Los autores intelectuales de la cancelación de fichas a dirigentes radicales que se pasaron a filas del juecismo -entre ellos, Daniel Giacomino-, son los mismos que llevaron al partido a su ruptura y decadencia. Esto no lo hizo Kirchner, sino que lo potencia.
La belleza de la peatonal de Córdoba, en la Manzana Jesuítica sufre los festejos de los graduados. Huevos, pintura y otras yerbas.
La fecha se presta para el despliegue demagógico de políticos en campaña, a los que fugazmente los arrolla un fuerte espíritu paternal. El costo de las actividades que organizan contrasta con la “calidad” de los juguetes que casi siempre se rompen antes de llegar a casa ¿Quién se acuerda de la convención de los Derechos del niño?.
No podía ser menos en un gobernador como De la Sota que exige y busca ser adulado todo el tiempo. El acto que promovió desde su silencio o acción para que lo apoyen, tiene mucho de insensatez. Pero sobre todo, de megalomanía.
Hoy votan una ley y mañana la misma, pero distinta. No les interesa desdecirse todo el tiempo ni se conmueven por el desprestigio institucional. Hay genuflexión ante el jefe, que encima, los vive ridiculizando. Primero con el agua y luego con los feed-lots.
La Reforma del 18’ es hoy sólo un texto de estudio, cuyos lineamientos no se reflejan en la práctica cotidiana. Los egresados deben enfrentar un mercado laboral limitado, "lo que se suma a las propias limitaciones producto de la formación recibida, que no reviste posibilidad alguna de pensamiento alternativo", asegura un consiliario del FNE en la Nacional.
De la exposición de Sergio Berensztein

Escuchábamos decir el otro día a un periodista, a propósito del incidente que mantuvo el hijo del intendente Daniel Giacomino con inspectores municipales que le terminaron secuestrando el auto por no pasar el test de alcoholemia, que el muchacho no debía comportarse como se comportó, que "debía ser modelo para otros". Quizá lo que éste periodista quiso decir es que siendo un joven con portación de apellido, al menos debería tener más cuidado en la forma de comportarse en público. Actuar con respeto y moderación. Con eso basta. Usar la palabra modelo, para un adolescente de este siglo, es algo menos que tramposo. Los chicos no quieren ser modelos de nada, sino todo lo contrario. Se afanan por ser políticamente incorrectos. Sí debe serlo el padre de Maximiliano Giacomino, que está ejerciendo un cargo público y se debe a quienes lo votaron y confiaron en su capacidad para cambiar las cosas. Justamente, la falta de políticos que sirvan de arquetipos o puntos de referencia para ser imitados, es lo que no abunda. Por eso el sanfrancisqueño no debería dejar pasar esta oportunidad que el pueblo de la ciudad de Córdoba, le brinda.