escribi tu nota

publica tu articulo

el surprensa red

Opinión

Tres horas de mi vida /

Tres horas de mi vida

La periodista ciudadana cuenta que desde hace cuatro años, padece ataques de diferente tipo: "desde piedras hasta una molotov, desde insultos a intentos de invasión de domicilio. Y ya basta". Con ese antecedente, no acuerda conque la inseguridad "es una sensación".

Alejandra De Virano

Nadie duda que el tiempo y el dinero,  si los perdiste,  no se recuperan. Pero si los aprovechaste, ¡qué cálida sensación de triunfo y poder (hacer) nos invade! (a algunos). Por cierto no quiero generalizar en este punto ya que hay gente dispuesta a perder el tiempo sin problemas. Tal vez -y estoy basándome en una sensación muy  personal- eso les implique ganar dinero, no lo sé a ciencia cierta. Una opinión, nada más.

La concentración es un aspecto importante a tener en cuenta para aprovechar mejor el tiempo. Eso me recuerda esas tres horas de mi vida que me dejaron un sabor amargo por mi pérdida de tiempo.

Siendo las 14:20 horas, aproximadamente, estaba completamente concentrada en proyectos y temas para…para… simplemente todavía no he podido retomar lo que estaba haciendo. Cómo será mi falta de concentración que siendo las 17:30 horas estoy escribiendo algo que no estaba en mis planes hacerlo y de lo que tenía que hacer antes: ni noticias. 

Hoy es miércoles 22 de abril, y aunque no quiera aceptarlo, mi dificultad para concentrarme comenzó el último sábado mientras participaba en el curso de Derechos Humanos dictado por la Secretaría de Extensión Universitaria de la U.N.C. Varios sábados anteriores había concurrido a otras clases y salí maravillada por el desempeño de los profesores, los contenidos y las elaboraciones  grupales que se fueron haciendo en el transcurso de las jornadas. El sábado 18 me retiré ofendida y con una amplia sensación de haber perdido el tiempo. El tema de la clase era la seguridad y los derechos humanos.

De la clase del sábado -que empezó pasadas las 9-  recuerdo que luego de una simpática presentación por parte de una profesora muy “piola”, con mucha apertura al diálogo, utilizaron la frase: “La inseguridad es una sensación”. No se si fue ella o alguno de los 15 jóvenes que la acompañaban quien lo dijo, lo cierto es que continúo su disertación con el problema carcelario. Le comenté que quería trabajar sobre seguridad ciudadana y no seguridad carcelaria ya que me parecía que no era el objetivo de  mi asistencia allí y seguimos. Transcurrió la mañana y pasada las 13:00 horas -y luego de una producción grupal importante- concluyeron que: “La inseguridad es una sensación”. Por cierto,  me retiré con la espantosa sensación de haber perdido el tiempo.

Volviendo a las 14:00 de hoy, el momento en que escribo este texto, me encontraba muy entusiasmada en propuestas y escritos relacionados a temas de la ciudad y entre ellos, la problemática de la seguridad. Voy recordando un montón de objetivos que me había propuesto pero a los 20 minutos, más o menos, comenzó a llover piedras en mi techo. Claro, si vemos el estado del tiempo de hoy sabemos que no llovió ni nada parecido. Manitos cargadas por malicias adultas descargaban su furia contra mi techo. Estoy acostumbrada que al pasar al colegio primario me rieguen la vereda con piedras pero el ruido ensordecedor en mi techo de chapa me bloqueó. La impotencia y la tristeza se apoderó de mi concentración y atiné a llamar por teléfono a cualquier persona que pudiera ayudarme.

No sabía si vendrían por más.

Hablé con amigos y vecinos. Hablé con la secretaria de la Concejal Saravia y el secretario de la Concejal Frossi. Hablé y hablé. 

Hace cuatro años que sufrimos ataques de diferente tipo: desde piedras hasta una  molotov, desde insultos a intentos de invasión de domicilio. Y ya basta.

Por mi parte ya no soporto más. Tantas presiones enfrentamos diariamente como para soportar presiones injustas, por tal motivo cuando dejé mensajes para las Concejales las responsabilicé por cualquier daño que pudiera sufrir mi familia, mi persona, mis vecinos o las propiedades y bienes de todos los que convivimos con un asentamiento al frente de nuestro domicilio. Hablé con ellas porque son quienes trabajan con los habitantes del asentamiento y ya basta de injusticias, basta del cotidiano atropello.

Basta.

Ser solidario no debe confundirse con ser pavote ni santo. Debemos cargar las manitos con sanas convicciones y cualidades positivas hacia los otros seres humanos, no de resentimientos o de culpas al otro. Pasé tres horas de mi vida invadida por una tristeza innecesaria. ¡Qué injusto me resulta perder tres horas de mi vida en angustias y lágrimas!

Dentro del grupo que estuvo dictando la clase el sábado 18 había algunos abogados que trabajan en el asentamiento por los Derechos Humanos. Tengo miedo.

23/04/09


Recomendar esta nota





juan c. olmos

Urgente una buena....



Cristina

Es lamentable como ciertos dirigentes "hacen uso de los mas desposeídos". En otras épocas la política peronista se "preocupaba y se ocupaba" de estas familias entregándoles herramientas de trabajo, viviendas dignas. Ofreciendo a los estudiantes material educativo; opciones deportivas, torneos, viajes a otras provincias. Sin lugar a dudas ofrecían opciones para el mejoramiento de otros argentinos, es decir tenían intenciones patrióticas. En nuestros días esa dirigencia, ni ese argentino patriótico existen. Hoy los dirigentes berretas “trabajan”en las zonas vulnerables vaya a saber con qué objetivo, por mencionar un ejemplo claro en la Villa 31: lugar en el cual el paco es moneda corriente, reducto de delincuentes y criminales. Padres desesperados piden ayuda para recuperar a sus hijos de la droga. Son quienes ante la desesperación pierden el miedo a las mafias instaladas por la debilidad de nuestras instituciones y de nuestros mediocres políticos. Como sociedad estamos en riesgo, y Uds. dirigentes de “la sensación” podrán ganar algo hoy, pero estarán más expuestos en el futuro por el mismo círculo que generaron. "APRENDAN SOBRE DERECHOS HUMANOS Y HAGAN PATRIA".



Carlos

Somos una sociedad paralizada por el miedo, hay temas que no se tratan: ..."hasta que tocan a mi puerta"...



Selva

como dudar que hay inseguridad si a diario sufrimos la PEOR INSEGURIDAD que es la JURIDICA.




Completa este formulario para recomendar esta nota:

Tu email:

Tu nombre:

Email de tu amigo:


escribi tu nota