
Melisa Isaia (Villa María)
En la actualidad, tenemos varias opiniones enfrentadas entre profesores, padres y alumnos en cuanto a la educación. Uno de los temas planteados es qué se estudia en los colegios y cómo se debería estudiar, ya que cada comienzo de año se repite con una noticia de bochazo masivo en diferentes lugares del país debido, según los alumnos, al bajo nivel de enseñanza que han tenido en el secundario. Además, se culpa a los mismos porque no saben organizarse a la hora de estudiar (es decir, no saben cómo deben estudiar)
Se opina que el problema básico de la educación es el bajo presupuesto que se le destina. Luego le sigue lo que se debe enseñar. Pero, a la vez, no importa si el alumno aprende o no, y esto se debe (desde hace tiempo) al descenso que sufrió el sistema educativo para retener a los alumnos en el colegio, lo que a su vez trae como consecuencia que los chicos sepan cada vez menos y por ende que los docentes enseñen lo justo y necesario.
También hay que recordar que en los años 90 se dio la idea de estudiar lo que fuese útil, pero no se tuvo en cuenta que lo útil es lo general.
A medida que pasa el tiempo, parece importante incorporar conocimientos históricos para no volver a cometer los mismos errores y para entender lo que nos pasa.
Según los docentes, se hace difícil abordar la historia reciente porque se mezcla con su punto de vista. La opinión de los padres es que los estudiantes no pueden relacionar las cosas porque los educadores no enseñan ni señalan el contexto en que las mismas suceden. Los últimos hacen oídos sordos a lo expuesto anteriormente y responden que los alumnos no le prestan atención a lo que se enseña en el colegio y esto se debe a la gran influencia tecnológica (televisión, Internet, entre otras).
Todos sabemos que gran parte de los alumnos bajan temas solicitados para hacer los trabajos prácticos de Internet y ni siquiera los leen; presentan las hojas de esa manera y listo. Es por eso que a los profesores se les hace muy difícil remar contra la corriente y, por ende, le piden a los padres y demás personas que no lo juzguen por cómo dictan sus clases y los temas expuestos en las mismas, sino que les brinden mayor comprensión para que día a día la educación nacional avance en temas que influyan favorablemente en la cultura general que cada persona debe tener.
Un ejemplo sobre el desinterés educacional que se puede mencionar, fue el que ocurrió en 1999 en la provincia de Corrientes cuando se dictaron solamente 55 días de clase (de los 180 días obligatorios) sin llegar a conocer el temario anual. La reacción de los padres fue quedarse de brazos cruzados (no se rebelaron porque los maestros habían aprobado que sus hijos hicieran el próximo año escolar sin tener que repetir el que habían cursado pobremente)
Con respecto a cómo se debería estudiar, lo importante es el recurso que el docente le otorga para que pueda defenderse de los problemas que se presentan en la vida cotidiana. De este modo los alumnos aprenderán a decidir a dónde quieren ir y qué hacer (es decir, que se debe orientar al alumno a elegir su futuro)
El gran debate surge cuando se opina que "...hoy ya nadie valora el aprendizaje enciclopedista, memorista sino que estudian para aprobar la materia en el momento...". Según los alumnos, algunos estudian relacionando todos los temas (no de memoria) para saber realmente, en cambio otros estudian para aprobar en el momento y listo, y quedan aquellos que ni siquiera estudian ya que recurren al famoso machete.
No hay un sólo método para estudiar que sirva para todos los alumnos por igual, sino que cada uno elige su propio método dependiendo del valor que le dé al saber.
Como conclusión se podría decir que todos le reclaman algo nuevo a la educación del siglo XXI, pero solamente los dirigentes podrían lograr cambios, en cuanto a temas educativos y el modo de enseñanza.
En cuanto a los alumnos, en todos los lugares están aquellos que estudian realmente para saber (son estudiantes preocupados por cambiar el mundo y piensan que cultivando su mente con verdadero estudio pueden llegar a lograrlo) y están aquellos que molestan, que solamente prestan atención a lo que (según ellos) es lo más importante. Las consecuencias para estos alumnos son los Bochazos Masivos Universitarios, y la culpa, según éstos, es de los profesores o del colegio que no impartió una buena enseñanza, pero si cada uno desempeña el papel que le toca, los estudiantes sabrían que la falla no está en el colegio ni en los profesores sino en ellos mismos por no haber prestado atención a lo que es realmente importante: "La educación en todo su conjunto", y no a lo que ellos consideran importante: "La materia que les gusta" (solamente)
17/1/09
Recomendar esta notaCORDOBA, 18 DE ENERO DE 2008. Que nivel el de nuestra Educación, no? me pregunto. Será mejor el anterior sistema educativo o el del presente. Muchas muchas preguntas. Vocación, una búsqueda como salida laboral, es que me dijeron algunos. Pero el habitante común piensa, aquellos que pasaron por la anterior es la mejor. Deserción escolar es la otra pregunta y tantas otras. Pero mi opinión es que retrocedimos en formación cultural, intelectural, protagonismo, etc. Cierro, ¿quiénes son aquellos que nos llevaron a esta situación? Ismael Cativa - Villa El Libertador.
Como estudiante universitario y como adolescente debo decir que la frase acuñada por los profesores de "EL cambio es de arriba" me parece completamente mediocre, una forma de no asumir alguna responsabilidad para con sus alumnos. Al fin y al cabo, durante más de 8 horas es su responsabilidad educar a los chicos en alguna materia. Es importante como profesor saber motivar a los chicos con una materia, y si es imposible, simplemente evitar que sean molestos. Ser docente no implica sentarse a leer un libro ni mucho menos recitarlo, es cultivar una mente. Y para hacerlo es necesario conocerla. Si le preguntamos . la mayoría de los docentes no conoce a sus alumnos y ni le interesa. Y los que lo hacen pueden demostrar la efectividad de ello y cómo se relaciona de forma directa con su educación. Yo, por ejemplo, siempre adoré literatura y mis profesores siempre me motivaron a escribir y leer, me recomendaban libros y encargan tareas más o menos contemporáneas. Y me encantaba. Sigo pensando que con la instrucción adecuada se puede llegar a aceptar casi todas las materias del colegio. Me acuerdo cuando las matemáticas eran divertidas, me interesaban y no tenía siquiera una idea vaga de su amplitud. No creo que el problema sea un desgano de una zona particular, sino del conjunto. Se perdieron las ganas de cambiar, de transformar, de conocer. La generación Internet le ofreció rápidas respuestas a los alumnos, y a la misma velocidad más preguntas a los docentes que no tuvieron la preocupación de actualizarse. Muchos aún mantienen la idea de que lo único importante en el colegio es aprobar, como bien se dijo. Se olvidan de debatir, de analizar. Y eso es algo que en el aula no se zafa con Internet. Se olvidan de leer y de escribir, y llegan a la universidad como algunos de los que fueron mis compañeros.. Con una incapacidad extrema de hablar en públicos grandes, leer correctamente y expresarse de una forma por lo menos coherente. La excusa de Internet es una excusa hecha, a mi parecer, para poner una barrera en contra de un mayor esfuerzo. Cierto es que los docentes pasan horas corrigiendo y muchos necesitan más de un puesto para poder sobrevivir (Ni mencionemos vivir propiamente dicho) y el tiempo se les escapa completamente de las manos. Pero no creo que sea imposible, muchos menos difícil. No soy docente, así que ignoro esa parte. Hablo como alumno al que le gusta recibir críticas de su profesor, esperando aprender algo e humildemente reconocer mis errores (Que gracias a dios tengo, sino sería aburrido) y mejorarlos. Pienso que el principal problema de la educación argentina es que nos olvidamos de pensar y criticar. Que nos olvidamos de imaginar y hacer. Agraciadamente es un camino del que se puede volver aún.
Excelente comentario Matías,no hay palabra más acertada que la tuya que estas inmerso en esta problemática.Coincido totalmente con vos, ya que lo viví con mi hija en el secundario.PENSAR Y CRITICAR a veces son malas palabras.
La pregunta en cuestión es si la educación en general (Alumnos, docentes y dirigentes) están dispuestos a re-organizar la educación en torno al pensamiento, la acción y la reflexión. No creo que muchos docentes miren con agrado el tener que re-educarse (La soberbia en muchos es bastante como para negar una forma revolucionaria de educar) para enseñar. Y habría una distancia grande entre los que aplican este método y los que no lo disfrutaron del todo. Sería bastante bueno en ese caso aplicar el sistema chileno por un tiempo, para salvar a diferencia: Hacer un examen nivelatorio por igual para todo los estudiantes con un sistema de puntaje. O algo similar, un poco más cercano a nuestra cultura XD Perdón, me fui de lo que quería decir...Responderle a Ismael y su pregunta final: Creo que no es "alguien" que nos trajo a esta situación, sino que todos en conjunto acordaron cagarle la vida a las generaciones siguientes :D Deberíamos sacarnos esa maldita costumbre argentina de culpar siempre a un tercero y lavarse las manos.
Meli, este fue el mejor articulo leido sobre educacion. Te felicito.
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