
Guillermina Tissera
Sencilla y blanca, enteramente blanca,
hecha de pino de albar;
con un arca debajo de la tabla,
llena de pan igual,
y tantos platos como tantos hombres,
está la mesa de la paz
José Pedroni
Escribo estas líneas conmovida como mujer que en esta condición de género, me privilegió siendo madre y luego abuela. Emocionada también, por los dichos pronunciados en Resistencia (Chaco) este 25 de mayo, en el Te Deum por Monseñor Fabriciano Sigampa quien, aludiendo a la Asignación Universal Por Hijo (AUPH) a partir de los tres primeros meses de embarazo dijo: ‘’Ésta es la solidaridad concreta con estas mujeres que se han animado a traer un hijo al mundo’’.
Sabias palabras las del obispo generadas por una sabia medida dictaminada por nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Porque es de la mano abierta de la solidaridad, del amor a sus iguales, del deseo de no más noches de temor y hambre donde se asienta esta resolución humana pensada en y por el bien de miles de necesitados.
Que reine en la Argentina la vara justa para que haya más inclusión y más mesas donde no falte el pan de cada día y todas las mesas sean las mesas de la paz, son mis deseos.
28/5/2011
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