Nada se interpone entre los productores televisivos y la gente cuando el propósito es vender. En las reglas de este mercado, "el fin sí justifica los medios", indica la periodista ciudadana y se pregunta si lo que vemos nos refleja como sociedad.
Es un hábito frecuente entre los periodistas del medio local lanzar indirectas o hacer tiros por elevasión contra un colega o un medio de comunicación colega. Desde ya que reivindicamos desde esta sección el derecho a expresarse, a decir lo que uno tiene que decir, a decirlo con ironía, con gracia, o con enojo. Pero humildemente creemos que en cuestiones de celos mediáticos siempre es mejor decir las cosas por su nombre y apellido, para orientar al confundido televidente, oyente o lector, que tiene que ponerse a decodificar o hacer de hermeneuta del periodista.
El caso Skanska convoca multitudes. No sólo porque entre los salpicados hay empinados funcionarios y oscuros empresarios, sino también porque sigue siendo una incógnita conocer el monto exacto pagado en concepto de "comisiones indebidas" -el eufemismo que utilizó la constructora sueca para sugerir el pago de coimas- para obtener el contrato de concesión de la ampliación del gasoducto norte en la localidad cordobesa de Deán Funes. En este sentido, los diarios no ayudan, por más razonable que sean las estimaciones que formulan en una causa compleja y ultrasecreta como esta. Clarín informaba el 25 de abril pasado que la supuesta coima abonada por Skanska asciende a los 17 millones de pesos; dos días después, ya le había sumado un millón más, hablaba de 18 millones. La Nación, si no nos falla el monitoreo, se mantuvo siempre en los 13,4 millones de pesos, bastante por debajo de lo que informa "el Gran diario argentino". En cambio, el diario que denunció por primera vez el caso -hablamos de Perfil- si bien es más cauto en las cifras que maneja, también navega en el desconcierto de la cifra real. En un momento los periodistas de la edición impresa del diario ofrecen cifras parciales sobre el pago, en una actitud ciertamente precavida, pero en otro, sus pares de la versión digital del diario arriesgan que "se habla de 17 millones de pesos en sobornos". Nadie se anima a bajar el martillo y cerrar las ofertas; siempre hay tiempo para una mejor.
Las heridas abiertas entre Marcelo Tinelli y el gobierno nacional, aún no cierran. Luego de que el jefe de Gabinete Alberto Fernández contragolpeara en el Congreso vinculando al jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Telerman, e indirectamente a Ideas del Sur -la productora del conductor televisivo- con la causa Skanska -una constructora que pagó coimas para ampliar un gasoducto en Córdoba-, ardió Troya. Tinelli acusó a Fernández de ser "el López Rega" del gobierno, lo que motivó un pedido de perdón de éste último. Pero se ve que el perdón aún no surtió efectos porque, anoche, Tinelli le dio pie a Raúl Castells para que denunciara al gobierno de Néstor Kirchner de infiltrar gente entre los partidarios de su movimento para provocar destrozos en autos y mobiliarios de los vecinos. También acusó una "presión" del gobierno para que retiraran del concurso de baile a su esposa, Nina Pelloso. Mientras Castells decía todo esto y levantaba el dedo acusador, Tinelli ponía cara de sorpresa, de sonso. Pero todos sabemos que de sonso, el muchacho de Bolívar que cosechó fortuna y fama, no tiene nada.
Los lectores compran el diario (o abren su sitio web) en busca de respuestas. En general, las preguntas se las hacen ellos mismos. Es tentador titular con una pregunta, es casi la salida más facil. Aunque deberíamos intentar -al menos- plantear las dudas en sentido afirmativo, más aún cuando no se trata de un artículo de opinión o no están incluidos en la nota todos los elementos para encontrar la respuesta. Hoy, en la edición de La Voz un artículo se titula: ¿Es independiente la Justicia en Río Tercero? lo que viene después son sendas entrevistas a un juez y un fiscal de los tribunales locales quienes hablan de ese tema. No se citan casos que pudieran orientar a una respuesta. Nos parece que hubiera sido mejor para el lector, un título que indique cuál es la posición de los magistrados en ese sentido.
La Mona Jiménez no estará en el festival Pueblo Mestizo. Como bien lo expresa la periodista de La Voz del Interior ayer “De celebrar las diferencias a provocarlas, las últimas 48 horas pusieron al festival de la multiculturalidad al borde de su propia contradicción y lo que algunos explican desde la incompatibilidad de propuestas, para otros pasa lisa y llanamente por un cachet incumplido”. Pero más allá de debates profundos, nos sigue sorprendiendo la lectura que hace el conductor Gustavo Tobi del noticiero de Canal 12 al mediodía: el miércoles dijo –y dejó boquiabierta a su compañera periodista de espectáculos- que ya el nombre del festival era “discriminatorio”, “¿qué quiere decir? -se preguntó- que si no sos mestizo no entrás?”. Luego argumentó que estas cuestiones aparecen por el “nacionalismo” que pregonan Hugo Chávez y Fidel Castro, por ejemplo...
No se comprende porqué tanta excitación mediática en torno a la figura de la flamante rectora de la UNC, que hoy asumió formalmente el rectorado. Había diarios digitales que cronicaron el hecho, casi minuto a minuto, como si se tratara de una pelea por el título del mundo. Después, una colega radial llegó al extremo de decir que "éste es un día histórico para el país". ¿Para el país? Es demasiado, para alguien que fue elegida para otra cosa que no tiene que ver ni con eliminar la pobreza, bajar estos avergonzantes niveles de indigencia, distribuir la riqueza o hacer de la justicia un poder independiente. Quizá ustedes comprendan tanta sobreexcitación; nosotros no.
"La escuela argentina en pie de guerra", es el título de una nota que publicó ayer el diario El País de Madrid y aunque describe "Profesores en las calles en vez de en las aulas, colegios vigilados por policías antidisturbios, cientos de miles de alumnos sin comenzar el curso escolar 2007...", no deja tan mal parado al Gobierno de Néstor Kirchner. Es que aun cuando señale que "la enseñanza pública argentina ha tocado fondo" apunta a que esta situación de debe a "un enfrentamiento entre el Gobierno federal, que quiere reflotar el que fuera uno de los sistemas educativos públicos más prestigiosos de América, y varios Gobiernos provinciales -algunos de signo político contrario- que frenan la reforma". El artículo de El País, no sólo casi exime de responsabilidad a la Nación sino que entre los ejemplos de crisis docente, figuran la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y la crisis neuquina, aunque no dedica ni unas líneas a la grave situación en la provincia del presidente, Santa Cruz. Allí, los docentes ratificaron las medidas de fuerza luego de las idas y vueltas del Gobierno con el llamado a la conciliación obligatoria. Puede que la ley de Educación -que entre otras cosas obliga a la escolaridad hasta los 17- sea muy efectiva, pero seguro hay más aspectos a considerar: en el mismo artículo dirigentes de Ctera afirman que 4 de cada diez chicos entre 13 y 18 años desertan de la escuela. Es probable que en muchos casos sea para trabajar.
En la semana que pasó el diario La Nación informaba sobre la existencia de una constructora cordobesa que indirectamente aparecía involucrada en el caso Skanska, la constructora sueca que admitió haber pagado coimas para obtener una obra. En esa misma semana, el diario ya no mencionaba el gentilicio, quizá porque esa empresa no es cordobesa sino neuquina.
Hay una consejo importante en la redacción periodística: no hay que explicar lo que uno va a escribir: hay que escribirlo. Esta recomendación pequeña, útil para acortar un artículo periodístico podría –de modo caprichoso- trasladarse a una tendencia que cobra fuerza por estos días.
De la exposición de Sergio Berensztein

Escuchábamos decir el otro día a un periodista, a propósito del incidente que mantuvo el hijo del intendente Daniel Giacomino con inspectores municipales que le terminaron secuestrando el auto por no pasar el test de alcoholemia, que el muchacho no debía comportarse como se comportó, que "debía ser modelo para otros". Quizá lo que éste periodista quiso decir es que siendo un joven con portación de apellido, al menos debería tener más cuidado en la forma de comportarse en público. Actuar con respeto y moderación. Con eso basta. Usar la palabra modelo, para un adolescente de este siglo, es algo menos que tramposo. Los chicos no quieren ser modelos de nada, sino todo lo contrario. Se afanan por ser políticamente incorrectos. Sí debe serlo el padre de Maximiliano Giacomino, que está ejerciendo un cargo público y se debe a quienes lo votaron y confiaron en su capacidad para cambiar las cosas. Justamente, la falta de políticos que sirvan de arquetipos o puntos de referencia para ser imitados, es lo que no abunda. Por eso el sanfrancisqueño no debería dejar pasar esta oportunidad que el pueblo de la ciudad de Córdoba, le brinda.