
Román Ballesteros.
A partir de la lectura de esta página en la que muchos comentarios han expresado valiosos aportes sobre la anterior nota, es posible volver a observar y analizar que los días y meses pasan sin que se modifiquen la realidad y los hechos que nos ocurren, al igual que las causas y los efectos de nuestros enfrentamientos (¿casuales?) a propósito de la presente crisis del campo.
Parece que el tiempo es una alhaja dorada que se nos ha regalado alegremente a los argentinos (desde arriba hacia abajo). Me parece pues oportuno analizar la trayectoria de esta realidad de estos días, para que saquemos mejores conclusiones que nos enseñen a madurar antes de lo peor.
1. No funcionan las instituciones de la Nación. El Ministerio de Economía juega un rol lamentable en este tiempo, sin llegar a un acuerdo con las fuerzas de la producción y otros sectores del país. Las razones económicas sobre las medidas impositivas adoptadas por el Poder Ejecutivo Nacional han sido impuestas en un mostrador. El pueblo no se lo merece.
2. El Congreso de la Nación no se define para tratar este asunto tan delicado. Su posición pública, luego de la repercusión que provocaron esas medidas en la sociedad en marzo pasado, parece como la caja negra de un Gobierno que chocó con una gran parte del sector productor primario.
3. La máxima autoridad de la Nación convocó a los responsables de las organizaciones de productores agrarios para convenir el levantamiento de medidas de presión o de reacción y no para resolver un acuerdo sobre los alcances de una medida recaudatoria (impositiva). La Constitución Nacional sigue sin ser tenida en cuenta en esto último. El territorio nacional parece más un campo de batalla que una Nación de trabajo y de progreso. Hasta hubo humo en la pampa húmeda.
4. Los productores agrarios aguardaron que el Gobierno replanteara las medidas, sin salir a las rutas, en una actitud paciente. Su posición es la misma: “no aceptar las medidas fiscalistas y recaudatorias” del Gobierno. Al fin: la acción y la reacción sigue por la misma falta de correspondencia entre Gobierno y productores (y demás trabajadores).
5. Los gobiernos provinciales miran preocupados por un federalismo más ausente. Las instituciones gubernamentales y legislativas están ante el conflicto, pero no alcanzan a superar los vericuetos políticos de sus intereses sectoriales. Siguen sin esclarecerse los fundamentos y razones verdaderas del “zarpazo impositivo”. Ya es peligroso continuar con el vacío de poder y de convocatoria imperante en la República. Ella requiere administración ante todo y no ser una barricada.
6. La sociedad espera, pero también desespera. Las fuerzas sociales (productores, el comercio, los gremios y partidos políticos, asociaciones profesionales, las ONG, etc,) se miran unos a otros, pero el vacío de ideas existe (desde arriba hacia abajo). ¿Quién declaró esta guerra en el país y por qué? La falta de alimentos y otras mercaderías es nuestro terror colectivo ahora y ya dudamos si seguimos viviendo como seres inmortales.
7. ¿El Estado y los productores piensan en el mismo país? Si abrieron el diálogo no se nota. Casi podemos imaginarnos (en vivo y en directo) como habrá sido aquella guerra civil entre Buenos Aires y los del interior, en las épocas de Rosas y los unitarios durante 40 años del siglo 19.
8. El Congreso Nacional y las Legislaturas de todo el país viven democráticamente la representación del pueblo en este asunto, pero es puramente formal.
9. El fantasma del pasado aflora cada día y aparecen banderas que no nos sirven. Esta actitud oficial es más evidente. Hay una escalada de la intolerancia política.
10. En la campaña electoral reciente la Presidenta de la Nación convocaba a la sociedad argentina y a través del Congreso de la Nación proponía en forma evidente y en conjunto un modelo de país sin exclusiones. Eso ha cambiado. ¿Hay otras prioridades? ¿qué es urgente ahora? ¿cuesta tanto debatir y decidir cómo queremos vivir con responsabilidad democrática y compromiso social?
11/5/08
Recomendar esta notaY lo que más bronca da es que no crean tan giles, que ni se inmuten para mentirnos, para inventar cifras ridículas como las del INDEC. Acá en Córdoba un tipo se paso 8 años diciendo que smbraba de escuelas la provincia y hoy resulta que en muchos lados estan destruidas, que las condiciones edilicias son penosas, o que falta de todo, vendieron inmuebles del estado y resulta que hay un montón de instituciones provinciales que no tienen lugar propio o andan rogando para que el gobierno provincial les de un lugar decentepara llevar a cabo sus actividades.
Hoy el gobierno central no encuentra el rumbo, en lugar de buscar el concenso confronta, cada vez abre más frentes de lucha creyendose fuerte y no es así. A don Hipólito le escribian los diarios, ya estaba lo suficientemente viejo y en esos tiempos si le dibujaban otra realidad en los casi exclusivos medios de comunicación de entonces, "la cosa era así". En estos momentos el riesgo país aumenta, la deuda externa sigue aumentando, los bonos y los indices de la bolsa y el merval caen, hay días que sacan hasta 300 millones de u$s de las reservas para sostener la cotización del dólar, culpan al campo de la infación, pero la siguen dibujando en valores de menos del 1 por ciento, porque deben pagar intereses de unos 20.000 millones de dólares en bonos y no es lo mismo 10 por ciento, que 30 por ciento de interés anual sobre la deuda (2.000 millones contra 6.000 millones). Con esto y si seguimos enumerando cosas, encontraremos la justificación del porqué cayó estrepitosamente la imágen positiva de la sra. presidenta. Si esto no lo ven, creo que no quieren verlo, salvo que le carguen la culpa al humo de la quemazón de las islas. ¿Comos nos explican que culpen al campo de la inflación y ellos mismos dicen que no hay infación porque deben dibujar los numeros del INDEX, para no pagarles a los tenedores de bonos lo que le tienen que pagar porque el déficit les aumenta en 4.000 millones de dólares al año?. Los que opinen distinto a mí tienen todo mi respeto, pero flaco favor les hacemos a nuestros representantes si les escribimos otros diarios de Yrigoyen.
Fernando "Pino" Solanas, cineasta, director de emblemáticas películas como "La Hora de los Hornos", "Los hijos de Martín Fierro", "Sur" ,ex diputado nacinal, militante del campo nacional y popular líder del Proyecto Sur, opositor al ex presidente Kichner, en un reportaje del año pasado, durante la campaña electoral dijo claramente"el tema de los indices del Indec no le preocupan porque estaban hechos para evitar tener que pagar millones de dólares de intereses de la deuda externa. Cada numerito del Indec le cuesta al pais millones de dólares". Con este tema del Indec me tienen harto, si se negocian convenios colectivos de trabao, si hay paritarias, y se dan aumentos salariales que van de acuerdo con la inflación real, el tema del Indec no interesa para nada, salvo los "capitales buitres".Pero la Carrio, la "Patio" Bullrich, los Macri, los Lopez Murphy hacen un escándalo porque ellos son representantes de la banca extranjera, de los intereses de "la embajada". El gran error de este gobierno, es el de tener un discurso progresista sobre todo en el tema de los derechos humanos,a nivel cultural y las relaciones internacionales, pero -este comentarista ya había anticipado- no había tocado las bases de sustentación del poder económico en Argentina. Y lo lamentable es que lo hizo en una forma inoportuna, y sin construcción de poder real, de poder popular...El capital concentrado y los medios de comunciaciòn social en manos de estos mismso sectores, llevan a esta situación. La única forma de garantizar una autentica redistribución de la riqueza nacional no es solamente con el tema salarial, sino tambien el impositivo, entre otras cosas, entre ellas la de c ontar conun Estado fuerte, con cuadros capacitados y sin atisbos de corrupción, para llevar adelante las medidas que necesariamente deberian llevarse para construir una sociedad más justa: la nacionalización de los recursos naturales, para lo cual debería nacionalizar YPF y todas las empresas privatizadas, al tiempo que refundar el IAPI y tomar las riendas del comercio exterior y otras medidas entre ellas establecer el límite de superficies de tierra que se puede tener así como prohibir la extranjerización de las mismas, y de los recursos minerales. Otra propuesta sería como se hace en Venezuela: Que sea el propio Estado quien cultive en tierras fiscales y proceda a vender al mercado interno sin la intermediación parasitaria. Porque eso de la "libre competencia", el "capitalismo libre concurrensita" no existe. Es una falacia. No existe en ningún lugar del mundo, menos en nuestro pais. Aqui hay dos o tres "formadores de precios" que manejan el "mercado":llamense Bunge y Born, o comose llamen etc...Todo esto es producto de la debilidad del campo popular, diezmado, dividido y subdividio, confundido, que no ha sabido en este tiempo de bonanza que tuvimos organizarse en serio y construir poder popular.Pero en verdad son las secuelas, profundas, pero no insalvables que han dejado en nuestra sociedad, tanto la dictadura militar y del menemismo, que calaron hondo en nuestra sociedad, rompiendo el tejido social, el concepto de solidaridad, el compromiso con el otro. Aqui no hay modelo de pais. Por eso es peligroso. Porqe la gente que esta cortando la ruta, no está por un proyecto de pais ni por nada. No esta luchando por conseguir trabajo, para defender una fuente de trabajo etc. A lo unico que les interesa a los productores es "la guita" que podrían ganar si no tuvieran las retenciones, para seguir expoliando el suelo argentino con la soga transgénica, y seguir comprándose 4x4 para sus bisnietos y departamentos y edificios enteros en Nueva Cordoba, por ejemplo. La dirigencia cordobesa,como siempre, va para el "lado que sopla el viento". Carecen por completo de principios, doctrina ni ideología. (perdón, tener eso es en Córdoba es pecado).
Es correcta la afirmación de Pino Solanas, que la deuda externa re-negociada y/o re-financiada, se ajusta según índice del costo de vida nacional, aspecto cerrado por el "ilustrísimo" ex Ministro Nacional Roberto Lavagña. Por lo tanto, como estrategía o picardía en no incrementar la deuda externa, los nuevos métodos del INDEC, benefician nuestras arcas nacionales (nada impide que cada provincia implemente sus propias oficinas de estadísticas y censos). Nos preguntamos: existiendo otros métodos de cargos moratorias a nivel internacional, ¿cuál es la razón por la cuál el "renunciado" Ministro Lavagña se inclinara por éste método?. No se entiende en la inclusión (se la reconoció o se la validó) de la "deuda odiosa" (son las contraídas por gobiernos militares golpistas, caso de 1976/1983), que se ha declarado por la Corte Internacional de La Haya (en favor de varios países), como ilegal o no reconocida o no exigible. Si la deuda contraída en tal periódo de más de 40.000 millones de dólares, no se la incluye como pasivo, el saldo es favorable a la Argentina. En este asunto, Lavagña no ha sido sincero con el ciudadano, menos el entonces Presidente Néstor Kirchner.
MUY BIEN ENRIQUE compato tus manifestaciones al 100%. Lo que pasa Enrique que somos un pueblo desagradecido y SUICIDA.Jose podrias ser mas claro, no entendi nada
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En La Décima de febrero, la zona sur después de la tormenta del 30 de enero. La emergencia expuso las deficiencias estructurales,la responsabilidad y la desidia estatal y la consecuencia del desarrollo inmobiliario descontrolado. Además: Mujeres hartas de la violencia: en sólo tres meses, huno 500 exclusiones de hogar. Y Más. Ingrese y baje La Décima en PDF.