
Javier Llorens
Sr. Secretario de Redacción de CLARIN Osvaldo Pepe: he leído su nota del 7 de junio pasado en conmemoración del día del periodista, “Ese viejo oficio de informar que incomoda tanto al poder” publicada en CLARIN. Al respecto podría repetir el viejo dicho árabe, que uno es dueño de las palabras que calla, y esclavo de las que dice. Seguidamente le hago algunos comentarios a ella, desmenuzados en los siguientes temas, relacionados con lo que Ud. dice y lo que calla. Si tiene la paciencia de leerlos hasta el final, verá –sin que esto se un gesto de jactancia- la mucha razón que lamentablemente me asiste.
CLARIN contrapoder del poder político, de los otros no
De su nota se trasunta que el ejercicio del periodismo, tanto para Ud. como para CLARIN, vendría a ser como una especie de contrapoder que se ejerce contra el gobierno político de turno. Es decir contra quien detenta vicariamente el poder por un tiempo. Y antes o después se las toma. A veces anticipadamente y de no muy elegante manera, montado en un helicóptero.
Como Ud lo expresa textualmente, “nuestro trabajo sigue siendo el de siempre… asumirnos como contrapeso del poder en la escena pública; conseguir testimonios y evidencias sobre los desmanejos de las gestiones oficiales, hábitos que tanto irritan al poder”… tiene, por así llamarlo, ese sentido de misión. Es el de interpelar y desconfiar del poder”.
Pero en ese “sentido de misión”, no dice una palabra respecto asumirse como contrapoder de los otros poderes perennes que existen de hecho, como el poder económico, financiero, cultural, religioso, etc. Y menos aun poderes más soterrados o delictivos, como las logias, las mafias, y la delincuencia organizada. Los que a la luz de lo que Ud. dice, y lo que su medio y otros medios hacen, no están de ninguna manera bajo el ojo crítico del periodismo argentino. Y menos aún la voluntad de “interpelarlos y desconfiar” de ellos.
De esa manera la población se ha enterado muy poco o nada del porqué de los tremendos escándalos financieros, que ha soportado periódicamente en los últimos treinta años. Cada vez más graves, hasta llegar a la catástrofe del 2001. En la que hubo que cerrar los bancos, porque las reservas se las habían llevado puestas los banqueros, dejando a cambio incobrables títulos de la deuda. De esa manera la gente hoy no lleva sus dineros a los bancos, alterando así profundamente el funcionamiento de una economía monetaria. Lamentablemente el esconder la verdad, no acaba en el hecho de esconderla, porque luego vienen las secuelas que ello acarrea.
Tampoco sabe nada de los misterios de la deuda externa. Que hizo agachar la cerviz de la República Argentina, y desprenderse de los bienes colectivos que había acumulado durante décadas. O los que la naturaleza la había dotado generosamente a través de milenios. Y que más allá de las formalidades de cómo fue perpetrada, mediante ilícitos y canjes y recanjes fraudulentos (como el actual), es fraudulenta por nunca se supo que se hizo con los dineros de ella.
Tampoco sabe nada de la tremenda usura que se esta practicando con los consumidores, con la ventas de artículos del hogar en cuotas. Que se compran a 100 en el exterior, se venden acá a 200. Y se cobran 400 en cómodas cuotas, con los intereses disfrazados como comisiones, seguros, y costos de renovación de tarjetas. Y que en el caso de que el comprador caiga en mora, será sacudido con tasas de interés diez veces superiores al costo del dinero en los bancos.
Tampoco sabe nada de cómo es realidad el negocio del petróleo y el gas. Que cuesta como máximo ocho dólares el barril sacarlo debajo de la tierra argentina, pero cuyos derivados están faltando, porque los privados que pasaron a detentarlos quieren obtener el precio internacional de 80 dólares el barril. Pese a que los sueldos en Argentina nada tienen que ver los internacionales. De esa forma se esta encubando un desabastecimiento, o una bomba y shock inflacionario, que los políticos “ortodoxos” de la contra que operan a favor de sus padrinos petroleros, no saben como diablos van a solucionar si llegaran al poder.
Sabe menos aun acerca del formidable negocio y los enormes riesgos que implica la gran minería a cielo abierto. En la cual prácticamente pagamos para que se lleven los metales nobles y preciosos, cuya cuantía y especie ni sabemos, ha cambio de un poco y momentáneo empleo. Quedándonos como contrapartida un enorme impacto ambiental, con bombas químicas de cianuro u acido sulfúrico desparramadas en las zonas de glaciares donde nacen las aguas en la cordillera.
Tampoco sabe nada de la verdadera naturaleza del conflicto de Malvinas, en torno del petróleo. Y de las razones porque los militares optaron por perder la guerra, antes de perder las islas por las imposiciones de la diplomacia norteamericana, que exigía el reconocimiento de la autodeterminación de los isleños. Luego los caídos argentinos en esa cruel guerra, fueron vilmente traicionados por Menem, Cavallo y Di Tella, quienes prácticamente consintieron con esa exigencia. Y hoy el actual gobierno esta viendo de entregar el petróleo a los ingleses, mediante “provincializar” el conflicto, y habilitar el cobro de unas simbólicas regalías a la provincia de Tierra del Fuego. Y en este asunto el grupo CLARIN tiene su corazoncito partido, dado que sus acciones cotizan en Londres.
Y menos aun sabe de las intrigas y enormes intereses geopolíticos que se mueven detrás de las voladuras de la embajada Israelí y la AMIA, directamente relacionados con el demencial e interminable conflicto en el Medio Oriente. Que puede introducir a Argentina en situaciones inesperadas, que nunca a soñado.
No sabe que el desempleo y el subempleo, desde la convertibilidad a esta parte, no es del 20 % como dice el INDEC, sino más del doble de ello. Y que según estudios sociales serios, el empleo pleno solo llega al 40 % de la población activa. Esto como consecuencia de que las mentiras del INDEC, no comenzaron en el 2006, sino desde mucho tiempo atrás. En especial desde Menem y Cavallo, habiendo dibujado este último los instructivos del INDEC, de manera tal que se considera empleado a cualquiera que estire un brazo, y reciba a cambio una moneda o un mendrugo de pan.
Por esa razón nuestras calles están llenas de vendedores ambulantes de cualquier cosa, trapitos, naranjitas, limpia vidrios, mendigos. Y también de prostitutas, incluyendo entre ellas niñas púberes, además de los niños mendigos que hacen escuela en ellas. Y esa marginalidad, y desigualdad, que expresadas en cifras alcanza a un tercio de la población que esta hundida en la pobreza, y un décimo en la indigencia, es la verdadera generadora de la inseguridad que asola a nuestra sociedad, que CLARIN tanto procura enfatizar. Lo que CLARIN no dice es que fue cómplice de Cavallo en las truchadas del INDEC, mediante ofrecer publicar dos veces el pedido de empleo, al precio de uno, al inaugurarse la convertibilidad. De esta manera el INDEC y Cavallo afirmaron que la implantación de la convertibilidad había duplicado la demanda de empleo. Cuando lo único que se había duplicado era la publicación de los avisos.
No sabe tampoco cuáles fueron los motivos profundos de la famosa resolución 125, que deparó un agudo conflicto con el campo, como nunca antes en nuestra historia. El dictado de la misma obedeció a las necesidades del lobby aceitero y exportadores de granos, representados en el gobierno por el ex senador Roberto Urquía. Quienes mediante declaraciones juradas falsas habían vendido el año anterior la cosecha del año siguiente, especulando con un probable aumento de las retenciones. Y luego se encontraron con un descomunal aumento del precio de la soja, que los imposibilitaba cumplir con esas operaciones. Y lo que hizo la legendaria 125, fue reponerles los precios al nivel del año anterior. Medida que lastimaba especialmente a los pequeños y medianos productores que arriendan las tierras que explotan. Que a la par habían soportado enormes aumentos en el costo de los arriendos, y por ello fueron los que pusieron el cuerpo en la ruta.
Por eso la tributación con las retenciones no podía caer indiscriminadamente en los ingresos brutos de ellos, de esa descomunal manera, sino más bien sobre los dueños de la tierra. Pero claro, esa medida no solucionaba el problema de los aceiteros y exportadores. Y además lastimaba a su representante en el gobierno, el senador Urquía, que también es un fuerte terrateniente. Si estas cuestiones se hubiesen discutido francamente en la sociedad a través de los medios, seguramente que el curso del conflicto hubiera sido muy otro.
Tampoco sabe que la comisión investigadora que se creo para investigar ese descomunal affaire, nunca se puso en funcionamiento, por los contubernios existentes entre la política, el lobby aceitero y los exportadores de granos, y la prensa, Que silencio enteramente el nulo funcionamiento de ella. Estas parecen ser las “políticas de estado” en las que lamentablemente están comprometidos desde hace demasiado tiempo los partidos mayoritarios y los grandes medios de comunicación.
Tampoco sabe nada respecto los grandes bonetes que están detrás del negocio de las drogas, con sus múltiples variantes y formas de lavar “honorablemente” el dinero. En tal sentido el periodista paquistaní Mansoor Hassan Hasmi, refugiado en Londres como consecuencia de la censura y persecuciones que sufrió en Paquistan, por las que se quedó sin trabajo, manifestó a WAN-Ifra (Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias) que en la lista de sus persecutores, no sólo a había políticos, sino también grandes empresarios, terratenientes que usaban pesticidas… Y el propietario de su periódico, a quien para su sorpresa lo encontró involucrado en la trama del narcotráfico que estaba investigando.
Esta enumeración trunca, que puede ser proseguida con un larguísimo Etcétera, Etcétera…. Etcétera, pone en evidencia varias cosas. Una, que muy otra sería la opinión publica y la discusión de los problemas que aquejan a Argentina, si esas cuestiones fueran del pleno conocimiento del pueblo. Otra, que también serían muy otras las soluciones que se planteen respecto ellas. Y además, muy otra sería la calidad de la audiencia; en vez de tener audiencias embrutecidas en base a espectáculos de cabaret, como los de Tinelli. En donde el zoom de sus cámaras, con el afán de levantar la libido y no el intelecto de la audiencia, parece estar manejado por el Sr. Culostetas. Y tendríamos además políticos con capacidad de elaborar pensamientos más complejos, que los que cursan actualmente a través de los 140 caracteres de Twitter.
Sin embargo CLARIN, como alertaba Frantz Fannon, parece decir muy enfáticamente ¡Traición! contra el actual gobierno. Pero no dice ¡Al ladrón! señalando concretamente a los poderosos saqueadores del pueblo que operan a su socaire.
CLARIN es dueño de publicar lo que quiera
Menos aún conoce la población el manejo delictual de la obra pública y las contrataciones públicas. Que en Italia la maneja la mafia, y acá la mafia de las grandes empresas constructoras.
En tal sentido tuve una concreta experiencia con CLARIN a fines de 1983 -coincidentemente con el regreso de la democracia- cuando como ex empresario intenté publicar una solicitada donde denunciaba dicha mafia, que opera enquistada en las cámaras de la Construcción. Que como Ud. sabrá como periodista informado, ha sido la base de la fortuna de los capitanes de industria que pelecharon extraordinariamente en los últimos treinta años, y hoy detentan el poder económico en Argentina. Tales como Rocca, Macri, Pérez Companc, Roggio, Soldati, y actualmente, Baez, López, Acosta, Ferreyra, etc.
Por orden del Sr. Magneto, dicha solicitada fue censurada y no se publicó. Pese a que me comuniqué personalmente por teléfono con él, procurando su publicación. En consecuencia CLARIN me devolvió el importe que había abonado por ella. Oportunidad en la que labré un Acta de Escribano, de la que le adjunto fotocopia, ante la enorme decepción que me produjo ese hecho, en momentos de renovación que aparentaban se auspiciosos con el retorno de la democracia.
Seguidamente traté de publicar la misma solicitada en el diario LA VOZ DEL INTERIOR de Córdoba, de donde soy oriundo. Y la insólita respuesta que tuve en ese medio, es que si CLARIN había negado su publicación, ellos por una cuestión de códigos periodísticos, tampoco la publicarían. El acta de escribano que labré en esa ocasión -similar a la labrada en CLARIN- lo pongo a su disposición.
Posteriormente, cuando entre 1987 y 1989 se desarrollo el incidente de la mega solicitada de tres páginas publicada en CLARIN a favor del dictador Videla, condenado por crímenes de lesa humanidad, la postura del grupo CLARIN como fundamento para su publicación, comenzó apelando a la libertad de expresión. Pero ante la aparición de la referida acta de escribano, tuvo que terminar abjurando de eso, y afirmar que el dueño de un medio es dueño de publicar lo que quiera.
Ud. dice que su profesión no "es un lugar bastardo de tráfico de intereses y un trapicheo de opiniones". Pero esa es justamente la impresión que tuve con esas experiencias. La cual hasta la fecha lamentablemente continúa.
El contrapoder para hacer negocios y sus gravísimas máculas
Aceptando que el periodismo de CLARIN, es hacer de contrapoder del gobierno de turno, surge el interrogante ¿Por qué no ejerció ese contrapoder en momentos aciagos o decisivos para el país? Como lo fueron el sangriento Proceso Militar que llenó de luto al país. O los primeros tiempos de Menem y Cavallo. Los padres de la convertibilidad; y que además con la de la emergencia, perpetraron un “cambio copernicano” en la estructura económica y social del país, cuyos nefastos resultados quedaron en evidencia con la catástrofe del año 2001. Sin embargo, además de apoyar entusiastamente eso “cambios copernicanos” de Menem y Cavallo, la convertibilidad fue defendida a capa y espada por CLARIN, hasta el mismo día de su muerte, procurando por diversos medios desprestigiar a todos los expertos que opinaban contra ella.
Y en esas ocasiones nefastas, en vez de ser un contrapoder, CLARIN hizo pingües negocios con el poder. Con la dictadura militar se quedó con PAPEL PRENSA y con la agencia de noticias DYN. Y el porqué el Estado detenta mas de la cuarta parte de Papel Prensa, que tantos problemas le está causando hoy a CLARIN y LA NACION, tiene una razón sencilla, pero muy lucrativa. Como todos los negocios que saben realizar los capitanes de industria argentinos. La supuesta inversión de Papel Prensa estaba enormemente inflada; y de esa manera el Estado fue el socio bobo o hijo de la pavota, que puso realmente la plata para el funcionamiento de ella.
A partir de allí viene la sórdida historia de los hijos de la dueña de CLARIN, Herrera de Noble. Que no se sabe de dónde aparecieron, simultáneamente que Argentina inventaba los desaparecidos, cuyos hijos pequeños también desaparecían. Convengamos estimado Pepe, que es una mácula extraordinaria para el periodismo argentino, que según Ud. son “portadores de una pasión para hurgar lo que otros no ven o no quieren ver”, que treinta años después no pueda informar quienes son realmente los primogenitores de los herederos de CLARIN.
También es una mácula extraordinaria, que CLARIN durante el Proceso Militar nunca se haya animado hablar ni a publicar solicitadas relacionadas con los desaparecidos, a la par que esto sucedía a la luz del día y a la vista de todos. Por eso el desprecio absoluto que manifestaba Oriana Fallaci hacia a los periodistas argentinos. Lo mismo que el director del Herald y luego presidente de la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) Robert Cox.
Y otra mácula muy actual, es el escándalo que CLARIN y LA NACION han suscitado por los supuestos vejámenes que fueron sometidos los hijastros de Herrera de Noble, al ser perseguidos hasta su domicilio por autos no identificados con hombres armados. Esto sucedía a diario en los aciagos tiempos de la dictadura, a la vista de todos con los famosos Falcón verdes. Y al respecto en CLARIN no salía una línea ni entrelínea, como si lo que sucedía en la calle no existiera. Y en esos momentos los perseguidos no terminaban precisamente en sus domicilios. De allí parece venir el hábito de CLARIN y LA NACION de ignorar olímpicamente aspectos de la realidad que están a la vista de todos o son de interés de todos.
Como un grotesco, CLARIN y LA NACION, pese haber sido los no defensores de los Derechos Humanos en aquellos luctuosos momentos, ahora lo hacen defendiendo parodias de ello. Como es la cuestión de los hijos de Herrera de Noble. O de la cubana Hilda Molina, cuyos derechos humanos fueron cruelmente violados según denunciaron LA NACION y CLARIN, por… no poder visitar a sus nietos. Mientras que a la par todavía hay cientos de abuelas argentinas buscando a sus nietos, vivos o muertos. Siendo esta la razón de los apuros judiciales de la Sra. Herrera de Noble. El periodismo que defeccionó tan gravemente en esos fúnebres tiempos y que incluso al no poder reconocerlo, se ve obligado a tapar su pasado, debería al menos, para no agregar un capítulo mas a la “Historia universal de la infamia” de Borges, procurar ni mencionar la soga en casa del ahorcado.
Luego con Menem y Cavallo, CLARIN se quedó con la televisión, el cable y los principales diarios del interior de país, que igual que CLARIN, detentan el monopolio de los avisos clasificados. Y algo parecido sucedió luego durante los gobiernos de Duhalde y Kirchner. Con Duhalde obtuvo la ley de protección de “industrias culturales”, a cambio de hacerle ganar a Kirchner las elecciones del 2003. Esto lo lograron instalando la patraña, sostenida con encuestas truchas amplificadas por CLARIN y LA NACION, que la segunda vuelta sería entre Menem y López Murphy. Lo que llevó especulativamente los votos del electorado hacia Kirchner. Y con Kirchner, logró la prórroga de las concesiones de radio y televisión, a cambio del apoyo para ganar las cruciales elecciones del 2005. En la cual el kirchnerismo tenía obligadamente que revalidar sus títulos, ante el magro 22 % con el que había llegado al poder.
En esas ocasiones estimado Pepe, CLARIN se olvidó totalmente de su aparente función de contrapoder del poder político. Para por contrario hacer transas y negocios con él. Pero posteriormente, con el “socio” Kirchner la cosa se pudrió, con la cobertura que, como demostración de poder, hizo TN durante el conflicto con el campo. Y con la cuasi subliminal propaganda que hizo TyC para realzar al candidato De Narvaez, al pasar reiteradamente su imagen y la de su grávida mujer en la penumbra de un palco durante los partidos. Convengamos estimado Pepe, que esto fue una exageración de CLARIN y generalmente las exageraciones se pagan. Y así CLARIN a continuación se quedó sin el formidable negocio del fútbol, y sus contratos truchos con la AFA. En los que estaba en ambos lados del mostrador. En TyC como contratante con la AFA. Y con las empresas del grupo, como contratantes de TyC.
Periodismo & Negocios, la Matrix del grupo CLARIN
Acá estimado Pepe, llegamos al carozo de la cuestión, más allá de los discursos deontológicos del que suelen abusar los periodistas, maestros del discurso. Es indudable que al actual gobierno se lo podría definir como una acentuada mezcla binaria de Política & Negocios. Y también es indudable que al grupo CLARIN se lo puede definir de manera parecida, como una acentuada mezcla binaria de Pólitica & Negocios. Y como la desinteligencia sucedió en el área común de Negocios, con la cuestión de TELECOM (la llave maestra del triple play, que tanto el actual gobierno como CLARIN quieren detentar) hoy los argentinos somos espectadores de este crudo enfrentamiento entre Periodismo vs Politica, que Ud. en su nota se encarga de detallar.
Sólo en función de esa lógica de Política & Negocios se puede entender porque el grupo CLARIN se esforzó en:
· Controlar desde 1982 la agencia DYN, donde nacen las noticias que imprimen los diarios. Y hacerla funcionar en forma subsidiada, para impedir la competencia de otras agencias privadas. DYN, como lo puede corroborar cualquier interesado en el flujo de la información, ejerce un control piquetero de la noticias. Hay determinadas noticias que pasan como por un tubo por ella. E incluso son amplificadas y editorializadas. Y otras que rebotan sistemáticamente, no pudiendo así transitar desde la realidad hacia el imaginario colectivo, función que supuestamente desempeña el periodismo.
· Detentar desde 1977 Papel Prensa, que fabrica el papel donde se imprimen las noticias. Ello le permite por un lado a CLARIN y LA NACION, obtener precios diferenciales del papel, justificados en función del volumen que consume. Y por el otro disciplinar a la competencia con la administración de los cupos de papel. Como lo hizo con LA VOZ DEL INTERIOR, que se negó a publicar la referida solicitada, seguramente para que Papel Prensa no le retaceara el cupo.
· Detentar los clasificados de los principales diarios del país, cuyos ingresos le permite a CLARIN poner un precio de tapa bajo a sus diarios, lo que impide que aparezca una verdadera y sana competencia.
· Obtener tarifas diferenciales por las bodegas de los aviones. Esto le permite poner el diario a primera hora del día en las principales ciudades del país, y así sofocar a la competencia local.
· Detentar los principales canales de radio y televisión, en los cuales sus principales líderes de opinión, de una manera u otra, se nutren de las noticias brindadas por CLARIN y LA NACION.
· Monopolizar el negocio del fútbol, que es la llave de la gran audiencia de la televisión, y fue además el instrumento que le permitió a CLARIN copar el negocio del cable.
Este corto racconto estimado Pepe, nos muestra que la Matrix del grupo CLARIN es una formidable maquinaria para impedir una sana y creativa competencia periodística. Y para crear paralelamente estados de opinión pública, puestos al servicio de sus negocios, ocasionales o perennes. Y eventualmente puestos al servicio de la política, con el objeto de mejorar o ampliar las áreas de negocios del grupo.
El silencio y el mobbing periodístico al servicio del grupo CLARIN
Esta imbricación de Política & Negocios de CLARIN, se ve patente en el caso de la pastera Botnia UPM. En un principio CLARIN le dio un tratamiento nulo y luego hosco a la postura de la asamblea ambientalista de Gualeguaychú. Pese a ser un notable y hermoso ejemplo de construcción de ciudadanía que a cualquier periodista curioso y de mente abierta debería interesar. Pero claro, entre pasteros no se pisan los caños de los efluentes. Y si Botnia UPM contamina por su caño y chimenea, Papel Prensa lo hace mucho más.
De esa manera, fruto del ejercicio del piqueterismo en las noticias por parte del grupo, las inquietudes de los ciudadanos de Gualeguaychú no se reflejaban para nada en los medios. Hasta que los ciudadanos de Gualeguaychú, cansados de ese piquete a las noticias, decidieron hacer un piquete sobre el puente binacional, como medio para reclamar la atención de los medios y el gobierno. Se cumplió así nuevamente la tesis, de que el piquete en las calles argentinas es la expresión de las noticias negadas en los medios o por parte de los gobiernos. Es la manera de “llamar la atención” a medios y gobiernos, que deliberadamente o no, se hacen los distraídos o desatentos. E impiden que se discuta o atienda el problema que los aqueja. Razón por la que tanto los medios como los gobiernos son los verdaderos promotores de los piquetes, y los responsables de la existencia de ellos.
El accionar piquetero de la asamblea de Gualeguaychú, llevó a Romina Picolotti a ocupar la secretaría de Ambiente. Y luego una de las principales razones por la que perdió ese puesto, fue por la campaña de mobbing (acoso) periodístico que emprendió CLARIN contra ella. Publicando cualquier chanchullo o cosa que la desmereciera (como sucede ahora en el ejercicio del contrapoder contra los Kirchners) después que ella se puso a husmear en los caños de los efluentes de Papel Prensa. Y encontró que lanzaba elementos tóxicos diez veces más que los permitidos.
Acciones de esta naturaleza, que pasan del ignorar absolutamente las noticias que interesan a un pueblo, al deliberado acoso de un funcionario que está tratando de cumplir su función, convengamos estimado Pepe que merecen muchos calificativos pero ninguno virtuoso. Pero los intereses del grupo o de los grupos hay que defenderlos. Y su colega van Der Koy da un claro ejemplo de la subordinación y valor que requiere esto, al afirmar reiterativamente que Botnia UPM es en definitiva quién puede permitir o no, que los gobiernos de Uruguay y Argentina monitoreen en forma conjunta el interior de su planta. Está clara la jerarquía para ese periodista de apellido holandés. En la cima la pastera finlandesa, como si fuera un enclave europeo clavado en Fray Bentos, y subordinada a ella los gobiernos sudacas argentino y uruguayo.
La otra razón por la que voló Picolotti de la secretaría de Ambiente, fue la ley de glaciares y su posterior veto, que prohibía a la Barrick usar el agua de los glaciares para extraer el oro de las cumbres de las cordilleras, mezclándolas con cianuro. Respecto esta cuestión, que interesa a múltiples localidades cordilleranas, también hubo un nulo tratamiento periodístico por parte de grupo CLARIN. Como si sus potencialidades comunicativas hubiesen sido puestas al servicio de la gran minería multinacional.
Y a este respecto el grupo cuenta con un notable antecedente digno de comentar. Consiste en el mobbing que practicó contra el gobierno de los Saadi en Catamarca, cabalgando sobre el trágico cadáver de María Soledad Morales. Resultado, los Saadi volaron del gobierno, y en su reemplazo apareció como interventor federal el secretario de Minería Luis Prol, quien se encargó de encaminar la concesión de la mina Bajo de la Alumbrera a la multinacional Minera Alumbrera Limited. Postura ante la cual los Saadi se mostraban totalmente renuentes. Mayores detalles de este accionar del grupo, lo puede encontrar en el paper “La disputa por el monopolio del monólogo” de mi autoría, que pongo a su disposición.
Periodismo sedicioso
Esta capacidad de crear estados de opinión, apelando incluso al silenciamiento de los asuntos que interesan a la sociedad y al mobbing, Ud. lo reconoce al expresar “el viejo periodismo sigue siendo el corazón de la actividad: la capacidad para procesar la información, editarla y ponerla en contexto es una mecánica que fastidia al poder político. Que el periodismo organice el debate público es intolerable para los cesarismos gobernantes. Eso es lo que hemos hecho siempre los periodistas y eso es lo que se combate.”
Estimado Sr. Pepe: ¿ha calibrado Ud. la enormidad de lo que dice al arrogar al periodismo la tarea de “organizar el debate público”? En la moderna democracia de masas, eso significa entronizar a “el periodismo” para que, a su voluntad y capricho, de y quite la palabra o el micrófono, en el foro virtual de los medios. Por un lado aparece el interrogante de ¿Cuál es “el periodismo que organiza el debate público”? ¿El grupo CLARIN? ¿El ensamble CLARIN – LA NACION? ¿ADEPA? ¿Y quiénes están detrás de esos “organizadores del debate”? ¿Héctor Magneto? ¿Fernando Saguier? ¿Bartolomé Mitre? ¿Todos ellos en conjunto o confabulados?
Por otro lado, eso no está previsto en ninguna norma y menos en la Constitución. Esta por un lado prohíbe el dictado de leyes que “restrinjan la libertad de imprenta, o establezcan sobre ella la jurisdicción federal”. Esto garantiza la libertad de expresión, pero no el concurso o connivencia de los periodistas para “organizar” el debate. Que por contario debería ser irrestrictamente libre y desorganizado, y en múltiples foros y en todos los niveles de comunicación. Por otro lado, la Constitución establece que “el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de este, comete delito de sedición”.
De esa manera estimado Pepe, Ud. estaría confesando lo que sería una especie de “golpe de estado periodístico” ejercido desde siempre. O al menos desde hace mucho tiempo, al arrogarse la organización de los debates y deliberaciones del pueblo, por sobre sus representantes y autoridades. Una especie de sedición periodística, que igual que los golpes militares, habría copado o pretendido copar el poder que reside en el pueblo. El que se afianza en la libre, irrestricta, desorganizada y para nada “organizada”, circulación de las ideas y las noticias, y de las opiniones libremente asumidas en bases a ellas.
Se trata indudablemente de un inusitado desborde de poder por parte del grupo CLARIN, que en vez de organizar las noticias en su diario o en sus medios, pretende en última medida organizar el debate en la sociedad. Y quizás esta actitud soberbia por parte de CLARIN, en algo tan esencial e intangible que viene a ser la base de la democracia moderna, sea la explicación de la inexplicable debacle en que se hundió Argentina en los últimos treinta y cinco años. A la par que el grupo CLARIN construía su imperio sobre la opinión pública argentina y se erigía como un emporio comercial multinacional.
Resulta evidente que una democracia con un debate “organizado” por parte de quienes no deben hacerlo; en el que se han escamoteado los contenidos que a ella más le interesan, como los enumerados al principio de esta carta, sólo puede ser una democracia fracasada. Como parece ser actualmente en Argentina.
Si esto fuera así, más allá del vulgar reclamo ¡Qué te pasa CLARIN, estás nervioso! de Néstor Kirchner, los argentinos parafraseando la poesía de León Felipe dedicada a Inglaterra, deberíamos decir: ¡Maldito seas CLARIN! “vieja zorra avarienta, que tiene parada la historia de Argentina hace más de tres décadas, y encadenado a Don Quijote.. ¡Vieja zorra avarienta, has escondido, soterrada en el corral, la llave milagrosa que abre la puerta diamantina de la Historia.... ¡No sabes nada! ¡No entiendes nada y te metes en todas las casas a cerrar las ventanas y cegar la luz de las estrellas!-… Tu imperio es sólo una torre artificiosa de ambiciones encadenadas, que se las llevará el viento, como las cuentas vencidas de un avaro monstruoso”.
El contrapoder balanceado por el peso de los avisos en CLARIN
En defensa del desmesurado “componente comercial” de CLARIN, Ud. expresa en su nota que “no hay periodismo sin empresas que potencien nuestras voces y les den un sentido en la vida social”. Pone así estimado Pepe a la prensa bajo la subordinación de la empresa. Palabras que suenan parecido, pero tienen raíces totalmente distintas. La primera viene del catalán “premsa”, que es la máquina de imprimir. Y la segunda viene del latín “prensa” que es la acción de coger, prender, agarrar algo. Y emprender es tratar de lograr o conquistar eso. Este componente es el que parece haber primado y extraviado al grupo CLARIN de la mano del contador Héctor Magneto, que de periodista no tiene nada. Por eso ha subordinado la “prensa” -que es un componente esencial de la democracia- para ponerla al servicio de la “empresa”.
Como justificativo para sostener este extravío, Ud. expresa estimado Pepe, que “la independencia de un medio sólo debe ser medida con relación al poder mismo. Un periodista o un medio son independientes cuando no dependen de los dineros y los favores oficiales.” Y a la par destaca la superioridad de esto: “La diferencia es que los medios oficialistas, cada vez más numerosos en la Argentina, sean públicos o de empresarios amigos, tienden por la propia dinámica del poder a la propaganda y no al periodismo”.
Comparto plenamente esta crítica, dado que el periodismo que se practica actualmente desde el oficialismo o a favor de este, no tiene nada de periodismo. Más bien parece “agitpro” “agitación y propaganda” propia de los estados comunistas y de muy baja calidad. No han aprendido los códigos de la manipulación moderna de origen anglosajón, que practican muy bien CLARIN y LA NACION, de disfrazar la opinión con información. Y no a la inversa, como hacen torpemente los medios oficialistas, autodesmereciéndose y quitándole credibilidad a lo que realizan. No llegando por ende sus posturas, más allá que al círculo de sus simpatizantes.
Ahora bien estimado Pepe, si uno le pregunta a un periodista conocido, el porque los medios no dicen nada del choreo actual de los bancos con las tarjetas o el que perpetraron en el 2001 o el que suelen hacer con los canjes de deuda, la respuesta que uno obtiene “es el peso de los avisos”. Y lo mismo respecto cualquier otro tema del Big Business. Ya sea que se trate del petróleo, la gran minería, los servicios públicos, las obras publicas, etcétera, etcétera, etcétera. Y lo mismo pasa en relación a los gobiernos municipales, provinciales, o nacionales, salvo la actual situación. Siempre se obtiene la misma respuesta “es el peso de los avisos”. Que se ve que son los pesos pesados, o lo que más pesan en la comunicación.
Esto se aprecia particularmente en los programas de información de TN y de otros canales, donde en la listas de “empresas que apoyan a este programa” se destacan las empresas cuyos negocios tienen una alta exposición pública. Como las concesionarias de servicios públicos u otro tipo de concesiones, o están sujetas al contralor público como bancos, farmacéuticas, aseguradoras, etcétera. Las que con sus avisos a cambio de un tolerante silencio, en la práctica pagan un soborno al periodismo, para mantener o aumentar sus notables ganancias. O al menos para que la concreción de ellas no se vea dificultada por algún escandalete público.
Paradojalmente así, tanto los medios oficialistas, como los privados como CLARIN, parecen cortados por la misma tijera. Unos hacen propaganda y los otros dejan el quehacer periodístico, o la hacen de determinada manera, también por la propaganda. Poca diferencia parece haber entre unos y otros. Todos bailan al compás de la propaganda. Que es lo mismo que bailar por la plata, como lo hace el mono.
El contexto de las noticias y las fuentes anónimas de CLARIN
Para finalizar le comento un par de tópicos adicionales, que surgen de la lectura de su nota conmemorativa del día del periodista.
El primero es la referida al contexto de la información, que es una de las funciones del periodismo. Al respecto estimado Pepe, últimamente he leído reportajes muy respetuosos al ex secretario de Finanzas Daniel Marx. Y CLARIN no contextualizaba en ellos, que este personaje fue uno de los responsables del desastroso corralito. Que está citado a juicio penal oral y público por peculado y administración fraudulenta con motivo del megacanje. Que además tiene abierta otra causa penal por enriquecimiento ilícito. Y que por otra lado, en una muestra de dudosa lealtad hacia los intereses del país, tras ser representante financiero de Argentina, paso a ser socio de los banqueros ante quien nos representaba. Esa contextualización del personaje creo que interesaría mucho a los lectores de CLARIN, pero ella no aparece para nada en sus páginas.
Y de estos ejemplos hay para hacer dulce. Mario Blejer es tratado con la misma ceremonia y respeto que Marx, al que incluso el grupo presenta como un futuro ministro de Economía. Pero de él no dice que fue uno de los responsables del corralito, y que bajo sus narices como director del Banco Central se fugaron los últimos diez mil millones que el FMI le prestó a dicho banco en el 2001. Y que las auditorias externas de este le rechazaron el balance correspondiente a ese año, por las gravísimas anomalías que presentaba, con las que se procuraba ocultar el vaciamiento del sistema financiero que se había perpetrado.
Lo mismo se puede decir de José Luis Machinea, destacado columnista de ese diario. Respecto el cual se omite decir que fue Gerente del Banco Central durante el Proceso Militar, presidente del mismo con Alfonsín, ministro de Economía con De la Rua, y todas sus gestiones acabaron en un desastre. Algo parecido sucede con su socio Miguel Bein. Y también con la actual ministra Débora Giorgi, quién en el año 2000 como secretaria de Energía permitió la libre exportación de gas natural. Y actualmente hay que importarlo con barcos metaneros y regasificadores a un precio treinta veces superior. Y esta ausencia de contextos verdaderos cuando se trata de determinados personajes y asuntos, también tiene muchos etcétera, etcétera, etcétera.
En todos los países serios quienes han tenido un rotundo fracaso en su gestión, o se suicidan dignamente o se hunden en el olvido. Pero en Argentina por contrario, en vez de ello, se reciclan y vuelven ha aparecer con la caripela lavada, gracias a la “organización” del debate por parte del grupo CLARIN y el periodismo que se dice serio. De esa manera, en lo que parece el eterno retorno de los muertos vivos, determinados personajes como Cavallo, Llach, y otros tantos etcetera han estado incidiendo insidiosamente en los destinos del país a lo largo de treinta años, dejando una estela de desastres a su paso, que ni el grupo CLARIN ni LA NACION parecen haber advertido.
En consecuencia las contextualizaciones por parte de CLARIN y LA NACION referidas a determinadas cuestiones y personajes, se parecen a esos decorados truchos de estudios fotográficos, donde el interesado pone la cara, y el decorado le hace lucir un cuerpo musculoso. O disfrutar de un paisaje paradisíaco, que en realidad es sólo cartón pintado.
El último punto al que me voy a referir para no abusar de su paciencia, es al escandalete que armó el grupo, por el afiche anónimo que apareció en las calles de Buenos Aires, donde figuraban los rostros de periodistas estrellas del grupo y del diario La NACION. Al respecto Ud. expresa: “el Gobierno suprimió los delitos de calumnias e injurias, una innovación que debió ser para ampliar la libertad de expresión, pero resulta claro que los ha reemplazado por el velado y artero ataque de patotas, la proliferación de afiches anónimos, pasquines de financiamiento sospechoso y el ejercicio cotidiano de una violencia verbal en los palcos y actos oficiales.”
Del texto y subtexto de ese párrafo surge estimado Pepe, que la libertad de expresión e incluso el derecho al escrache (término que es de origen periodístico) es sólo para los periodistas a sueldo. Lo que es compatible con la visión elitista y monopólica que tiene el grupo, según lo previamente expresado, pero incompatible con lo que dice la Constitución Nacional. Y además la acusación de “afiches anónimos” suena patética estimado Pepe, proviniendo de periodistas como van Der Koy, Blanck, Morales Sola, Pagni, etcétera, que en sus columnas para escrachar determinados temas y personajes, hacen uso y abuso del antiperiodístico Sr. Fuentes Reservadas, off de records, y trascendidos, generalmente provenientes de la embajada norteamericana. Ese reproche es ver la paja en el ojo ajeno, para no viga en el propio.
Finalmente respecto la “violencia verbal” a la que Ud. alude, basta leer las elegantes pero torvas columnas de esos mismos periodistas, y las editoriales de su diario y de LA NACION, para apreciar que la única diferencia respecto la proveniente de los palcos oficiales, es que los primeros tienen oficio con la palabra, y cultivan una elegante prosa sarcástica y los otro no. Unos practican una insidiosa violencia verbal de índole femenina, llena de implicitaciones y connotaciones. Y los otros son toscos golpeadores masculinos, que apelan a las denotaciones y denostaciones, y reaccionan de esa manera, porque no saben hacerlo de otra forma.
Conclusión
Raúl Alfonsín, el hijo del ex presidente, acusó al actual gobierno de padecer el síndrome de Korsakoff, una psicosis amnésica confabulatoria en la que se pierde la memoria y se la sustituye por una fabulación. O sea, por una versión que nada tiene que ver con lo que realmente sucedió. Pero me parece estimado Pepe, que este síndrome también aqueja severamente al grupo CLARIN y a la versión que hace Ud. respecto el periodismo que el grupo practica.
El historiador Paul Kennedy en su libro “Auge y caída de las grandes potencias”, atribuye la caída de estas a su crecimiento desmesurado, como un árbol que extiende sus ramas y alza su copa, a un punto que el tronco no puede soportarlo. Y por eso colapsa estrepitosamente. Esa parece ser la actual situación del grupo CLARIN. Su CEO Héctor Magneto incurrió en el pecado de exagerar su dimensión y poderío, forzando así la aparición de Némesis, la diosa griega que castiga las desmesuras y las exageraciones.
Con la debida compasión y respecto que se merece en cuanto a su intimidad Héctor Magneto, me arriesgo a decir que el cáncer que ha afectado penosamente su laringe y cuerdas vocales, por el que ha perdido su voz parece ser una somatización de eso. Teorías psicológicas y medicinales cada vez más extendidas, afirman que las enfermedades son una metáfora de los conflictos psíquicos y los disturbios del alma. En su afán de hacer grande al grupo CLARIN, de cualquier manera y por cualquier medio, Héctor Magneto abuso de la poderosa voz comunicacional que tenía en sus manos. Y ahora parecería que la inversa, ello se ha somatizado duramente en su cuerpo, forzándolo al silencio. Mis pesares por esta situación, y mi deseo de una pronta recuperación para él.
Pero no puedo dejar de expresar que el grupo CLARIN comandado por Héctor Magneto, conforme la ley del karma, está ahora sólo cosechando lo que sembró. Y en este sentido su adversario Néstor Kirchner, como el bárbaro Atila se ha convertido en el azote de Dios. Que viene inexorablemente a imponer el castigo del destino o de los dioses. Más allá de que su finalidad no es que florezcan mil flores comunicativas, sino sólo suplantar a Héctor en el sillón del dictador.
21/06/2010
Recomendar esta nota¡Felicitaciones Javier!.Clara y objetiva su nota. Nos deleita a los ciudadanos (digo ciudadano y omito decir "gente" o tinelizados) leer e interpretar la misma, nos ubica en un dicho de un "estadista de todos los tiempos": ¡la única realidad es la verdad!. Aclaro, nada tengo que ver con Osvaldo Pepe.
esta bien, pero la frase que decía el general es al revés "la unica verdad es la realidad" y en realidad la frase es de aristoteles.
M.M.: me parece que don pepe al expresar "la única realidad es la verdad" al ser la presenta una nota de absoluta realidad y para colmo de males es verdadera. El "viejo" tiene aires cínicos.
Tarjeta de control de barras bravas
Indignación, transporte público y las enseñanzas de Sthépane Hessel
En el reino del Ramón, un botón sirve de muestra

El municipio insiste en provincializar el Hospital del Sur. Intervención, robo y asamblea en el centro vecinal de Villa El Libertador. ¿Por qué la Caja de Jubilaciones es deficitaria? responde un especialista. Un club busca recuperar el nombre que la dictadura censuró. Un muro de tierra separa un asentamiento de un barrio cerrado. Un experto indica cómo deben proceder los trabajadores comunitarios en salud. El problema de la vivienda en la ciudad. Y más: ingrese y descargue La Décima de mayo 2012.