el puente de una nueva era, en donde en virtud de los adelantos tecnológicos, la clonación y la biogenética el hombre será distinto, y por el ende el mundo y el arte también. El futuro llegó, todo un palo ya lo ves.

Caledoscopio de ideas, sólo para decir que coincidimos en un todo con Rivera.

19/06/07



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Liliana Chavez

Me gustó mucho esta nota,en cuanto uno termina de reflexionar sobre algo, nace el nuevo interrogante. Cualquier estímulo que lleve a pensar y re-pensar tiene un importante valor. Y uno termina de leer sabiendo que ha dudado en el medio, que se ha encontradoo tironeado por los gustos que mi generación y otras (la del 50, 60 o 70) llevamos incoporados y la técnica, los adelantos tecnológicos que hoy avasallan. Pero no,no puedo convencerme. Sé que la narración no se encuentra en declive, y que la imaginación y la creatividad será el lugar a donde el hombre regrese siempre. Felicitaciones por la nota! Liliana




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