
Nahuel Costilla.
La aparición de las exclusivas carpas VIP en los recitales de rock responde a varios factores que se conjugan para que se llenen de espectadores ansiosos de presenciar el show y alentar a sus ídolos a través de amplias y lujosas pantallas de plasma, tomando champaña que voluptuosas promotoras sirven a gusto de los Fanatic Gold que pagan por un servicio que incluye, entre otros lujos (según el sitio cosquinrock.com):
• Ubicación preferencial.
• Sistema de acreditación individual.
• Acceso diferenciado sin límite de horario para ingreso y egreso.
• Servicio de gastronomía y bebida "All inclusive".
• Seguridad privada.
• Estacionamiento exclusivo y vigilado.
• Deck exclusivo sobreelevado para mejor visión.
• Sanitarios privados.
• Asistencia médica.
• Meet great: La posibilidad de encontrarse y compartir momentos con diferentes artistas.
Todo esto es algo que por los años 70´s, 80´s o incluso los 90´s era impensado.
Esto tiene que ver con el cambio que algunos artistas han efectuado en el contenido de las canciones y los mensajes que transmiten a la gente. El rock de ahora no es el de antes, el de la época de los años de plomo, donde las canciones de Charly García (en Sui Generis) eran un referente de lo que estaba pasando o el Flaco Spinetta que deslumbraba con sus canciones a más de uno, acompañado de letras que dejaban un mensaje profundo en la mayoría de sus composiciones.
Hoy muchos artistas sólo buscan llenar sus discos con canciones compuestas de frases que se repiten constantemente y ritmos fáciles de tararear. Estos temas, aptos para cualquier programa de FM 100.5 atrae a público digno de esa radio que no comparte la idea de codearse con chicos que se encuentran saltando cerca del escenario o viendo su banda preferida entre la multitud y prefieren ocupar un lugar preferencial para ver el espectáculo.
Las cosas cambian, el rock y su gente también, sería importante que la esencia del rock no se pierda y todavía pueda dejarnos algo de satisfacción a los que nostálgicos que nos sentamos a escuchar discos de otros tiempos y nos damos cuenta el enorme giro que nuestra música ha dado con las exclusivas carpas VIP, las camionetas 4x4 en los estacionamientos exclusivos y las botellas de champaña vacías que rodean las carpas.
Foto: Imagen interior y exterior de carpas Vip en cosquinrock.com
Recomendar esta notaEl rock nació como contracultura, como una rebeldia contra una sociedad ultra-conservadora. ahora es parte delsistema y delnegocio,de unos pocos o de tan solo una sola persona o de una reconocida bebida. Yo tambien extraño al gran Charly y al flaco Spinetta, por su letras, llenas de irónias las de aquél y pletòricas de poesía las de éste, que nos dieron las mejores gemas enla historia del rock nacional.Sin olvidar al gran Carpo, como a Litto Nebbia y otros más contados con los dedos de la mano.GENIOS.
No coincido con el amigo Eduardo el Rock es el mismo, no cambia; el negocio y las personas son las que hacen de esto un circo en el cual incluyen al rock,y si podriamos recordar al Charly pero de años atraz pero lo que es el de ahora mmmm mucho que desear, si recordemos a el Carpo grande en serio y que solo se lo valoro con su muerte y el refleja lo que es realmente el rock, sin vedetismo ni isteriqueo Aguante el rock and roll
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La revista trata en este número de agosto la colaboración prestada por la Iglesia Católica a los militares genocidas y el alto costo que pagan quienes osen brindar información pública, tal el caso de lo ocurrido entre el abogado Hugo Vaca Narvaja y el procurador del Tesoro provincial Alfonso Mosquera. Este último despidió a aquel por "falta de confianza" al informar a la prensa sobre la causa de la expropiación del Palacio Ferreyra. Justamente Mosquera revaloriza la confianza cuando "hizo de la traición una forma de hacer política", afirman desde la revista.