"Ojalá hayamos visto la última escena de Basile al frente de la celeste y blanca", opina el periodista ciudadano y señala que en el partido con Chile "la sacamos barata, las cifras pudieron ser de catástrofe deportiva si los trasandinos hubieran terminado con acierto todas las ocasiones que desperdiciaron". Chile fue equipo y Argentina una suma (¿o una resta?) de individualidades no complementarias, "un amontonamiento de muchachos adinerados a los que le va bien en Europa". Pena y vergüenza ajena.
"Es increíble cómo una sociedad es incapaz de aprender a respetar las normas. ¿Será que desde muy chicos incorporamos hábitos de aprendizaje errados?" Esta nota habla de nuestra discapacidad legal.
"La deuda se paga -a pesar de su estigma de sangre- con las reservas, trabajo humano almacenado en el Banco Central. Mientras el hambre gotea desde abajo interrumpida -rara vez- por alguna tregua", afirma el autor de este artículo como reacción a la información de que en ningún otro período de la historia argentina del siglo pasado se pagó tanto a los organismos de crédito internacionales como ahora.
"¿Existe coherencia en el hecho de que un futbolista llegue a una determinada institución por recomendación del presidente o grupo inversor? ¿O sólo debe ser recomendado por el cuerpo técnico?". Esta nota busca responder a los interrogantes.
"Discernir no significa confrontar. Esto es lo que lo inmiscuye en el típico político argentino que de lo único que se encarga es de intentar contrarrestar al del partido opositor, y no de superarse día a día,en pos de brindarse hacia el pueblo", señala el periodista ciudadano en esta nota de opinión relativa a Juez.
Tema candente y de actualidad. La selección argentina de fútbol no gana hace cinco partidos y además no produce ninguna sensación gratificante a los ansiosos hinchas argentinos que tratan de olvidar penas extrañas a través del bendito y glorioso "fobal".
"¿Por qué los que llegan a la política rifan tan rápido el caudal de confianza que la gente deposita en ellos? Digo: ¿es el poder algo nefasto y terrible capaz de transformar tanto a alguien o es tan resplandeciente que simplemente ilumina su lado oscuro, aquel que se necesita ocultar, hasta lograr la meta?", se pregunta el periodista ciudadano.
El intendente Daniel Giacomino se declaró "un soldado de la presidenta". Lo hizo ayer delante de las narices de Cristina Kirchner. "Semejante muestra de sumisión por parte de Giacomino, no hace otra cosa que desdibujar aquel perfil de hombre pensante y sanamente moderado. Porque ser un soldado es ser carne de cañón, lo que se contradice con su función porque acá el que tiene que mandar es Giacomino", según piensa el periodista ciudadano en este artículo.
Un artículo periodístico publicado hace unos días reveló las denuncias de sobreprecios y malgasto de recursos en el Plan Nacer, un programa creado para combatir la mortalidad infantil en el país. En la Antigua Roma a los traidores a la patria se lo degradaba o ajusticiaba. ¿Qué hacer con los perduellis de la actualidad? De esto habla esta nota.
Si bien son muchos lo problemas que encontramos todos los días en la escuelas (más allá de la violencia escolar, tema de moda impuesto en los últimos meses por los medios de comunicación, hasta que fue reemplazado por el enfrentamiento gobierno vs. campo), uno de los más importantes a los que se enfrenta el docente en el aula es el desinterés de los alumnos. Este desinterés lleva a complejas situaciones donde los estudiantes terminan siendo los más perjudicados. ¿Quién es el culpable? ¿Cómo solucionar éste y otros inconvenientes que se producen a diario? En definitiva, ¿qué hacer para cambiar esta realidad? Aquí, algunos apuntes.
De la exposición de Sergio Berensztein

Escuchábamos decir el otro día a un periodista, a propósito del incidente que mantuvo el hijo del intendente Daniel Giacomino con inspectores municipales que le terminaron secuestrando el auto por no pasar el test de alcoholemia, que el muchacho no debía comportarse como se comportó, que "debía ser modelo para otros". Quizá lo que éste periodista quiso decir es que siendo un joven con portación de apellido, al menos debería tener más cuidado en la forma de comportarse en público. Actuar con respeto y moderación. Con eso basta. Usar la palabra modelo, para un adolescente de este siglo, es algo menos que tramposo. Los chicos no quieren ser modelos de nada, sino todo lo contrario. Se afanan por ser políticamente incorrectos. Sí debe serlo el padre de Maximiliano Giacomino, que está ejerciendo un cargo público y se debe a quienes lo votaron y confiaron en su capacidad para cambiar las cosas. Justamente, la falta de políticos que sirvan de arquetipos o puntos de referencia para ser imitados, es lo que no abunda. Por eso el sanfrancisqueño no debería dejar pasar esta oportunidad que el pueblo de la ciudad de Córdoba, le brinda.