
Juan Ángel Guevara (San Francisco)
Es cierto que la falta de inversión en energía y de infraestructura suficiente, ocasionan la baja de energía eléctrica, los cortes en el suministro, la insuficiencia de agua en determinados barrios periféricos, inundaciones y sobresaturación de la red cloacal y presencia de lixiviados en la vía pública, como así también la necesidad de bolcamiento de líquidos cloacales fuera de la ciudad con graves consecuencias de contaminación.
Pero también es cierto que la existencia de nuevas edificaciones sin control y un adecuado Plan Director Urbano, agravar aún más esta situación.
Hoy el Código de Edificación permite la construcción de casas y torres de edificios en terrenos donde antes había una casa y casas donde antes había lotes libres en la ciudad, pero sin orden y planificación.
Todo lo que se construye está permitido. El Código debe especificar donde se puede y no, como así también dónde y qué sector es apto para construir.
Es importante que las calles estén pobladas de andamios y albañiles. Por supuesto que nos pone contentos a todos ver las calles pobladas de andamios y albañiles y para el sector de la construcción pleno empleo, como también de disfrutar de una ciudad creciente y pujante con mucha posibilidad de inversión inmobiliaria y rotación de capitales derivados a otros sectores de la ciudad mejorando el caudal comercial y la generación de empleo.
Ya se sabe que la infraestructura de la ciudad está en estado crítico.
La pregunta que surge es: ¿puede la infraestructura de la Ciudad de San Francisco resistir semejante crecimiento inmobiliario sin control? Ingenieros, arquitectos, funcionarios y urbanistas, a pedido de mi consulta, estimaron que si se mantiene este ritmo en la construcción sin una adecuada inversión para modernizar la red cloacal y pluvial, los servicios colapsarán en poco años más. Y que es imprescindible la creación de un plan director urbano y ambiental.
Seguro sería mejor, disfrutar de tal esplendor de inversión y crecimiento, sin vernos sumergidos en una infraestructura y servicios básicos insuficientes.
No estoy yo aseverando lo que suscribo, sino el hecho manifestado en el proyecto del Estado Municipal que procura que 6 mil vecinos regularicen las construcciones y ampliaciones.
A caso regularizar, no es lo mismo que disciplinar.
Entonces podemos entender que para que exista disciplina, debe existir orden. Bueno creo que es hora de imponerlo, una ciudad creciente y pujante como San Francisco se lo merece.
Imagen de Archivo.
21/10/2010
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