¿Puede la cultura generar algún tipo de escándalo en la Argentina del presente? ¿Realmente tiene algún interés fuera de esos grupos reducidos que desde la época de Florida y Boedo o de la asociación Nueva Música de Juan Carlos Paz siempre representaron una magnitud reducida en el contexto de nuestra sociedad?
Eduardo Lacoste.
Muchos dirán que la finalidad de la cultura no es el escándalo, que la misma está para otra cosa, para transmitir conocimiento, para enseñarnos sobre la belleza y la tragedia de nuestro mundo, en fin, para infinidad de otras cosas.
Mas el lapidario 40% que exhibe Tinelli con el topless de una desenfrenada, y por cierto estudiada puesta en escena de una Nazarena Velez, nos muestra una vez más otra de las facetas de esta bendita Argentina.
Gran hermano está versionado en todo el mundo sí, pero también existen los debates literarios de un Reich Renecki; Madonna baila en todo el mundo sí, pero también se tocan en público los cuartetos de cuerda de Ligeti.
De lo que se trata realmente es de lo que realmente quiere o demanda (para no olvidarnos del bendito mercado) esta sociedad nuestra. Y la verdad hay que decirla: demanda muy poco.
La laboriosa producción, expresión del sacrificio de cada artista, científico o intelectual; es producto de su esfuerzo, sobre todo de eso y principalmente de eso. Ya desde hace mucho, cuando César Milstein (foto) por hablar de pocas décadas atrás, decidió radicarse en Cambridge, para desarrollar sus investigaciones que culminaron sobre los anticuerpos monoclonales; nadie protestó cuando un ministro de economía decidió suspender subsidios para investigación. Es más, muchos se cuestionan si tiene sentido seguir investigando o si más bien debiésemos limitarnos a hacer mantenimiento. Total la producción China terminará con sus ínfimos salarios y su política de dumping destruyendo mercados productivos en serie.
Mientras Gramsci escribía del optimismo de la voluntad y del pesimismo de la razón, no recuerdo si fue Brodel o Levi Strauss quienes escribieron acerca del estímulo de la adversidad; es esto lo interesante. En creer y otorgarle sentido a lo que uno cree. Para muchos esto será una obviedad, una frase hecha de algún mamotreto de autoayuda. Pero es lo que hay, y sobre eso que hay es sobre lo que hay que accionar.
No tenemos, lamentablemente, la posibilidad existencial de los mundos paralelos de Leibniz, tenemos este y encima esta realidad. De uno depende, y por cierto de quien acompañe.
El municipio insiste en provincializar el Hospital del Sur. Intervención, robo y asamblea en el centro vecinal de Villa El Libertador. ¿Por qué la Caja de Jubilaciones es deficitaria? responde un especialista. Un club busca recuperar el nombre que la dictadura censuró. Un muro de tierra separa un asentamiento de un barrio cerrado. Un experto indica cómo deben proceder los trabajadores comunitarios en salud. El problema de la vivienda en la ciudad. Y más: ingrese y descargue La Décima de mayo 2012.