
Jimena Muñiz.
Anoche el rey fue Andrés. Un Orfeo Superdomo totalmente lleno de un público cálido y alegre que disfrutó de cantar y bailarle al “Salmón” Calamaro.
Cerca de las 21.30 el grupo español Fito & Fitipaldis salió a escena y se ocupó de entretener al público ante la demora del show de Andrés Calamaro. La gente recibió bien a ésta banda amiga de Andrés, que por momentos hacía pensar en que el telonero era el mismísimo Eros Ramazzoti.
Pasada una hora del show de Fito & Fitipaldis, dieron paso a la puesta en escena del espectáculo esperado fervorosamente. Ante un escenario imponente con luces y pantallas gigantes bien ubicadas, y un sonido impecable, el público avasalló de aplausos al ver entrar a su ídolo, viejo roquero de nuestro rock (aunque viejos sean los trapos).
Ahí estaba él, vestido de negro, y con su melena característica. Se largaron con el primer tema: El Salmón, ¿cuál otro iba a ser?; versionado a lo que hizo el Indio Solari, y con el pogo que hacía prever que la noche iba a ser agitada. Luego siguieron los temas del cd “La lengua popular”, disco que está promocionando en este momento; hizo cantar a su público algunos clásicos de Los Rodríguez, y de sus discos anteriores como el que se desempeñó como “tanguero”. Y contó con la presencia de dos “Bersuiteros” como coristas, lujito que se puede dar “el Cantante”.
13/12/07
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La revista trata en este número de agosto la colaboración prestada por la Iglesia Católica a los militares genocidas y el alto costo que pagan quienes osen brindar información pública, tal el caso de lo ocurrido entre el abogado Hugo Vaca Narvaja y el procurador del Tesoro provincial Alfonso Mosquera. Este último despidió a aquel por "falta de confianza" al informar a la prensa sobre la causa de la expropiación del Palacio Ferreyra. Justamente Mosquera revaloriza la confianza cuando "hizo de la traición una forma de hacer política", afirman desde la revista.