
Esteban Rafael Ortíz
Recientemente abordamos la opinión editorial emitida por La Voz del Interior que calificaba como absurda y agraviante la acusación de complicidad civil de gran parte de la prensa argentina con la dictadura militar inaugurada el 24 de marzo de 1976.
Así, en el artículo titulado “La hora de la verdad” del 6 de mayo del 2010, intentamos demostrar cómo dicha postura autoexculpatoria de los directivos de este diario no se corresponde con el registro histórico de la línea editorial y la información que proporcionaran a lo largo de los años 1976 a 1979 en que se puede advertir por el contrario, una complicidad y aval al terrorismo de estado militar, aún con diferencias y rescatando situaciones puntuales que hiciera conocer dicho matutino.
En esta oportunidad se trata de una nueva impostura, la editorial del día 24-8-2010 en que la actual dirección reivindica el accionar de la empresa Papel Prensa y considera que la investigación sobre su adquisición y el rol que desempeñara durante la dictadura sería un ataque a la libertad de prensa e incluso habla del “desprecio por la libertad de expresión y la bárbara represión de la libertad de prensa” y hasta de “la eliminación de la oposición”
Claro que no achaca dichos males a la dictadura militar de Videla y compañía sino al actual gobierno democrático, con lo cual vuelve a incurrir en tergiversar la historia y en complicarse con la verdadera dictadura que nuevamente ahora tampoco denuncia.
Es que los responsables de La Voz vuelven al intento de ocultar lo que ocurrió, y pasando por encima del sistema institucional que establece un Poder Judicial para la determinación de responsabilidades, decide absolver anticipadamente a la dictadura y a Papel Prensa de cualquier responsabilidad en la comisión de delitos e irregularidades legales.
Lo llamativo es que la actitud que ahora sostiene esta empresa no se corresponde con los datos históricos que dan cuenta que antes, este matutino tuvo una postura diametralmente opuesta respecto a Papel Prensa.
La explicación de este giro copernicano no la proporciona el editorialista quien omitió aportar un dato esencial a sus lectores sobre esta cuestión. Tal es que La Voz del Interior es parte interesada en este tema, ya que siendo un medio del grupo Clarín que lo adquirió a través de la firma SIMECO, ahora es miembro mayoritario de la compañía Papel Prensa y de allí que no tiene una posición independiente y distante en esta materia sino que muy por el contrario, es directa e íntimamente parte del problema.
A propósito cabe recordar alrededor de la compra del paquete mayoritario de La Voz del Interior por parte de Clarín -en la que intervino el abogado de la derecha recalcitrante Viramonte Otero-, que el mismo se desarrolló a través de conductas que fueron denunciadas como delictivas –falsedad ideológica- y ocasionó el accionar judicial (ver edición de La Nación 29-01-1998).
Entonces para comprender la posición que ahora esboza la dirección de La Voz, debe aclararse que ha resultado beneficiada por el monopolio que maneja el papel para diarios a través de las ventajas sobre el resto de sus pares en precios y demás condiciones.
Por lo que, para advertir cómo es que existe una diferencia notoria con la postura que mantuvo este mismo diario acerca de la formación y las funciones de la Papel Prensa S.A, veamos qué opinó e informó este diario al respecto:
*“Los ideales de papel”: crítica a la adquisición de Papel Prensa por tres diarios, reseña histórica de esta empresa (11-12-78, p.14);
*La verdad del conflicto de ADEPA con 3 diarios capitalinos sobre el monopolio de Papel Prensa y sus condicionamientos (11-03-79, p.26);
*“El papel y la libertad de prensa en la Argentina”: crítica de ADEPA a Papel Prensa y la participación de tres diarios (19-3-79, p.9);
*Críticas a Papel Prensa (20-3-79, p.13);
*Solicitan nulidad del contrato firmado entre el estado y Papel Prensa, presentación de ADEPA, ADIRA y otros, sin licitación pública, monopolio que amenaza la libertad de Prensa (22-3-79, p.17);
*Informe de SIP sobre libertad de prensa, limitación de la importación de papel en Argentina, señala que tres diarios pretenden limitarla (23-3-79, p.13);
*Presidente de ADEPA: Papel Prensa arremete contra la libertad de prensa, criterio ultraproteccionista para empresa deficitaria (19-4-79, p.13);
*Informe de ADEPA amenaza contra la libertad de prensa de Papel Prensa (21-4-79, p.13);
*“Papel y libertad de prensa”: crítica de ADEPA contra Papel Prensa como riesgo a la libertad de expresión (16-9-79, p.8, editorial);
*“ADEPA y la libertad de prensa”: grave riesgo para libertad de prensa aprobación contrato con Papel Prensa (22-9-79, p.1-tapa-);
*La clara y valiente posición de ADEPA: atentado contra la libertad de prensa del monopolio de Papel Prensa de tres diarios y el estado (24-9-79, p.8-editorial);
*Crítica a Papel Prensa principal peligro para libertad de prensa. ADEPA también la cuestiona (16-10-79, p.1);
*ADEPA advierte de peligro potencial de Papel Prensa (20-10-79, p.1).
Como se puede apreciar antes La Voz del Interior se alineó decididamente en la condena de Papel Prensa como empresa monopólica del estado y tres diarios –Clarín, Nación y La Razón- que amenazaba la libertad de expresión y de prensa y constituía un peligro para su vigencia.
La Nacion, Jueves 29 de enero de 1998
CORDOBA.- La justicia provincial allanó la sede del diario La Voz del Interior a raíz de una denuncia por presunta falsedad ideológica contra dos integrantes del directorio del matutino, que en su edición de ayer calificó el procedimiento como "agraviante" y lo consideró "un atropello al libre ejercicio de la libertad de prensa".
El procedimiento, ordenado por el juez de Instrucción Rodolfo Alvarado, se realizó el 19 de este mes y terminó en el secuestro de una serie de documentos tales como el libro societario de la empresa.
La presentación contra la titular del directorio de La Voz del Interior, Marisa Faillá de Remonda, y contra la accionista Graciela Remonda fue efectuada por el empresario Samuel Liberman dentro del proceso de transferencia del paquete mayoritario de las acciones del matutino cordobés.
La Justicia imputó a ambas por la presunta comisión del delito de "falsedad ideológica", por haber ejercido el derecho de preferencia de la compra de acciones. La sospecha de Liberman es que lo hicieron en favor del grupo Clarín, que adquirió la mayoría de las acciones de La Voz del Interior. El empresario adquirió una parte minoritaria del paquete societario.
Ayer, en una nota, el diario consideró a la presentación "una denuncia sin pruebas en el marco de un reclamo societario de naturaleza privada".
Sostuvo, además, que el denunciante "aparentemente buscaba impedir la realización de la asamblea ordinaria del diario" y señaló que "el excepcional procedimiento en época de feria judicial intentaba interferir el normal desenvolvimiento de la empresa".
La Voz del Interior reveló que la documentación secuestrada hace diez días aún no fue restituida y que se pudieron realizar las acciones investigativas sin necesidad de allanamientos. Ante ello, calificó el procedimiento judicial de "apresurado, intempestivo y extemporáneo".
"La Justicia no está para tomar rehenes, sean éstos personas o documentos. Es doble el peligro cuando el filo de la Justicia corta donde no debe cortar, interfiere donde no debe interferir. Paralizar, obstruir, alterar, no son verbos dignos para un valor y un instrumento tan sagrado como humano", concluye la nota editorial.
Además, se allanaron las oficinas del abogado Gustavo Viramonte Otero, que consideró como "una barbaridad jurídica" los procedimientos y adelantó que podría pedir un jury de enjuiciamiento contra el juez Alvarado.
"El delito que se imputa es menor y no justifica la violación de los derechos bancarios o el secuestro del libro societario de un medio de prensa", puntualizó el letrado, que representa al grupo Clarín en esta operación.
27/8/2010
Recomendar esta notaTodo muy bien, se ve que se estudio todo el libreto, pero en primer lugar me pregunto. La sociedad, el pueblo, la gente todos fuimos, somos y seremos sordos; ciegos y mudos todos estábamos impedidos de actuar, tan pusilánimes fuimos, adonde quedaron nuestras instituciones destruidas a partir de 1930 por militares, golpista, dictadores y sátrapas de toda calaña.- Donde quedaron los que entre fines de los sesenta y setenta nos proponían subvertir el orden social político y económico guerra mediante corriendo tras un idílico sueño. Quienes se sientan hoy al banquete oficialista que nos brinda una democracia imperfecta? Que están haciendo hoy los poderosos cercanos al gobierno? Que concentración de medios se vuelve cada día mas poderosa? Será que nada aprendimos? ¿Quien en Argentina de esos años no tuvo que realizar en su vida un giro copernicano para sobrevivir a esta decadencia social? El contexto y los personajes son los mismos? Cuanto falta para comprender que el futuro es hoy y que solo con las herramientas que no brinda la Constitución y el respeto a ella, con mucho trabajo y sacrificio entendiéndonos distintos reconociéndonos como personas únicas e irrepetibles podremos construir un destino común, con libertad y no digo libertad de edición o libertad de prensa digo LIBERTAD con mayúscula la que nos garantice " Igualdad, Progreso y Democracia". Pero querido amigo, no es removiendo las miserias del pasado como lo vamos a lograr.-
Si fueras por la llanura y tuvieras la sana intención de avanzar y, sin embargo, solo dieras pasos para atras, seria una situacion desesperada. Pero como ESCALAS una pendiente escarpada, tan escarpada como tú mismo visto desde abajo, los pasos atras PUEDEN haber sido causados por la disposicion del suelo, ASI QUE NO DEBES DESESPERAR. QUIEN QUIERA VER QUE VEA.
Los pueblos sin memoria no tienen futuro...solo los "vivos" "los delincuentes" "los asesinos" bregan por el olvido, sin memoria no hay justicia y sin justicia no hay nada.
Si la justicia que es quién debe dilucidar en la aparente patraña de la venta,es verdaderamente justa, entonces los argentinos sabremos definitivamente la verdad de todo esto.
En el gobierno militar de Onganía, se determinó (por ley) que todos los medios gráficos, aportarán el 10% del papel que adquieren y para constituir Papel Prensa y evitar el monopolio del mismo. Simplemente, todos los medios son socios y este gobierno y los anteriores, se hacen los simples "osos" y han dejado a un lado esta primaria constitución. Así de simple: todos los medios gráficos son socios y .........se han olvidado.....por palata baila el mono!!!!
CARTA DE LIDIA PAPALEO A MORENO (Secretario Comercio Interior) (LA VERDAD SOBRE PAPEL PRENSA) Señor Secretario de Comercio Interior / Señor Licenciado Mario G. Moreno S/D De mi mayor consideración: Tengo el agrado de dirigirme a Usted, a los efectos de cursarle la presente nota, a los fines de que la misma sea considerada como un aporte a la investigación que está llevando adelante. El presente relato comienza con la muerte de mi marido David Graiver, momento en el que vivíamos junto con mi hija menor de edad María Sol, en México. A partir de allí comencé a sufrir terribles presiones vinculadas a nuestros bienes, entre los que se encontraba Papel Prensa SA. Debo destacar algo muy importante sucedido en la vida de mi esposo. En una reunión social en México, en la hacienda del Señor Gabriel Alarcón (uno de los más importantes hombres de negocios de dicho país), en presencia de la firmante y de su propia familia aconseja lo siguiente en forma textual: “David, vendé Papel Prensa porque te costará tu vida.” La firmante quedó sumamente sorprendida y preocupada. De ello se desprende que este fue el primer aviso que tuve acerca de la problemática de tal empresa. A partir de la muerte de David comencé a sufrir presiones, lo que me llevó al convencimiento de que se acercaban momentos muy duros, pero no de la magnitud de los que después vivimos Posteriormente, en viajes a Nueva York, donde había residido largo tiempo, amigos estadounidenses me aconsejaban que no retornara a Buenos Aires. Para ellos, no estaban dadas las condiciones ni tenía garantías de que las autoridades iban a ver con buenos ojos que el grupo económico se reordenara. En ese momento, mi hija tenía 22 meses de edad, mi hermano Osvaldo, uno de mis posibles apoyos, se encontraba detenido en la cárcel de Caseros, a disposición del Poder Ejecutivo, y todo el grupo familiar estaba desquiciado por las presiones por parte de la Junta Militar. Ante ese panorama, y porque no tenía nada que ocultar, retorné a la Argentina el 16 de septiembre de 1976, convencida que esta es mi tierra, el país de mi hija y que actuando con calma y asesoramiento podía superar el mal trance. Nada más lejos de la realidad. Apenas instalada en las oficinas centrales de las empresas, advertí que los reclamos eran diversos, realizados en medio de un clima de crisis económica de las empresas y al no haber participado de la actividad empresaria de David, no tenía suficiente conocimiento ni capacidad comercial para manejar tantos frentes de tormenta. Inmersa en los acontecimientos descriptos, es cuando los diarios Clarín, La Nación y La Razón comienzan a ejecutar un plan destinado a apoderarse de las acciones de Papel Prensa SA, de las cuales mi esposo David era dueño en un porcentaje importante que le permitía tener el control societario de la empresa. Además, este operativo involucraba, antes que nada, la intención de la Junta Militar de apadrinar ese despojo y no trepidaron en utilizar todos los elementos de extorsión, intimidación y amenazas a su alcance para lograr el objetivo. Recuerdo que me contactó un intermediario, Guillermo Gainza Paz, que no era el dueño del diario La Prensa, quien me transmite la intención de compra de terceros, del paquete accionario de Papel Prensa SA. Posteriormente, el Sr. Francisco Manrique, que había sido ministro de Acción Social de la Nación y con el cual David trabajó como Secretario General, convocó a mi cuñado Isidoro Graiver para decirle que sus amigos de las Fuerzas Armadas, me recomendaban realizar esa venta, porque el grupo Graiver era mal visto por las autoridades y que estaba siendo investigado. En circunstancias en que concurrí a darle el pésame, por la muerte de su esposa, me reiteró dicha sugerencia. En ese contexto, me entrevisté con el ex presidente Lanusse para pedirle consejo por la situación en la que me encontraba, y me expresó que me veía mal posicionada y que solicitara una audiencia con el Tte. Gral. Videla para interiorizarlo del tema Papel Prensa SA. Aunque gestioné el pedido de audiencia por la mesa de entradas de la Casa de Gobierno, nunca obtuve respuesta. Mientras tanto, continuaban las amenazas anónimas en las que me decían que, si no vendía, mi hija María Sol corría peligro de muerte y se agregaban otros operadores que me presionaban para concretar las ventas. El Sr. Martínez Segovia, que era presidente de Papel Prensa SA, me citó en esos días, a un almuerzo en un hotel céntrico, para comunicarme que venía en representación del ministro de Economía Martínez de Hoz y que debía decidirme a firmar la cesión de las acciones de Papel Prensa SA. Tal decisión era impuesta desde el Ministerio de Economía del Proceso, quienes habían hecho saber que las acciones debían cederse a empresarios argentinos que no pertenecieran a la colectividad judía. Dado los hechos que se vivían en el país, tomé conciencia que las amenazas de muerte, tanto para mi hija como para mí, eran auténticas. En ese estado de terror fui citada para el día 2 de noviembre de 1976, por la noche, a una reunión en las oficinas de La Nación, conjuntamente con los integrantes de la familia Graiver. Encontrándonos en un amplio salón de reuniones, nos distribuyeron separadamente, de modo tal que los padres de David por un lado, Isidoro con Campos Carlés (quien invocaba ser apoderado de La Nación) por otro. Yo con Magnetto de Clarín, en otro aparte, donde coloquialmente me aseguró: “firme o le costará la vida de su hija y la suya.” No había chances. También sabía que habían presionado al Sr. Rafael Ianover, vicepresidente de Papel Prensa SA, un hombre leal con la familia, que era depositario de acciones, como testaferro. En la mencionada reunión en La Nación se suscribe un boleto de venta sobre el cual jamás pude opinar, no sobre el precio ni sobre los términos del mismo ni sobre la forma de pago, como tampoco ningún abogado de mi parte pudo verlo antes. Lo tuve que firmar sin siquiera haberlo leído. Posteriormente, el asesor de menores en la sucesión de David, no autorizó la venta por considerar bajo el precio y el juez ordenó que se hiciera una tasación por el BANCO NACIONAL DE DESARROLLO, quien confirmó que el precio era por demás exiguo. La forma de pago no permitía ni siquiera pensar que se trató de una operación habitual en el comercio, solo pagaron U$S 7000 –como primera entrega sobre un precio total de U$S 1.000.000–, destaco que ni siquiera era el 1%. Era una entrega absoluta, por nada, y sin chance de poder negociar. Todo lo que siguió en esta venta fue similar. Quiero también destacar que era necesario que yo solicitara, como administradora del sucesorio, la autorización en dicho expediente, por tratarse de bienes de mi hija menor de edad y es por ello que siguieron ejerciendo amenazas y presiones, a través de distintos personajes que me forzaban a ratificar ese acuerdo inicial y en el correr del tiempo llegamos al mes de marzo, donde se ingresa en el sucesorio el escrito para lograr la autorización. También deseo dejar constancia que el Dr. Jorge Rubinstein, que era el segundo de David, en los meses finales de 1976, sufrió un grave y sospechoso accidente, y que el mismo no me pareció casual porque él también estaba amenazado. Lo cual lo apartó por meses de la dirección del grupo, tareas que no pudo cumplir, quedando acéfala la conducción del grupo económico. Luego fue detenido ilegalmente, falleciendo por las torturas en cautiverio, no habiéndose nunca investigado dicha muerte. Deseo aclarar que, cuando se realizó el inventario en el BANADE, ignoraba qué había en el interior de la caja de seguridad, pero tenía total conciencia que debía comunicar al juzgado del sucesorio todos los bienes que pertenecían a mi marido, de acuerdo a lo que le había aconsejado el Dr. Miguel Anchorena, letrado de la sucesión. Quiero finalizar este relato, afirmando una vez más, que todo lo que ocurrió en Papel Prensa SA, a partir de mi cautiverio (14 de marzo de 1977) que nunca hasta el 20 de mayo de 2010 estuve en el lugar, ni concurrí a ninguna Asamblea. Por otra parte, durante mi desaparición con detención fui objeto de torturas que me provocaron graves quemaduras en mis genitales, abdomen y pechos, y que los golpes recibidos provocaron un tumor cerebral, el cual se me operó en la cárcel. Todo el horror que fue mi vida después de mi secuestro es indescriptible en la serie de perversiones, vejaciones y tormentos a la que fui sometida, no obstante que deseo concluir con la presente reiterando que prefiero ver los ojos y la cara de mis torturadores, antes que ver los ojos de Magnetto en el momento en que me amenazaba para que firmara. Sin otro particular, lo saludo atte. Lidia Elba Papaleo DNI 4954106
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