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Opinión

El faro de Schiaretti en la isla de Angeloz /

El faro de Schiaretti en la isla de Angeloz

"Es cierto, no estamos en España… -dice la autora de esta nota-pero cuántos motivos tenemos para estar indignados! Sólo es necesario despabilarnos y desnaturalizar la incoherencia entre las palabras y las acciones de los que ocupan el poder. El sistema es el sistema y está en todas partes. Está disfrazado de democracia, de libertad y de bienestar. Sin embargo, como lo grita a sus 93 años Stéphane Hessel, autor de Indígnate! – el pequeño libro de 30 páginas que es best seller mundial- asistimos a “tiempos donde aparentemente todo marcha bien, mientras que en realidad la cosa se cae a pedazos. Y esta contradicción debe ser resistida desde la indignación”.

Consuelo Cabral.

En pleno año electoral pareciera que Córdoba está participando del Concurso Fashion Emergency. Obras por aquí, obras por allá. Una tijerita cortando cintas más acá. Máquinas trabajando sin parar. Nunca vi a Córdoba tan pujante y llena de sueños de cemento como en los últimos tres meses.
El último de los sueños que concretaron estos locos lindos en plena campaña electoral, es acaso el más simbólico y contradictorio de todos. Es decir, se habla de crisis energética, se prohíbe la venta de bombitas incandescentes, Epec decide aumentar la tarifa un 22%, se traen generadores eléctricos… y en la provincia más mediterránea de toda Argentina, se inaugura un faro. Un faro de 102 metros de altura que el día de su inauguración encandiló  de tal manera a los profesionales de la comunicación presentes, que ninguno se acordó de preguntar cuánta energía hará falta para mantenerlo encendido. O si además de cocheras subterráneas, habrá que comenzar a pensar en construir un puerto en la Cañada.  O si tienen pensado convertirnos en potencia marítima. O si este experimento babelístico es un homenaje encubierto a Marcelo Falo. O si… bueno, todo puede ser en la Córdoba, corazón de mi país.
Y a juzgar por el tratamiento de las noticias al otro día de inaugurado el Falo, los profesionales de la comunicación tampoco se acordaron que a esa misma hora, y por primera vez en la historia de Córdoba, las mujeres que integran la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar), estaban reunidas en la Plaza de la Intendencia para celebrar el Día Internacional de la Trabajadora Sexual. Y para reclamar por sus derechos, y por la compañera Sandra Cabrera asesinada de un balazo en la nuca en el 2007, y porque el trabajo sexual no es lo mismo que la trata de personas, y porque los prostíbulos prohibidos hace 70 años siguen funcionando en la clandestinidad y es esta clandestinidad, junto con la complicidad de la policía, la que permite que existan mujeres trabajando contra su voluntad.

No sé como habrá estado el Parque Sarmiento, pero la Plaza de la Intendencia era una fiesta. Los Cocineros hicieron estallar el bailongo. Hasta hubo trencito y ronda loca.  Cuando terminaron de tocar, Eugenia Aravena, presidenta de Ammar, junto a cuatro compañeras más, se subieron al escenario dándole la espalda a la Municipalidad. Eugenia terminó cada uno de sus reclamos con la palabra CARAJO! La cosa se sintió bastante bien y gracias a la inauguración del faro hubo fuegos artificiales de prestado. Una chica que estaba abajo del escenario comenzó como a llorar. Me dijo “no sabés lo que tuvimos que trabajar para poder estar hoy acá. Anoche nos llamaron de la Municipalidad diciendo que alguien nos había robado el escenario. Después, mágicamente, apareció. Hijos de puta… ¿Quién va querer robarse unas maderas?”.

“Será un símbolo de los cordobeses, como lo son el Monumento a la Bandera para los rosarinos y el Obelisco para los porteños”, parece que dijo Schiaretti meses antes de cortar las cintas. Ustedes sabrán disculparme, pero a mí esos 100 metros de cemento sólo me remiten a Marcelo Falo. No puedo pensar en ellos más que como el Monumento a la Política Ñoqui y Choripan Cordobesa. No me malinterpreten. No estoy diciendo que el Faro del Bicentenario sea una obra poco atractiva. Tampoco niego su potencial como llamador turístico. Y es más, seguramente algún día trepe sus 480 escalones para mirar a esta preciosura que es Córdoba,  como la miran Ellos: desde arriba y desde afuera, como se mira a las maquetas.  Esas que hacíamos en tercer grado, con las calles de polenta y las copas de los árboles de goma espuma y los autos de juguete y los hombres de cartón.
Y para ir cerrando, los dejo con el recuerdo de aquel hombre de anteojos de marco grueso y negro, y al que de vez en cuando le gustaba meter un poquito la mano en la lata. Ese señor que llegó a la gobernación con el pelo negro y se fue con el pelo blanco. Ese hombre que gritaba a los cuatro vientos que Córdoba era una isla.

Han pasado varios años, pero me lo imagino al Pocho radiante, asomándose a su balcón y mirando la luz del faro y pensando que al fin y al cabo no estaba tan equivocado con ese tema de la isla. Que si Schiaretti hizo un faro en una ciudad sin mar, será porque todavía hay políticos que ven las cosas como son.

Imagen: el-periodico.com.ar

7/6/2011


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norma

Para comenzar sugiero buscar en el diccionario la palabra faro para saber que puede haber faro sin mar. Pero ese no es el tema principal. Aquí hay gente que se molesta con las obras del gobierno se llamen parques o faros. Suponiendo que el gobierno haga propaganda con obras, me parece mucho mejor que mostrar las manos y decir que están limpias como hacía el Pocho, mientras se hacía dueño de todo Córdoba. Se opusieron al tren bala que hoy lo tienen muchos países americanos, tan solo porque alguien opininaba que era mejor otra cosa. Y así seguimos los cordobeses llevando la mochila de la mala onda.Y yo me pregunto: ¿Por qué no nos alegramos de que por el motivo que sea Córdoba va alcanzando el nivel que había perdido y se está haciendo linda como debería haber sido siempre?¿Por qué no exigimos que "además" hagan otras obras que sean tan necesarias como estas? Por qué no queremos esta y las otras obras que pudiéramos pretender sin reemplazar una con la otra? ¿No será que la oposición se cuelga de las obras para hacer su política contraria?¿No será que el tema del choreo ya está viejo como el mate con bombilla? ¿Recuerdan cuando la Costanera de Mestre? Un choreo que hoy descongestiona el tránsito. la obra del hombre urbano, otro choreo que hoy nos sirve y mucho. Cordobeses hagan política con propuestas y dejen tranquilas a las obras.



Luis Federico

Consuelo Cabral: tu texto es brillante!!! Pero te has olvidado (estás perdonada) de la Rambla de la avenida Irigoyen (según Diccionario RAE: 5. f. Arg. y Ur. Avenida que bordea la costa de un lago, un río o el mar.)



Consuelo

Norma: De ninguna manera coincido con usted en que el Faro sea algo necesario. Es lo mismo que no tener baño y comprar un LCD 42 pulgadas. Luis: gracias, lo voy a tener en cuenta para mis futuras indignaciones. Ja. Y ya que estamos los invito a pasar por mis blocs: www.eljalabirosado.blogspot.com y www.elladooscurodeljalabi.blogspot.com Saludos a ambos y gracias por los comentarios.



Martín Menditto

hay cosas que quedaron muy lindas, en las que se gastaron fortunas y yo me sigo preguntando ¿para que? tal el caso del museo ferreyra, o el buen pastor, que nunca se supo cuanto se gasto. son lindos nadie lo discute pero ¿son prioridad sobre las escuelas con paredes electrificadas como la de yacanto u hospitales con goteras?



norma

Consuelo y Martín: lo que quise decir es que al gobierno no le falta para lo necesario, si no lo hace es porque no quiere y no lo hará´si no se lo exigimos. Exijamos lo necesario y disfrutemos de lo estético y artístico.¡Que todo lo merecemos! ¿ O no ? Aparte la letra Y es más linda y productiva que la O ¿No es así amigos?



Pepe el Viejo

Y los miles de baños públicos que la ciudad necesita?. Entonces no queda otra solución que ir al faro de la isla radical y llenarla con estos sanos productos humanos!!!. Pero la gente es hipócrita!. De las necesidades primarias, miramos para otro lado.



Martín Menditto

algun d{ia quizas quede abandonado, como lo estuvo otro gran monumento al gasto innecesario como lo fue el foro de la democracia.



Pepe el Viejo

Baños faltan?. Si el parque sarmiento y la ciudad universitaria es abierto al público! y el nuevo faro es el mejor árbolito para tal fin.



Ulrich Kramer

La Isla de la Fantasía CAPITULO 1 A mediados de la última década del siglo pasado, la Isla de la Fantasía estaba ubicada en medio del mar Menemis. Reinaba en ella, en ese entonces, Angelo, un caballero de jopo, lentes cuadrados de carey y traje cruzado a rayas. El mismo era especialista en las palabras esdrújulas, que escribía con su lápiz rojo. Su palabra favorita era “informática”. Estaba decidido a colgar a la isla aunque sea “en el último vagón del tren de la modernidad”. Estaba furibundo si porque no había podido cumplir con todo lo que había prometido, que eran obras impresionantes y esdrújulas como ser: la radicación en el noroeste de la fábrica de motocicletas y automóviles japonesa Jonda, la creación el Polo informático de Sinponete, la planta de Manganeso Cobalto, y otras más que iban a convertir a la Isla en “la California Argentina”, como había dicho en un conocido programa televiso de la época. Pero lo que más le preocupaba era que no había podido privatizar nada. Todo el mundo privatizaba, privatizaba y él no había privatizado nada todavía. Mejor dicho, lo único que había privatizado era el zoológico. Entonces consultó con el Fiscal de Estado, Radicovich, el Ministro de Economía, Camionciatti, el Ministro de Obras Públicas Nivel Lungo, y un legislador que hacia los trabajos sucios, llamado Mentira de Alende. -Algo tengo que privatizar antes que me vaya, dijo Angelo a todos. -Podemos privatizar el subsuelo… -No pero si no hay nada debajo. -Privaticemos el cielo del Reino. -No, eso lo maneja Kamarata, tengo un arreglo con él, dijo Angelo. -Entonces privaticemos el agua, dijo Mentira de Alende, y agregó: -”Yo conozco a cierta gente, vinculada a la mafia francesa y alguna empresita de aquí, como Deltic, y algo podemos hacer….”. -Bueno pongamos en marcha… pero hagamos todo rápido y direccionado…no quiero dilaciones, y para nosotros el 30 por ciento de comisión, como siempre no es cuestión, ordenó Angelo. Así las cosas, el Rey se puso más contento. “Con esto voy a pasar a la historia”, se dijo para sí. De modo tal que dispusieron todo para entregarle el Agua a una empresilla del Reino de Francia. Pero chocaron con que la misma no tenía experiencia en el tratamiento de aguas eutróficas, es decir contaminadas con material fecal, que producían algas de color verde y un olor a gamexane en el Lago San Rique, principal lago de donde se extraía el agua de la ciudad capital del Reino. Había informes relevantes de organismos especializados, que daban cuenta de esa gran contaminación, tanto de materia fecal, producto de que no existen plantas de tratamiento de líquidos cloacales en las ciudades que circundan al Lago ni tampoco en las localizadas sobre los efluentes del mismo. Pero los mismos permanecían en total secreto, porque eso perjudicaba el turismo, industria sin humo del cual vivía prácticamente la isla, ya que estaba totalmente endeudada, por créditos externos que sacaban para poder abonar los sueldos de sus vasallos. -“Hacer eso sale mucho dinero. Haremos como que no existe. Y con respeto a lo otro, ocultaremos todo”, ordenó nuevamente Angelo.



UJlrich Kramer

CAPITULO 2 Así las cosas, empezaron los trámites para entregarle el agua a la francesita Lionesse des Capri y otras empresas amigas de aquí. Eso dejaba afuera a una conocida empresa amiga íntima local, que tenía interés en participar, lo que motivara que la misma impugnara los trámites burocráticos. El Reinol que se caracterizaba por la existencia virtual de los tres poderes. A todo esto habíase cambiado de Rey.Ahora reinaba uno gordito llamado Ramsés Mestrin, el Déspota. Ya que Angelo, debió huir precipitadamente en razón que los súbditos se rebelaron, porque no cobraron sus sueldos durante cinco meses . Las gentes salió a la calle y le quemo su casa. Aquél tenía como Ministro de Gobierno a Aduag, el Milico, quién había nombrado como Jefe de Policía a conocidos torturadores y represores de la anterior dictadura militar. El nuevo Rey, Ramses Mestrin, El Déspota, ya tenía arreglado el tema con la empresa francesa. “El agua ha de ser francesa o no ha de ser nada”, dijo. Y así fue como el agua del Reino, pasó a ser propiedad de esa empresa, la que no cumplió con ninguna de las condiciones impuestas en el contrato. Principalmente la de hacer innovaciones tecnológicas. Por eso el agua del Reino está totalmente contaminada no solo con materia fecal, sino con metales pesados, a raíz de la práctica de la motonáutica en dicho lago. -“Eso no se dice, de eso no se habla, porque afecta el turismo”, dicen. Todo ello fue totalmente ocultado por los sucesivos Reyesuelos que gobernaron el Reino de la Isla de la Fantasía, ya sea Delasotano y Schioretti. Este último hasta se dio el lujo de inaugurar un Faro para dicha isla. De más está decir que la Isla de la Fantasía se hundió en medio de un mar de papelitos cuasimonedas multicolores de los más diversos tipos, tamaños y formas, lo que fue un gran negocio para algunos, entre ellos Ramsés Mestrin, El Déspota, y el conocido hipermercadista Don Blugatti, que hicieron una buena diferencia con los intereses de dichos bonos. Delasotana también hizo uso y abuso de esos bonos, los que se imprimieron en un país limítrofe, a través de su esposa Olguin. Mientras tanto le decían a la gente, “bono, bonono cobrai má”… Pero esta es otra historia.




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